Written by 12:46 am ciencia y tecnologia, futuro

El mundo 4 grados más caliente debido al cambio climático

 

El cambio climático nos va a poner a prueba a partir de ahora como nunca antes lo ha hecho. Queda en nuestra mano y solo en nuestra mano entender colectivamente como especie que nuestro modo de vida tiene que cambiar.

El sistema productivo bajo el que vivimos actualmente se basa en la extracción ilimitada de recursos con muy poca consideración por el medio ambiente y en un planeta finito Es cierto que las regulaciones han aumentado con los años y que la conciencia global de que solo tenemos un planeta está haciendo mella en el pensamiento económico tradicional, pero queda mucho por hacer.
Negar el cambio climático no es una opción. Un 97 % de la comunidad científica ha comprobado una y otra vez que los seres humanos somos causantes directos del calentamiento global mediante la emisión de gases de efecto invernadero y que esto puede y debe detenerse.

Sin embargo, parece que el mundo actual, lejos de unirse uniformemente bajo la bandera ecologista, está sufriendo una polarización basada en la negación o el mantenimiento de industrias tan contaminantes como lucrativas, y aquellos movimientos ecologistas que claman por una renovación completa de la economía utilizando energías renovables y modos de producción más verdes.
La consecuencia más gráfica de la emisión de CO2 a la atmósfera es el aumento global de las temperaturas (1,1 ºC en el año 2019), causante de los efectos que estamos comenzando a ver en el planeta: temporales cada vez más agresivos, deshielo de los casquetes polares, olas de calor e incendios más frecuentes y un largo etcétera.

El objetivo de los 2 grados y la realidad

En este sentido, el objetivo actual es de no superar la barrera de una subida de las temperaturas globales de 2º C. Siendo realistas, muchos de los expertos a nivel global están dudando que lleguemos siquiera a acercarnos a ello ya que no parece haber grandes cambios en la tendencia de nuestro sistema productivo. Aunque sí que estamos viendo avances en la producción de energías renovables (por ejemplo, en Escocia, Dinamarca y Alemania), también vemos como otros países cierran por banda dichas posibilidades. La administración Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil son claros ejemplos de negación o simple rechazo; y España, con un gran potencial en energías renovables, es un ejemplo de inacción.

Otra de las panaceas que el mundo está esperando es aquel milagro tecnológico que nos salvará a todos, como una enorme máquina que sea capaz de succionar CO2 en cantidades astronómicas o algún artilugio de geoingeniería que permita enfriar el planeta. Hasta hoy, ninguna de las ideas presentadas tiene una validez confirmada ni es segura. Depender de un milagro resulta inverosímil cuando ya tenemos un plan que funcionaría a la perfección: decir no a los combustibles fósiles y crear un nuevo plan internacional económico para la reestructuración verde.

La primera opción es la más cómoda y la que menos esfuerzo requiere, ya que nos permite no cambiar nuestro estilo de vida y lo que es más costoso: nuestra forma de pensar. El segundo necesita de voluntad política y conciencia global, algo con lo que la pandemia de la COVID-19 ha demostrado que estamos aún muy verdes (valga la ironía).
Por lo tanto, si el objetivo de reducir nuestras emisiones para no sobrepasar los 2 grados de subida de temperaturas falla, el escalón de los 4 grados ofrece una visión aún más aterradora de los cambios que sucederían en nuestro planeta.

Los efectos de la subida de 4 grados de temperatura global

Una subida de 4 grados centígrados es un panorama que ningún ser humano ha vivido en los últimos 250.000 años en la Tierra. La fluctuación de temperaturas globales en este periodo ha sido entre 1 y 1,5 grados y algunos académicos consideran que eventos tan importantes como la caída del Imperio Romano fueron propiciados por cambios climáticos.

Estas serían las consecuencias de nuestra inacción y de un planeta 4 grados más caliente:

• Partes del sur de Europa se asemejarían con el actual desierto del Sahara, que a su vez se extendería más hacia el sur.
• Desertificación general del continente africano.
• Algunas islas como Micronesia serían completamente engullidas por el mar.
• No habría más nieve en las cumbres del Himalaya y esto provocaría la alteración catastrófica del caudal de los ríos de los que dependen millones de personas, al igual que ocurriría en los Andes y las Montañas Rocosas.
• Las partes más frías del hemisferio norte (por ejemplo, Siberia y Escandinavia) se convertirían en habitables y podrían albergar a refugiados climáticos.
• Regiones enteras de Sudamérica deberían ser abandonadas por convertirse en literalmente inhabitables. La casi totalidad de México estaría afectada.
• Estados Unidos se parecería más a Arizona en toda su extensión.
• El monzón del norte de la India, condicionante de la actividad agraria, cambiaría completamente las cosechas provocando hambrunas, desplazamientos y más pobreza.
• Deshielo del Ártico.
• Pérdida de millones de especies animales y vegetales.
• Fenómenos climáticos extremos mucho más constantes, como huracanes y ciclones.

Los efectos de la subida de 4 grados de temperatura global

Se dice que los seres humanos no reaccionamos hasta que no tenemos el problema delante y ya es muy tarde para hacer algo. Quizás esto sea simplemente una excusa para engañarnos a nosotros mismos y evadir aquellos pensamientos que nos resultan incómodos para poder centrarnos en nuestro día a día.

A todos estos efectos mencionados anteriormente, hay que añadir siempre el factor humano y las consecuencias que acarrean todos estos cambios: hambrunas que provocan escasez, escasez que provoca hambre, hambre que exacerba los gobiernos nacionalistas y populistas más reaccionarios; guerras por el control del agua, desplazamientos forzados de millones de personas, conflictos en las fronteras, reducción significativa de la calidad de vida del primer mundo, pérdida de derechos y libertades, fortalecimiento de los privilegios del 1 % en expensas del resto de la población y un largo etcétera.

Solo existen dos opciones: o damos la espalda al cambio climático como hacemos con muchas otras cosas o comenzamos a cambiar nuestros esquemas mentales para abrir los ojos a nuestro futuro. El cambio climático no es algo que ocurrirá dentro de medio siglo. Ya está aquí y depende de nosotros como especie.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://elpais.com/internacional/2014/05/31/actualidad/1401552821_672298.html
https://ecoosfera.com/mundo-4-grados-caliente-mapa-aumento-temperatura-cambio-climatico

 

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