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Crisis del turismo en el año 2020

Mientras se conoce sobre infinidad de planes cancelados, viajes perdidos, personas varadas en ciudades extranjeras y desempleo, lo que nos embarga en muchas ocasiones a todos este año son las palabras: pérdida e incertidumbre. Este año no ha sido en lo absoluto lo que hemos esperado.  

Además de las vidas humanas involucradas, el COVID-19 ha paralizado casi por completo la economía de todo el mundo y ello incluye el turismo, del que muchos países dependen de manera considerable.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) sitúa a Estados Unidos, Italia, China, España y Francia como los países con mayor demanda turística por la cantidad de visitantes anualmente que reciben. Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS), sitúa también a estos mismos países, con las mayores tasas de contagio por el coronavirus registradas y las mayores tasas de mortalidad durante la pandemia. Por lo que el turismo y la movilidad internacional, ha sido un factor clave en el alcance que ha logrado nuestro enemigo invisible.

Muchas de las situaciones que viven actualmente la mayoría de los países debido a las restricciones de movilidad y cierre de fronteras, comprende la ausencia de viajeros en aeropuertos y terminales, playas desoladas en las costas europeas y latinoamericanas, lugares emblemáticos e históricos desiertos, al igual que restaurantes y hoteles. Esto trae consigo la mayor crisis en el sector turístico este año y la más grave en la historia del planeta.

Aproximadamente se está perdiendo un millón de empleos diarios a nivel mundial y hasta el momento, no se tiene fecha exacta de cuando desciendan los casos de contaminación de COVID-19, para que sea seguro que todo vuelva a la normalidad. Lo único que se sabe con certeza es que se necesita al menos un año para que este sector pueda recuperarse nuevamente.

Y aunque muchos países dependen en mayor o menor proporción a los ingresos del turismo, las grandes economías desarrollan otros rubros de los cuales se apoyan y aportan a su PIB nacional, mientras que las economías pequeñas pueden llegar a depender del turismo con hasta un 50 % del PIB anual, como por ejemplo en Antigua y Barbuda, Maldivas o Santa Lucía. En Europa los países que se pudieran ver realmente afectados por falta de turismo internacional serían Croacia, Chipre, Malta, Portugal y España que fue el segundo destino mundial en 2019 con más de 83 millones de visitantes.

“El PIB español caerá entre un 12 % y un 14 % durante el segundo trimestre y esperamos cierto rebote a partir del tercero si el confinamiento se prolonga ocho semanas. Cuanto más tiempo estemos aislados, con un descenso de la actividad de entre el 30% y el 40%, más gradual será la recuperación y más se prolongará la reducción del sector turístico” advierte Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research España.

El padecimiento es el mismo en Latinoamérica y Braulio Arsuaga, Presidente del Consejo Empresarial Turístico en México, señala que en este país el turismo representa un 8.7 % del PIB nacional que se convierte en un 16 % debido al comercio indirecto. Más hacia el sur en Cartagena, Colombia, los comerciantes comentan que están al borde de la quiebra, ya que la clientela está compuesta en un 70 % por extranjeros, lo que preocupa grandemente a sus habitantes.

Pero ¿qué pasará cuando el brote haya cesado? ¿O cuándo las aerolíneas empiecen a trabajar con sus vuelos nacionales e internacionales? ¿Podremos viajar a nuestros destinos sin preocupaciones? ¿Tendremos la capacidad económica para darnos nuestros gustos? ¿Conoceremos nuevos lugares?

Estos son algunas de las dudas que nos surgen en medio de una crisis económica mundial como ha pasado anteriormente con el ataque a las Torres Gemelas en 2001, el SARS en 2003 y la crisis económica en 2008, que tuvieron impactos importantes en la caída de los mercados internacionales.

Cuando las estadísticas por contagio por COVID-19 estén en descenso o al menos los científicos consigan la cura, se presentarán retos en la industria del turismo para que la confianza de los viajeros vuelva a ser la misma y estos puedan volar con tranquilidad y movilizarse a sus destinos favoritos, mientras estas empresas implementen las medidas sanitarias necesarias que garanticen la salubridad de sus pasajeros.

Esto forma parte de una readaptación a una sociedad segura y libre de COVID-19. Sin embargo se presentan sugerencias de parte de expertos en el área para poder palear esta crisis en un futuro cercano.

  • Bajar los precios: algunos expertos sugieren que es necesario bajar los precios para que el turismo vuelva a ponerse en funcionamiento progresivamente y el empleo vuelva a las ciudades.
  • Nuevas exigencias del cliente: ya sean viajeros de alguna aerolínea o medio de transporte terrestre, habrá una exigencia sobre las garantías de seguridad que estos servicios puedan brindar. Por lo que los prestadores de servicios tendrán que priorizar nuevas demandas del cliente y reestructurar productos ofrecidos en el área de salubridad y seguridad alimentaria.
  • Implementación de la tecnología: esto implica un paso más allá para los hoteles que tendrán que implementar robots que higienicen los ambientes como los que se utilizan en centros hospitalarios y sanitarios modernos, garantizando de esta manera, seguridad e higiene. Estos equipos de alta tecnología y amplio espectro, destruyen rápidamente virus, bacterias y hongos utilizando luz ultravioleta (UV) de xenón, por lo que serían de gran utilidad.
  • Oportunidades de innovar: las oportunidades de emprender e innovar en el mercado del turismo está abierta a muchas opciones durante las crisis y en este caso corresponde a intentar enfocarse en modelos sostenibles, inteligentes y eficientes, donde las condiciones del viajero y del consumidor estén garantizadas. Rediseñar ideas y servicios que mejoren la calidad del producto ofrecido son algunas de los enfoques que se pueden implementar.

Luego de las crisis siempre asoman oportunidades prometedoras que hay que aprovechar y saber manejar, la responsabilidad es retadora para poder reorientar el futuro de una mejor manera, reconociendo la importancia de la higiene, la sostenibilidad ambiental, las medidas preventivas e incluyendo nuevas tecnologías que permitan aumentar la confianza y consumir experiencias y sensaciones renovadas ¡De eso se trata el futuro!

 

En este escrito expreso mis ideas y opiniones inspiradas en
https://www.elnacional.com/opinion/el-futuro-del-turismo-despues-del-covid-19/

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