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Proteccionismo de Estado post pandemia

Las proyecciones post pandemia no son para nada alentadoras. El Banco Mundial ha proyectado una profunda desaceleración económica en la que los estados jugarán un papel fundamental para poder salir adelante.

Ver una cifra de crecimiento para de China de un 0,1% era algo impensable hace un año; pero ahora esa es la estimación del BM, en un peor escenario para el dragón de Asia. La cifra estimada antes de la llegada del COVID 19 era de 6%.

En un escenario optimista la misma institución proyecta un crecimiento del 2,3% en el mejor de los escenarios.

“Partiendo de los datos ofrecidos por el Banco de Desarrollo de Asia, el impacto en la economía mundial estaría rondando entre unos 2 mil y 4,1 mil millones de dólares, eso representa entre un 2 y 4,8% del PIB del planeta. Según la misma fuente, el cálculo en las pérdidas, antes de vivir el momento de mayor expansión e impacto del virus en el mundo, era de un 0,4%”.

Hacia dónde apunta la atención.

Las recomendaciones de la institución están orientadas a estimular la cooperación internacional, coordinar políticas económicas y que el comercio se mantenga abierto. Indican que el turismo, el comercio y las materias primas, son actividades que serán de las más golpeadas, con lo cual los países que dependan de estas, tendrán grandes retos para su recuperación.

La expresión de una nueva normalidad, para algunos resulta espeluznante; pero está diciendo que la normalidad no será la de antes. El asunto es que nadie sabe que significa eso exactamente. ¿Se seguirá saliendo a la calle con mascarillas? ¿Cómo serán los viajes en avión? ¿ya no se podrá ir al cine como se hacía antes? ¿Es esa la nueva normalidad? ¿Tiene esta un tiempo estimado de duración? Son preguntas que pocos políticos y expertos de ciencia se atreven a responder en estos momentos.

“Mientras esta crisis sea más duradera, su impacto negativo se agudizará en la sociedad y en sus economías”.

 ¿Qué están pensando hacer los Estados?

¿Se cerrarán al comercio exterior y colocarán barreras arancelarias para proteger a sus productores o, por el contrario, se abrirán como recomienda el BM? ¿Qué pasará con el modelo de producción de grandes empresas? En Europa y en otros lugares del mundo, hay empresas elefante (las grandes), en su proceso de producción, hacen una parte de su proceso en China, la siguiente fase la desarrollan en India y luego se terminan o llegan terminadas y son comercializadas en el país que maneja la marca. ¿Seguirá siendo de ese modo? ¿Escogerán los países que acogen a esas empresas la opción de Industrializarse?

Para hacer una contextualización rápida.

Si una empresa en Argentina, por razones de costos, hace una parte del proceso de la creación de su producto en Taiwán, luego prosigue en Vietnam y se termina en Argentina, o llega listo para comercializarlo. ¿Qué ocurrió con la pandemia? La empresa no pudo seguir produciendo, se cortó la cadena de suministros. Si se proyecta que este tipo de pandemias se seguirán produciendo ¿Se arriesgará la empresa argentina a continuar con el modelo que sostiene en este momento? ¿La apoyará el Estado para que haga todo el proceso en el país?

Tener una debilidad como la de depender de empresas ubicadas en países lejanos, con la amenaza latente de una nueva epidemia o pandemia, es un asunto de peso que se discute en estos momentos en las mesas de trabajo de cada país y aquí, tanto la empresa privada como la pública, se pueden estar jugando su futuro.

En tiempo de tormenta, la opción es un buen refugio.

Si el Estado no apoya a las empresas, la recuperación podría no verse en mucho tiempo. Analistas son enfáticos en una mejor distribución de la riqueza, los modelos políticos y su papel en la recuperación están bajo la lupa.

“Áreas como, servicios de salud, educación, cuidado de ancianos, ciencia, entre otros no tan valorados, podrían escalar en una nueva normalidad con mayor peso en el dinero que se invierte en ellos”.

 Seguridad de la nación, bienestar ciudadano, mejor distribución de la riqueza, fiscalización más acuciosa de los recursos del Estado, es el común de lo que se oye en las opiniones de los expertos en política y economía.

Europa

Los países con deuda alta como, Grecia, Italia, Francia y España, sufrirán un importante impacto en sus economías, no solo por sus niveles de deuda, sino porque el comercio y el turismo tienen en un peso muy representativo en el Producto Interno Bruto de sus economías. Estos dos sectores serán de los más perjudicados.

En España, por ejemplo, el gobierno ha anunciado movilizar 200 mil millones de euros, 117 mil destinados al sector público y 83 mil millones al sector privado. Hará reformas normativas sobre la inversión extranjera. Esto busca proteger a los empresarios españoles de ser víctima de compras a precios muy bajos producto de la coyuntura económica.

Italia comenzó con un paquete de 25 mil millones de euros. Con apoyo para el sistema económico, empresas, familias y autónomos. Además, estimularán el crédito para las empresas de turismo que tienen un aporte muy relevante al PIB del País, congelación de pagos de hipotecas, suspensión de impuestos. Uno de los objetivos primordiales es apoyar a las empresas para que no haya despidos.

El coloso de Europa, Alemania, invertirá 156 mil millones de euros en la recuperación de la economía más fuerte de Europa que se estima caerá en 5% este año. Este país también ha activado un Fondo de estabilización para Grandes empresas por el orden de 500.000 millones de euros. Otro fondo de rescate para autónomos y empresas por 50 mil millones de euros también está a disposición de las empresas que podrán tener acceso al crédito sin límites, sin duda el país de Europa que con más robustez enfrentará la salida a la nueva normalidad.

“El BCE tiene bajo la manga 750 mil millones de euros de el llamado Programa de Compra de Emergencia Pandémica. Listos para ayudar a salvar a Europa de la gran caída”.

Asia

Lastrado por la pandemia, este continente verá una pronunciada recuperación económica para 2021 en niveles incluso superiores a los estimados para 2020. Las cifras para el año que cursa se verán severamente impactadas y se espera un crecimiento de 2,2%, según se desprende del Banco Asiático de Desarrollo (BAD), que hace esta vista al futuro con un escenario similar al que se presenta para el mes de abril de 2020, cuya tendencia es a la nueva normalización.

China, a través del Banco de Desarrollo Agrícola, a otorgado préstamos por unos 17,2 mil millones de euros. Son más de 2.600 pequeñas empresas que han podido reanudar la producción gracias a ello. Las tecnológicas también han recibido apoyo de emergencia y para ello se han destinado 6,8 mil millones de euros. El énfasis está en las empresas que desarrollan trabajos que tienen que ver con el COVID 19.

Eliminando la ratio de reserva obligatoria que tienen los bancos en ese país, ha liberado al mercado 63 mil millones de euros para reflotar la economía.

Japón lanza un presupuesto de 220 mil millones de euros, de allí se les ayudará a los residentes con 85 euros por habitante. Como es la receta, la idea es proteger puestos de trabajo, empresas pequeñas y medianas y por supuesto a la industria.

Corea del Sur, por su parte, usó un modelo distinto para enfrentar al virus, en vez de confinarse, el gobierno decidió hacer pruebas, educar, informar a la población y seguir rigurosamente la trayectoria de cada contagiado para atacar otros posibles contagios. La economía no se paró, aunque sigue la incertidumbre de un rebrote, hasta el mes de abril, su plan había funcionado.

Latinoamérica.

Según los datos del BM y del FMI, es la región del mundo que será más afectada por la crisis post pandemia. Una de las razones, es que los países que la conforman tienen leyes con un marcado compromiso del Estado en materia de salud; es decir, por la ley están obligados a prestarles servicios de salud a sus pueblos con carácter obligatorio. Esto se puede apreciar más en países como Brasil y Venezuela.

Otro agravante es que son países con un nivel de deuda que les dejaría poco margen para calificar a préstamos internacionales, tan necesarios para sortear lo que se les viene.

Casos como el argentino, con una situación también muy precaria, tendrá que aumentar el gasto público, al tiempo que su salud económica no se muestra para nada en condiciones de aspirar a un remedio que venga del FMI, por ejemplo, con quien tiene una deuda de 57 mil millones de dólares.

El nuevo orden está por dejarse ver.

En este escrito expreso mis ideas y opiniones inspiradas en la evaluación de fuentes como: The New York Times, Agencia de noticias EFE y AFP.

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