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Grandes reservas de Litio en Bolivia sin poder explotarse correctamente

Con unas reservas de 21 millones de toneladas métricas de litio, Bolivia posee las reservas más grandes de este elemento en el mundo y se encuentran en el salar de Uyuni al sur occidente del país. Siendo un componente muy utilizado y cotizado en la industria tecnológica para la fabricación de objetos electrónicos, su explotación en este país plantea varios retos… 

Este hermoso e impotente lugar llamado salar de Uyuni, es el mayor desierto de sal continuo y alto del mundo, abarca una superficie de 10.582 km² y está situado a unos 3650 msnm en el suroeste de Bolivia, en el departamento de Potosí, dentro de la región altiplánica de la cordillera de los Andes. El salar de Uyuni contiene las reservas más grandes de litio del mundo, pero además de este elemento, posee importantes cantidades de potasio, cloruro de sodio, boro y magnesio.

El litio es un componente indispensable para la fabricación de baterías que se utilizan en vehículos, teléfonos, computadoras, televisores y otros objetos electrónicos. Esto ha llamado la atención de empresas a nivel mundial para comercializar el tan preciado metal blando, ya que es considerado estratégico para el futuro de las naciones industrializadas.

El Triángulo del litio, ubicado en el Altiplano de Bolivia, Chile y Argentina, se ha convertido en uno de los lugares clave para la extracción de este mineral.

En febrero de este año, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó en su informe anual “Resumen de productos minerales” (Mineral Commodity Summaries), que Bolivia es el primer poseedor de litio desplazando a Argentina, que ocupaba esa posición hasta 2019, es decir, el potencial es muy grande y prometedor para la economía del país.

Denominado el “oro blanco” del Cono Sur, el litio promete ser el gran protagonista de una revolución energética, debido a que las reservas de petróleo a nivel mundial probablemente se agoten de aquí a 40 o 50 años aproximadamente, por lo que habrá que encontrar alternativas para el transporte. La solución se plantea en vehículos híbridos o eléctricos que funcionan a base de una batería de litio.

En la política de este país, el litio siempre es tomado como un motor económico y tiene el potencial para serlo, pero ¿por qué no lo ha logrado?

¿Pero cuáles son los retos de este país al explotar sus reservas de litio si los bolivianos llevan varios años escuchando que el país va camino a convertirse en la capital mundial del litio?

La falta de experiencia, infraestructura, tecnología y diferencias políticas son alguna de las causas que frenan el avance de la explotación del litio. Juan Carlos Zuleta, experto en la materia explica que es necesario combinar geología, minería, metalurgia y química para el desarrollo de esta industria, porque son muy pocos países que tienen el conocimiento necesario para este tipo de explotación y eso también afecta a las intenciones bolivianas.

El país no tiene experiencia para este tipo de recursos encontrados en salmueras (aguas de sal por debajo de los salares)

Los conflictos que surgen de la explotación del litio se tornan políticos en el ámbito de derecho gubernamental, como se observa en los siguientes incisos:

  • Distribución de riquezas: el litio trae excelentes expectativas por la generación de los grandes ingresos trayendo a la escena intereses a niveles departamental y municipal. Al menos la región del salar de Uyuni, que vive en pobreza extrema y con una densidad poblacional muy baja, el índice de necesidades básicas insatisfechas es alarmante: únicamente 10% de los suelos de la región sudoeste se pueden aprovechar para la agricultura, y en ellos cerca de 80% de los campesinos cultivan quinua y papas. El 70% de la producción está destinado al autoconsumo, por lo que la extracción de litio en estas tierras, ampliaría la economía, traería mucho empleo y mejor calidad de vida para estas poblaciones. Sin embargo, existen conflictos por exigencias y distribución justa de ingresos en la política del litio entre el Comité Cívico de Potosí y el gobierno departamental en los cuales difieren. De esta manera, actualmente, las regalías van de 1% a 5% del valor bruto de venta, y de ese porcentaje, 15% se destina a los municipios y al departamento y 85%, al Estado central.
  • Falta de aplicación del derecho constitucional: en la constitución de definen ciertos artículos que quedan ambiguos ante tal situación, por ejemplo, en el artículo 313 están definidas las condiciones marco para la lucha contra la pobreza. Entre ellas está «la producción, distribución y redistribución justa de la riqueza y de los excedentes económicos», y la reducción de las desigualdades de acceso a los recursos productivos y de las desigualdades regionales, es decir que las demandas del Comité Cívico se encuadran plenamente en la Constitución. Pero según el artículo 316, el Estado mantiene la «dirección y el control de los sectores estratégicos de la economía». Esto plantea dudas y no se ve claridad ni congruencia en la constitución, ya que le da la potestad al Estado (que tiene mayor peso) en las decisiones políticas y gubernamentales.

Pero los problemas no son sólo políticos, además del tema asociado a personal calificado y experto en este tipo de yacimientos, existe otro problema asociado a las consecuencias y los costos ambientales en la extracción del litio.

 

Entre ellos se pueden mencionar los elevados índices de contaminación de suelos y fuentes superficiales y subterráneas de agua por la actividad minera; disminución peligrosa de recursos hídricos debido al uso incontrolado de aguas superficiales y subterráneas para las actividades extractivas; contaminación del salar de Uyuni debido a la falta de saneamiento básico y a los desechos tóxicos y contaminantes de la minería y el turismo; quema y tala indiscriminada de cobertura vegetal nativa y exótica; escasa educación e incumplimiento de normativa y reglamentos para el manejo sostenible de los recursos naturales y el medio ambiente.

Estas consecuencias son usuales cuando se trata de extracción de algún mineral, ya que son muchos factores que pudieran no tomarse en consideración y usualmente esta industria no es responsable con el medio ambiente, esto puede traer peligros directos para la agricultura y la ganadería de la región, advierten los ecologistas.

Finalmente, la belleza de esta región árida atrae a los turistas y la atención de los empresarios tecnológicos, pudiendo considerarse una extracción del preciado componente de manera responsable con el medio ambiente y dentro de la ley, sin dejar de lado a la región del salar de Uyuni, que tiene excelentes posibilidades de mejorar su calidad de vida.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51666362

 

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