Written by educacion, futuro

Educación post-Covid19

Desde que se declaró la cuarentena en la gran mayoría de los países de todo el mundo, la educación ha experimentado un cambio drástico en todos sus niveles. Los métodos de aprendizaje a distancia se vieron forzados a volverse el común denominador ante la imposibilidad de los estudiantes de asistir a colegios y universidades.

Lo que anteriormente se daba como una asimilación gradual de la tecnología, ahora se convierte en el único recurso disponible e indispensable. Pero con esta forzada innovación educativa ha surgido una preocupante cantidad de inconvenientes. A las consecuencias psicológicas ocasionadas por el distanciamiento social, se suma la imposibilidad de una enorme cantidad de jóvenes a nivel mundial de poder acceder a una educación digital. La actual pandemia de Covid-19 ha planteado la necesidad de reformular los viejos métodos de aprendizaje, así como un cambio radical de la tradicional convivencia educativa.

 

La velocidad con la que tuvo que adaptarse el mundo a convivir con un virus letal tuvo consecuencias tan imprevistas como revolucionarias. De un día para el otro, las sociedades de cada uno de los países afectado por la pandemia de Covid-19 debieron adaptarse a una situación de encierro forzado que modificó cada una de sus rutinas diarias. Toda situación en la que mediase el contacto humano se vio restringida y actividades tan habituales como trabajar, ir al cine o pasear por el parque inesperadamente se transformaron en un nostálgico anhelo. Pero, a pesar de las consecuencias que una cuarentena masiva pueda llegar a tener en las actividades económicas y recreativas de una sociedad, probablemente ninguna de ellas tenga un impacto más profundo que en la educación.

 

Desde que los niños comienzan a concurrir a los niveles primarios, allí comienzan a generar vínculos sociales que son tan importantes como el contenido que asimilan al estudiar cada materia. A través de juegos y conversaciones aprenden lo que significa formar parte de una comunidad de personas con intereses y actividades en común. En los primeros meses de esta nueva década, el coronavirus cambio todo eso en tan sólo cuestión de días. A pesar de que los jóvenes se encuentran dentro de una franja etaria que posee relativamente poco riesgo de mortalidad, aún pueden ser agentes de contagio. Debido a ello, a mediados de marzo comenzaron a cerrar sus puertas los establecimientos educativos de la mayoría de los pueblos y ciudades del planeta. Esta medida de prevención básica fue adoptaba progresivamente por casi todos los gobiernos de cada país a medida que crecía el número de casos positivos locales.

 

Los nuevos cambios a los que debió adaptarse el sistema educativo moderno pusieron en evidencia las desigualdades tecnológicas que distancian a países desarrollados de países considerados del “Tercer Mundo”. Mientras que la mayoría de los estudiantes de Europa o Norteamérica pueden recibir lecciones virtuales mediante el uso de computadoras o tablets, ésta es una posibilidad a la que no todos los niños y jóvenes del mundo pueden acceder.

 

La UNESCO determinó en un estudio que la mitad de los estudiantes de todo el planeta no poseen una computadora en sus hogares. En igual situación se encuentra el 89% de los maestros que habitan la región subsahariana de África. Pero el problema es mucho más preocupante que la incapacidad de muchos niños de países subdesarrollados por educarse: 368 millones de niños a lo largo de 143 países dependen exclusivamente de raciones diarias de comida que les proveen los comedores escolares. Las Naciones Unidas advierten que más de 50 millones de niños se sumarán a esta última estadística como consecuencia de la recesión económica que ocasiona la cuarentena obligatoria vigente. Si algo ha logrado visibilizar la pandemia de Covid-19, es el nivel de desigualdad de oportunidades básicas de educación y nutrición que afectan a las regiones más empobrecidas del planeta

 

Con casi 1 billón y medio de estudiantes encerrados en sus casas, es evidente que la innovación tecnológica actual ha tomado protagonismo central a la hora de proveer una solución a esta problemática. El tradicional sistema de enseñanza siempre fue criticado por los adeptos a un nuevo modelo de enseñanza virtual y ahora su implementación pasó de avanzar en un lento progresismo a una inmediata implementación. En China se comenzaron a utilizar aplicaciones interactivas instaladas en computadoras, tablets y celulares para impartir clases a jóvenes del nivel secundario, mientras que los estudiantes de primaria comenzaron a educarse mediante la televisación de programas educativos transmitidos en la cadena nacional. De pronto, comenzó a generar cada vez más interés una modalidad de “educación móvil”, en la que los estudiantes complementan sus estudios con clases interactivas impartidas a través de celulares, tablets e inclusive mediante el uso de la realidad virtual.

 

Si bien la pandemia de Covid-19 logró instalar una novedosa (y hasta necesaria) metodología educativa, el escenario de prueba estuvo lejos de ser el ideal. Muchos maestros no se encuentran lo suficientemente preparados para dictar clases mediante video-conferencias, así como muchas regiones rurales y de bajos recursos no cuentan con la infraestructura necesaria. A pesar de ello, la presente situación generó alternativas que lograron estimular un sistema educativo caracterizado por ser estático y anticuado.

 

Tanto estudiantes como maestros debieron adaptarse juntos a una situación en la que, imprevistamente, reforzaron su conexión humana. Al comprender el hecho de que ambos se hallan haciéndole frente a un cambio social tan inesperado como inevitable, comparten un vínculo en común que los acerca todavía más. El silencioso esfuerzo psicológico y emocional que deben realizar los jóvenes y sus educadores se reafirma cada vez que ven sus rostros reflejados en los píxeles de una pantalla digital.  Pocas situaciones en la vida generan un nivel de empatía humana similar al que se experimenta al atravesar crisis tales como una pandemia o una guerra. Es muy probable que, una vez que se retome la actividad escolar, muchos estudiantes refuercen y revaloricen sus relaciones personales tanto con sus compañeros de estudio como con sus maestros.

 

En la filosofía Oriental existe el concepto de que cada crisis es una oportunidad. Definitivamente, el impacto social, económico y educativo de la actual pandemia de Covid-19 bien merece ser considerada como una situación crítica. Empresas como Google, Microsoft y Samsung están aprovechando la inesperada revolución educativa virtual para insertarse en uno de los mercados digitales del futuro. Esta incursión de empresas privadas podría no sólo mejorar los sistemas educativos, sino que al mismo tiempo reduciría el gasto de la educación pública en países en vías de desarrollo. Por supuesto que estas mega-empresas consideran a esta oportunidad como una excelente manera de establecer nuevos medios para comercializar sus servicios y productos, pero sin embargo puede tratarse de una situación en la que todos los involucrados lograrían salir beneficiados.

 

Con el paso del tiempo, y aún en el caso de no poder descubrir una cura para el Covid-19, al menos encontraremos la manera de convivir de una manera más controlada y segura con este peligroso virus. Si bien nuestras vidas no volverán a ser las mismas, existe la esperanza de que, tanto estudiantes como profesores, hayan aprendido juntos una nueva lección: por más desarrolladas y organizadas que parezcan ser las instituciones modernas, no dejan de ser modelos vulnerables que pueden cambiar de un día para el otro.

 

El texto anterior representa mis ideas y opiniones inspiradas en:
Global Partnership: COVID-19 and education. (https://www.globalpartnership.org/results/education-data-highlights)
Quartz: The coronavirus pandemic is reshaping education. (https://qz.com/1826369/how-coronavirus-is-changing-education/)
World Economic Forum: 3 ways the coronavirus pandemic could reshape education. (https://www.weforum.org/agenda/2020/03/3-ways-coronavirus-is-reshaping-education-and-what-changes-might-be-here-to-stay/)
The World Bank: World Bank Education and COVID-19. (https://www.worldbank.org/en/data/interactive/2020/03/24/world-bank-education-and-covid-19)
South China Morning Post: With schools remaining closed during coronavirus outbreak, China launches national remote learning platforms. (https://www.scmp.com/tech/policy/article/3050940/schools-remaining-closed-during-coronavirus-outbreak-china-launches)

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