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¿Cómo ha afectado la pandemia por COVID-19 los niveles de contaminación?

Uno de los resultados indirectos de la pandemia, pero sin duda positivo, es el descenso en los niveles de contaminación ambiental producto de la disminución del tráfico terrestre, marino y aéreo así como del comercio y la actividad industrial.

Los estragos que hasta ahora ha causado el COVID-19 a nuestra sociedad, han de marcar un antes y un después. Mucho ha cambiado estos últimos meses en todo el mundo, comenzando por la percepción que tenemos de la vida y de quienes nos rodean. El sistema de salud, la economía mundial, la educación en todos sus niveles, la tecnología y el medio ambiente, han dado un giro extraordinario por factores evidentes que definitivamente regirán nuestro futuro.

El confinamiento forzado como medida preventiva para evitar la propagación del COVID-19, nos ha traído al menos algo bueno y tangible, que se ha podido apreciar en imágenes que circulan por redes sociales y noticias de actualidad, donde los cielos se encuentran despejados y las aguas de los mares y canales se ven cristalinas… ¿lo has notado en tu ciudad?

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), ha revelado impresionantes imágenes satelitales sobre la descontaminación en China, en un periodo relativamente corto de tiempo, antes de la cuarentena (del 1 al 20 de enero) y durante la cuarentena (del 10 al 25 de febrero) producto del brote de COVID-19 en la ciudad donde nació el virus, Wuhan, presentando significativas disminuciones en el dióxido de nitrógeno (NO2), que se extendió luego por todo el país.

 

El dióxido de nitrógeno (NO2) es un compuesto químico, caracterizado por ser un gas nocivo e irritante producido por los procesos de combustión a altas temperaturas, como en los vehículos motorizados, plantas eléctricas e instalaciones industriales, convirtiéndose en un contaminante frecuente en zonas urbanas. La Dra. Fei Liu, investigadora de calidad del aire en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA dijo “esta es la primera vez que veo una caída tan dramática en un área tan amplia para un evento específico“. De modo que los pocos días de confinamiento social masivo, lograron un cambio notorio en los niveles de gases expedidos, que se pudo apreciar además en una reducción de las emisiones de CO2 (del 20 al 30 %) en esta ciudad tan contaminada.

La OMS estima que aproximadamente ocurren 7 millones de muertes prematuras cada año debido a la contaminación atmosférica, convirtiéndose en una amenaza para la salud pública.

 

Los expertos en salud, indican que estos gases agravan las enfermedades respiratorias, disminuyen la resistencia a las infecciones e intensifican ciertas patologías y en este contexto de emergencia sanitaria, se han observado un mayor número de muertes relacionadas a lugares donde existe mayor contaminación ambiental. Es por ello que la reducción de la tasa de la transmisión y mortalidad de COVID-19, también se ha visto directamente asociada a niveles más bajos de contaminación ambiental.

Otro evento interesante ha sido observar especies silvestres en lugares donde no se ven con tanta frecuencia. La ausencia de personas en las calles y en los vecindarios ha motivando a los animales que viven en las adyacencias, a visitar con cautela las zonas urbanas.

Las redes sociales y las noticias locales lo han hecho saber de igual manera, animales de todo tipo como jabalíes en ciudades catalanas, elefantes en Tailandia, ciervos en Japón, delfines en las costas turísticas venezolanas, zorros y osos en Ecuador, entre otros, son algunos los visitantes que se presentan.

Los expertos afirman que las medidas de confinamiento durante la cuarentena pueden traer beneficios a la fauna. Ángel M. Sánchez, director del Voluntariado Nacional para el Censo del Lobo Ibérico, indica que se espera tener mayor éxito de reproducción de algunas especies ya que tienen una mayor tranquilidad de la vida urbana. Además se presenta una expectativa de repoblación del gato montés y del águila perdicera en España, dice Emilio González, director de la Asociación Ecologista Serbal. Sin embargo, señalan que 3 o 4 meses es muy poco tiempo para monitorear el comportamiento de los animales, pero sin duda alguna, es algo positivo para el esparcimiento de algunas especies.

Todos estos comportamientos, relacionados al medio ambiente y a la fauna silvestre se deben mantener en el tiempo para ver resultados duraderos, cosa que sabemos es algo utópico ya que esto es temporal. Pero teniendo cifras alentadoras, es necesario reflexionar sobre cómo abordar este tema una vez culmine la pandemia. Y las preguntas que vienen a la mente son ¿qué enseñanza nos trae todo esto? … ¿cuál será el siguiente paso?

  • Posibles cambios a nivel mundial: la pandemia por COVID-19 traerá cambios más allá del área de la salud y la ciencia. Todo esto se verá reflejado en la educación (una mejor implementación de las TIC), en medidas políticas y económicas dirigidas a recuperar lo perdido, medidas eficaces en la industria y comercio que reduzca costos de servicios (más home office), por mencionar algunos.
  • Más concientización sobre el medio ambiente: los ambientalistas y ecologistas seguirán mostrando los datos correspondientes a la emisión de gases a la atmósfera estos últimos meses y servirá como impulso para recapacitar con respecto al uso consciente y el tipo de transporte que debemos priorizar. Pero sin ánimos de ser pesimistas, algunos científicos dicen que el daño ya está hecho, la idea de mejorar el aire que respiramos es con la finalidad de tener una mejor calidad de vida. ¡Está en nuestras manos!

El texto anterior representa mis ideas y opiniones inspiradas en: https://earthobservatory.nasa.gov/images/146362/airborne-nitrogen-dioxide-plummets-over-china, https://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=9406:2014-7-million-deaths-annually-linked-air-pollution&Itemid=135&lang=es

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