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El autodidactismo y el futuro de la educación

Lo que en su día se llamó la autopista de la información, es decir, internet, ha resultado en un cambio del modo de vida para todo el planeta. Por primera vez en la historia, somos capaces de comunicarnos al instante en cualquier momento y lugar con cualquier persona ubicada a miles de kilómetros de distancia.

La revolución en las comunicaciones ha supuesto a su vez una prueba de fuego para el sistema educativo que, por algún motivo, se resiste a cambiar. No olvidemos que uno de los sectores que menos ha progresado con el transcurso de las décadas e incluso de siglos, ha sido precisamente el de la educación.

No estábamos preparados para la pandemia del coronavirus y esto también se ha demostrado con las clases de los más jóvenes, pero también con las de aquellos que no son tan jóvenes. La educación presencial y rígida ha demostrado no estar preparada para los retos del siglo XXI. Por lo tanto, ¿se puede decir que el autodidactismo es una vía alternativa en nuestra búsqueda de conocimiento?

Los orígenes del sistema educativo

Si las clases no han cambiado y si los profesores siguen impartiendo sus materias de la misma manera desde hace siglos, es fácil entender cuáles son los intereses detrás de ello. El siguiente párrafo ilustrará a la perfección este hecho.

La educación pública o el sistema educativo tal y como lo conocemos tiene sus raíces en Prusia (ubicada en el actual este de Alemania), en la época llamada despotismo ilustrado del siglo XVIII. Los objetivos de este nuevo sistema de educación eran principalmente dos: crear una juventud obediente y formar obreros útiles para el país.

Dicho esto y si podemos confirmar que las clases no han cambiado demasiado durante los siglos, tenemos un problema grave: no podemos enseñar a los niños, jóvenes y adultos con un esquema tan anticuado para los retos que nos encontramos en el presente y aquellos con los que nos encontraremos en el futuro.

Es obvio que el sistema está obsoleto y no fomenta la creatividad ni la cooperación. Es más, sigue siendo un sistema rígido y autoritario, con el profesor guiando una clase que se desarrolla de la misma manera año tras año, con poca relación bilateral entre alumno y profesor y con un anticuado sistema de premios y castigos.

Y lo más importante de todo: la obsesión por memorizar todo el contenido de una materia no crea ciudadanos críticos ni imaginativos, sino ciudadanos estandarizados como si de una herramienta se tratase. Se dice que es precisamente esto el interés de que el sistema educativo no cambie, ya que un ciudadano culto y creativo representa un mayor desafío para las élites.

El autodidactismo

Ser autodidacta es, estoy convencido, el único tipo de educación que existe. -Isaac Asimov

Isaac Asimov, uno de los padres de la ciencia ficción que predijo entre otras cosas el auge de internet antes incluso de que se inventara, era un firme partidario del autodidactismo, de aprender uno mismo aquellas materias que le resultaran interesantes para su oficio o por pura sed de conocimientos.

Como hemos visto, el autodidactismo no es un concepto muy arraigado hoy en día y en parte por la gran influencia que tiene el sistema educativo tradicional. Es lógico pensar que un niño que siempre ha aprendido de una manera desde su nacimiento hasta la época adulta, va a tener serios problemas en considerar que existe otra vía para formarse y hacerlo con éxito.

Vías alternativas de aprendizaje

Desde hace varios años, proliferan cursos online especializados en toda la red llamados MOOC (Massive Open Online Course por sus siglas en inglés, o cursos masivos abiertos y online). Estos cursos comenzaron a ponerse de moda a raíz de la gran oferta de conocimientos disponibles a un precio muy reducido, sin moverse de casa y con horarios libres.

Por otro lado, el aprendizaje de idiomas también está cambiando la forma que tenemos de aprender, ya que una combinación de vídeos de YouTube, ejercicios de gramática online, tutorías individuales con profesores nativos y otro contenido audiovisual en el idioma objetivo, que han proporcionado una completa caja de herramientas para alcanzar un buen nivel.

En definitiva, las herramientas están ahí. Incluso las mayores universidades del mundo están ofreciendo nuevos cursos online, algunos de ellos completamente gratuitos.

 

Los retos del autodidactismo

 

La primera cuestión a la que nos enfrentamos es a la reticencia del sistema educativo tradicional de cambiar y evolucionar. Sí que es cierto que se notan cambios por aquí y por allá, pero queda mucho por hacer. El autodidactismo no cuenta con la relevancia que debería, incluso si los conocimientos adquiridos son de mayor calidad que los impartidos en clases. Por supuesto, hay algunas materias que siempre deben estar supervisadas, como podría ser cualquier carrera de medicina.

Nos animan a ser emprendedores, pero hay una clara falta de guía por parte de los docentes sobre cómo crear algo por nuestra cuenta desde que somos niños. Esto provoca que la mayor dificultad de ser autodidacta sea psicológica: falta de motivación, falta de disciplina, distracciones cada vez mayores con las nuevas tecnologías, dudas sobre cómo hacerlo y un largo etcétera.

Otro de los retos de la educación autónoma es la certificación. Muchos de los títulos otorgados por cursos online no tienen validez académica. Sí, demuestran que has adquirido una cierta cantidad de conocimientos teóricos o prácticos pero volvemos a chocar con el sistema tradicional, que requiere de certificados homologados para poder ser validados en puestos de trabajo y centros de formación superiores.

Conclusiones

Aprender es aprender. Los seres humanos somos curiosos por naturaleza y todos somos tan diversos como especiales. Por eso mismo, el autodidactismo necesita estar a la par del sistema educativo homologado y tiene que cobrar más relevancia en un futuro.

La pandemia de la COVID-19 ha demostrado que el sistema tradicional no se lleva bien con la educación online, precisamente porque quiere trasladar los preceptos presenciales y rígidos a través de una pantalla, con la dificultad que eso supone.

Aprender por uno mismo es bonito. Al final, lo que cuenta no es tanto ese sobresaliente del último examen que has aprendido de memoria, sino tu capacidad de cambiar el mundo a mejor.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://es.blastingnews.com/ocio-cultura/2014/06/el-origen-de-la-escuela-actual-00102565.html

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