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Serie sobre Comunicación: Adele. Capítulo II: El clima laboral

… Birgitt, aparte de ser una dama que sobresalía -por su porte- en cualquier reunión, tenía mucha experiencia trabajando con coreanos y hablaba el idioma con mucha fluidez. Como mano derecha de Karl, ella le asistía con mucho criterio sobre cómo debía conducirse en este nuevo ambiente para él.

Ambos se llevaban tan bien, que ella lo convenció de comenzar a ir al gimnasio, cosa que nunca había hecho, estaba muy complacido con el alto nivel de la ejecutiva. Juntos habían realizado algunas exitosas negociaciones. Él se sentía muy seguro, más relajado, el éxito estaba haciendo su trabajo en la personalidad de aquél que era un hombre sencillo y puede decirse que algo introvertido.

En la oficina corrían rumores sobre la relación entre Karl y Birgitt. La verdad es que él estaba perdidamente enamorado de su esposa; pero era innegable que mostraba un interés especial por su hermosa y muy capaz asistente. Ella hacía méritos para ello, era una mujer de carácter fuerte, severa con los empleados; pero era muy divertida con Karl. Nada llegaba a oídos de él sin que pasara primero por ella.

Un contrato, por conseguir, con el cliente más importante del país tenía a todos bajo mucha presión. Sobre todo, porque un grupo estaba en la línea estratégica de Birgitt y otro grupo no. El manejo de la información era controlado por la eficiente asistente del jefe y una parte de la información clave, que mostraba posibles grietas en el proyecto objeto del contrato, no le estaba llegando a Karl.

Esa situación generó un ambiente de trabajo muy denso en un momento muy importante para la compañía y Karl, que estaba a cargo, solo nutría su presentación con la información que recibía de su asistente. Suponía que todo marchaba bien hasta que una mañana, se topó en el ascensor con George, un compañero de trabajo con quien acostumbraba hablar, hasta que llegó la nueva asistente.

 

“Las suposiciones no son lo ideal, ni en el trabajo, ni en la vida. Sobre todo, cuando se puede minimizar la incertidumbre preguntando y aclarando las cosas”.

 

George, era un hombre muy talentoso, se encargaba de la logística del proyecto. Aprovechó para consultarle si estaba de acuerdo con los plazos propuestos para el proyecto, porque él consideraba que estaban muy ajustados y cualquier incidente podría ocasionar un incumplimiento, él había hecho la acotación; pero nunca recibió respuesta al respecto. Karl colocó su mano en el hombro de George mientras lo miraba directo a los ojos y le decía, en tono despreocupado, que todo saldría bien. Le dio una pequeña palmada en el hombro, sonrió y le dijo que le había dado gusto verle.

 

“La palabra dada es un asunto de suprema importancia para los coreanos, comunica compromiso. El incumplimiento de una entrega puede ser considerado como un irrespeto a un acuerdo y el cese del mismo. No valorar este aspecto tan importante es un error monumental, de la misma forma en la que lo es el no valorar lo que le dicen sus colaboradores”.

 

Esa misma tarde Karl llamó a una reunión en la oficina, el asunto tenía que ver con finiquitar los detalles para su presentación ante el cliente más importante que había tenido la compañía. Se puede decir que la empresa se lo estaba jugando todo en este acuerdo. La presentación sería en una semana.

La reunión, empezó a las 3:30 de la tarde, finanzas hizo la argumentación del impacto que tendría este contrato para la compañía, Birgitt hizo su primera intervención indicando que según su experiencia los números deberían ser los más bajos posibles, porque la empresa que competiría con ellos por el anhelado cliente, estilaba sacar del juego a sus adversarios con una estrategia basada en precios. George que era del área logística, no estuvo de acuerdo y aseguró que los cálculos estaban siendo hechos al filo de un precipicio y que lo mismo pasaba con los plazos de entrega. La asistente replicó diciéndole que finanzas no era su área.

El ambiente se tornó pesado y los otros departamentos solo se limitaron a presentar la información que ella había solicitado. Karl, sabía que el equipo había estado bajo una intensa carga y solo preguntó a su asistente si consideraba que estaban preparados para hacer la presentación, a lo que ella respondió que sí.

 

“La creación de un clima adecuado estimula la comunicación, el liderazgo se crece con un buen clima y cae en un escenario contrario. Un ambiente pesado, cierra la participación, disminuye a productividad y limita el progreso y el bienestar”.

 

Taeyang era el jefe de mercadeo, era coreano y había sido su traductor desde su llegada a ese país. Él era quien serviría de traductor en la presentación; pero Birgitt, en una jugada audaz, aprovechó la reunión para decir que ella era la más indicada, dada la importancia del cliente. Karl preguntó a los presentes cómo les parecía la propuesta; pero luego de haber dicho que él estaba encantado con la idea. Todos asintieron con sus cabezas, quienes siempre apoyaban a la asistente aplaudieron la decisión y más tarde cada quién volvió a sus quehaceres.

El día de la presentación Karl le hizo una llamada a Adele, no lo había hecho en toda la semana, ella tampoco le llamó, sabía que estaba sumamente atareado. Le envió un mensaje de voz, diciéndole que iba rumbo a la presentación del importante proyecto y que le llamaría al terminar.

Luego del ritual corporativo, la presentación comenzó. Kwan Yoon, quien estaba a cargo por la corporación, era un hombre de unos 65 años y como es costumbre, estuvo muy atento en todo momento. El equipo liderado por Yoon, tenía algunas dudas en cuanto a los plazos de entrega de cada fase del proyecto, para ellos los cálculos no se ajustaban mucho a la realidad. Estuvieron muy interesados por el precio; pero advirtieron que un buen precio por un incumplimiento no era un buen negocio. Karl solo pensaba en lo que su equipo le había dicho. Él no había prestado la debida atención a un asunto que ahora le podía costar muy caro.

 

“Escuchar es clave. Un líder debe estar preparado para escuchar a su equipo, debe saber que tomar y que no; pero jamás debe restarle valor a una idea, si no la entiende entonces tiene la responsabilidad de pedir que se la expliquen. Eso hace que el equipo se sienta tomado en cuenta y aumenta su poder “.

 

Una reunión, poco usual fue establecida para dentro de un mes. Tendrían el encuentro para finiquitar la negociación o desistir del acuerdo.

Durante el camino a la oficina, no cruzaron palabra alguna Karl y su asistente y los empleados al verlos entrar, solo mantuvieron sus cabezas abajo y siguieron trabajando. Las cosas no habían salido muy bien según parecía.

Karl, no fue a la oficina al siguiente día, no atendió llamadas, solo envió un mensaje de voz a su asistente para decir que estaba arreglando unos asuntos. Habló con Adele y le comentó que las cosas no estaban muy bien; pero él sabía que conseguiría la forma de arreglarlo, ella le sugirió que se tomara un par de días, que si quería ella podía pedir un par de días para estar con él. Karl le comentó que no hacía falta y se despidió pidiéndole algo de tiempo para pensar.

Él revisó con más detenimiento los números y se dio cuenta de que el precio sería un problema y pudo advertir que los plazos de entrega, como se lo había comentado George y lo habían confirmado los coreanos, eran muy apresurados, que cualquier pequeño detalle podría hacer que se cayera en un incumplimiento y en Corea eso es menos que aceptable. No sabía que le había pasado, no entendía por qué no había escuchado las recomendaciones de algunos de sus compañeros de equipo, siendo estas tan relevantes.

Decidió que iría con Taeyang y no con Birgitt a la próxima reunión, cayó en cuenta que de esa negociación saldría con un contrato o con un boleto de regreso a Estados Unidos.

Continuará… 2 de 4.

 

El escuchar activamente, significa que quien escucha no solo asiente con la cabeza, lo que más aprecia quien habla es que le pregunten sobre lo que dice. Eso le hace entender que a Ud. le interesa, además le sirve para saber si Ud. entendió lo que le ha dicho. El efecto que tiene es de un enorme poder, ya sea que se haga en una reunión de trabajo o en una conversación informal.

Saber escuchar ayuda a que se logre un clima adecuado para la comunicación, así las relaciones serán mejores y más productivas, tanto a nivel personal como profesional.

 

 

En esta serie de 4 capítulos, expreso mis ideas y opiniones sobre La Comunicación y cómo esta mejora las relaciones humanas.

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