Written by ciencia y tecnologia, futuro

El cambio climático y sus efectos sobre nuestro planeta Tierra

Por mucho tiempo, el cambio climático ha sido un foco de atención a nivel mundial por sus efectos sobre el planeta. Lamentablemente somos los responsables de los eventos actuales y venidero s, y miles de organismos e instituciones comprometidas en la lucha contra el cambio climático, trabajan incansablemente en impulsar soluciones y dictar campañas de concientización para mostrar los riesgos a los que nos enfrentamos como sociedad. Mientras tanto, el planeta Tierra nos demuestra de manera implacable los efectos del calentamiento global con mayor regularidad y con resultados devastadores para el medio ambiente y nuestra calidad de vida.

Por ejemplo, el cambio de temperatura actual está aumentando en un periodo de tiempo muy corto y esto se vincula al aumento en la concentración de los Gases de Efecto Invernadero como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), vapor de agua (H2O), ozono (O3) y óxido nitroso (N2O) por las emisiones provenientes del área de transporte, la generación de electricidad y la industria a nivel mundial.

Esto trae consigo aumento en las temperaturas globales, subidas en el nivel del mar, cambio en los patrones de las precipitaciones y una expansión de los desiertos subtropicales. Otros de los efectos incluyen fenómenos meteorológicos extremos con mayor recurrencia, tales como olas de calor, sequías, lluvias torrenciales y fuertes nevadas; acidificación del océano y extinción de especies debido a regímenes de temperatura cambiantes. Mientras que los impactos sobre la vida humana se ven reflejados en la amenaza a la seguridad alimentaria por la disminución del rendimiento de las cosechas y la pérdida de hábitat por inundaciones.

Si bien ha habido periodos prehistóricos de calentamiento global, varios de los cambios observados desde mediados del siglo XX no han tenido precedentes desde décadas a milenios.

Para mencionar algunos de estos efectos del cambio climático estarían los incendios forestales que han ocurrido recientemente en Australia y Amazonía, donde vastas extensiones de vegetación fueron afectadas, al igual que la fauna autóctona de esas regiones. El deshielo de los glaciares, específicamente en Groenlandia y Antártica, contribuyendo al aumento del nivel del mar. Y también, la sequía lentamente de los ríos debido al aumento de las temperaturas, como es el caso del río Colorado y muchos más como se mencionan a continuación de manera más detallada:

  • Incendios forestales en Australia: los incendios forestales en verano son comunes en Australia, pero el cambio climático los está empeorando ya que las temperaturas son altas y la lluvia ha disminuido en las últimas décadas. El 2019 fue el año más caluroso y seco de Australia en 120 años y estuvo caracterizado por una sequía y una ola de calor récord, donde más del 50 % de la vasta área que conforma el Área del Patrimonio Mundial de los bosques lluviosos de Gondwana se incendió. Lo curioso es que típicamente estos bosques son húmedos y normalmente no se queman. Pero estos incendios sin precedentes han devastado más de 10 millones de hectáreas en toda Australia, penetrando en estas fortalezas de vegetación que rara vez (si es que alguna vez), enfrentaron incendios antes. También se vieron afectados alrededor de 115 especies de plantas y animales por los incendios incontrolables.
  • Incendios forestales en el Amazonía: en temporada de sequía, la situación se agrava debido a las consecuencias de la deforestación, provocando que partes de la Amazonía se sequen, reduciendo su capacidad de absorber el dióxido de carbono atmosférico y haciéndolo más susceptible a los incendios.
En el 2019 se registraron más de 74.000 incendios según datos del INPE (siglas en portugués del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil)

 

La superficie que sufre a los incendios, después es utilizada para el pastoreo, por lo que es muy poco probable que se recupere como territorio de bosque tropical, de esta manera la reducción de extensión del bosque, también disminuye las precipitaciones, por lo que una menor precipitación, a su vez, provoca que se produzcan sequías más graves, convirtiéndose en un ciclo vicioso o negativo para estos pulmones vegetales y para el medio ambiente.

Los investigadores indican que los incendios pueden exacerbar el problema y aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero al medio ambiente debido a que la combustión de árboles y maleza libera CO2 a la atmósfera. Además, la descomposición por calor de la materia vegetal puede agregar otros gases que calientan el clima, como metano, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono, sin olvidar que los árboles derribados por el fuego que se descomponen lentamente, también emiten CO2 durante años.

 

  • Deshielo de los glaciares: debido al aumento de las temperaturas globales y de los mares, los casquetes polares pierden hielo rápidamente. Groenlandia (polo norte) y la Antártida (polo sur) han dominado el deshielo que contribuye al aumento del nivel del mar. Se espera que estas dos capas de hielo masivas contribuyan con un aumento combinado de 11 centímetros del nivel del mar para 2100. Las cifras obtenidas para Groenlandia y la Antártida son en promedio de 200 mil millones y 118 mil millones de toneladas métricas de hielo terrestre perdido por año, respectivamente, durante un periodo de 16 años (2003-2019).

Otro factor grave efecto, es que la presencia de hielo en los polos se está reduciendo y ese hielo blanco juega un papel importante al reflejar la luz solar lejos de la Tierra porque evita que al menos el Ártico se caliente demasiado, convirtiéndose en otro problema para la tierra

 

  • Sequía de ríos: la sequía en de ríos es uno de los problemas que más afecta y preocupa directamente a la sociedad ya que el suministro de agua dulce es indispensable para sistemas de cultivo, generación de energía con represas o para el consumo. El problema surge de las grandes sequías que asedian las regiones, los niveles del agua de los ríos se desploman a su mínimo, pero cuando llegan las lluvias, que no duran lo suficiente, la sequía continúa.

Investigaciones sobre el Río Colorado, indican que, durante el siglo XX, los climas más cálidos mostraban menos extensión de nieve en superficie, lo cual implica una mayor extensión de tierra que absorbe luz solar. Esto trae consigo mayor evaporación de las aguas que puede alimentar el río, disminuyendo su flujo. Por esta razón, el flujo de agua anual promedio del Río Colorado cayó más del 11 % debido al calentamiento global.

Todos estos problemas se deben a las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera y mientras no haya una disminución, al menos total y duradera en el tiempo, estos efectos cada vez serán más fuertes y nos afectará considerablemente nuestra calidad de vida, tranquilidad, salud y bienestar con el medio ambiente, convirtiéndose en una lucha de nosotros mismos, contra nosotros mismos.

El texto anterior representa mis ideas y opiniones inspiradas en: https://www.sciencenews.org/article/wildfires-could-flip-parts-amazon-carbon-sponge-source-2050, https://www.sciencenews.org/article/australia-forest-ecosystem-bounce-back-after-devastating-fires, https://www.sciencenews.org/article/ipcc-how-climate-change-already-altering-oceans-ice-future, https://www.sciencenews.org/article/climate-change-warming-slowly-drying-up-colorado-river-water, https://www.sciencenews.org/article/climate-change-warming-slowly-drying-up-colorado-river-water

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