Written by 9:06 pm econopolitica, presente

Monitoreando a mis empleados. ¿Vigilados?

Monitorear a los empleados y a los equipos usados por estos es la tendencia para aumentar la productividad. ¿Se justifica? ¿Hasta qué punto es ético y legal? ¿Qué hace con la confianza y el clima laboral?

La pandemia ha tenido un gran impacto en el teletrabajo y eso posiblemente ha conducido a un aumento en los niveles de monitoreo de los empleados. En la búsqueda de una alta productividad, ya en 2018 el 50% de 239 corporaciones que se servían del teletrabajo, estaban haciendo monitoreo de los correos electrónicos y redes sociales de sus colaboradores, según datos de la empresa consultora de tecnología Gartner.

 

“La productividad es un tema medular en todas las empresas. Lo que busca alguien que hace una inversión es obtener una ganancia, si eso no sucede, entonces ¿Para qué tener un negocio abierto?”

Por eso los empresarios buscan todos los medios para hacer que se obtenga el máximo provecho de la operación. Cada máquina debe ser usada en función de su capacidad de producción y cada empleado debe usar los recursos de los que se dispongan para lograr el mayor rendimiento posible. Eso incluye, el uso óptimo de recursos económicos, materiales, humanos, financieros y de tiempo. ¿Cómo hacer posible una supervisión detallada de cada uno de estos aspectos?

La respuesta es con “control”. Resulta molesto para muchos; pero son estrictamente necesarios para poder cumplir la misión de la empresa. Es necesario saber si los empleados están trabajando las horas para las que fueron contratados, por eso hay un control de entrada y uno de salida; pero ¿Cómo esto garantiza que las personas cumplan con su tarea? Si se supervisa a 5 personas en una oficina, eso quizás no parezca muy difícil de hacer; pero cuando se tiene una fábrica con decenas o cientos de empleados o empleados que trabajan en la calle, allí el asunto se complica.

Privacidad personal y seguridad empresarial.

El poder monitorearlos, dentro y fuera de la oficina resulta de gran utilidad ¿Hasta qué punto es esto legal? ¿Puede verse como una intromisión a la privacidad que merece cada quien?

“Si se tiene un ejecutivo de ventas, con un auto signado por la empresa y este se sale de la ruta para ir a su casa, luego va al banco a hacer diligencias personales y finalmente toma su ruta de trabajo, ¿Debería saber esto su jefe? ¿Importa si cumple la meta o no?”.

Algunos estudios refieren que los trabajadores usan el 45% de su tiempo en cosas que no tienen que ver con su trabajo. ¿Y si aún así cumplen con sus asignaciones, qué está mal? Tal vez el problema tenga que ver con quien hace las asignaciones. Por ejemplo, un repartidor de pizzas tiene establecido por la gerencia, que en 1 hora debe entregar 8 pedidos; pero él los entrega en 30 minutos, el resto del tiempo se sienta en cualquier lugar a ver sus redes sociales. ¿Se justificaría el uso de monitoreo en este caso?

En  2018 en España entró en vigencia la LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales). Esta ley permite regular el uso de información privada y supone que hay límites para los empleadores; pero va más allá porque la ley también habla sobre la intimidad del uso de las herramientas que usa para hacer su trabajo.

Por su parte el empleador se protege advirtiendo de limitaciones para el uso del computador de trabajo, o el teléfono móvil asignado, etc., él necesita saber si los empleados están viendo Facebook en vez de trabajar, haciendo llamadas personales o chateando por whatsapp.

La innovación y la tecnología presenta soluciones.

La tecnología es de gran ayuda para lograr el mencionado e importante control sobre los colaboradores.

Herramientas como Hubstaff o Xora, solo por mencionar algunas, son herramientas tecnológicas usadas como mecanismo de control del tiempo de los empleados. Por ejemplo, Hubstaff monitorea en tiempo real al empleado usando dispositivos como computadora de escritorio, laptop o teléfono móvil, programa los equipos, tiene servicio de rastreo de GPS, además monitorea la productividad y realiza los informes, todo lo que cualquier empleador desearía para tener monitoreado a sus trabajadores.

Hay servicios de este tipo como los de Xora, que monitorean 24 horas; pero cuidado, cada individuo tiene derechos de privacidad, por eso el empleador debe informar bien al empleado sobre los alcances del mecanismo de control usado.

La empresa TrustLook, que es una empresa de seguridad, realizó una encuesta en la que determinó que el 70% de las empresas monitorean los dispositivos que entregan a sus colaboradores ¿Es ético? Datos de la misma compañía de seguridad indican que 41% de las compañías sufren pérdidas importantes al ver vulnerada su reputación por información que se filtra desde la propia compañía, por eso se necesita tener el control sobre cada activo de la empresa.

El caso de los carnets de identificación es muy interesante. Take Humanyze los desarrolló y desde su chip podía obtenerse información de los empleados en la oficina, llegando al punto de medir incluso el tono de voz. De esta manera miden cómo usa cada empleado su tiempo en la oficina. ¿Cómo se sentirá que le vigilen, será algo que le hace sentir bien al empleado?

OccupEye es un dispositivo que ocasionó severas protestas en el gremio periodístico porque el dispositivo fue usado en el Daily Telegraph, se colocaba en los escritorios y podía recoger el calor del cuerpo, con el cual se determinaba si los empleados permanecían en sus escritorios y la frecuencia con la que lo dejaban. Luego de las protestas fueron retirados.

Todo tiene su límite.

Los seguros de los trabajadores incluyen el recorrido de llegada y vuelta a casa, por eso si un trabajador termina su jornada a las 5 de la tarde y está estimada su llegada a casa a las 7 de la noche, entonces el dispositivo de control debería cesar a esa hora. ¿Pero qué pasa si el colaborador tiene un, móvil, una laptop o un auto de la empresa y puede ser usado para llevarlo a casa, en este caso está en su derecho la empresa de monitorearlo? ¿El colaborador debe usar esos dispositivos otorgados por la empresa solo para trabajo y cuando llegue a casa debe usar los de uso personal?

Hay que imaginar lo que sucede con las unidades de policía, ambulancias o vehículos oficiales ¿Es lógico que sean monitoreados permanentemente?

El monitoreo también hace uso de cámaras dentro de las organizaciones ¿Cuántas veces va regularmente al baño una persona? ¿Es una variable que debe limitarse? más aún ¿Pueden colocarse cámaras en las áreas comunes de los baños?

Los sistemas de videovigilancia pueden servir para detectar actos ilícitos por parte de un empleado ¿Cuántas veces a visitado una tienda por departamentos y ha visto a un empleado esconderse para usar con disimulo el teléfono celular? Pudiera pensarse que hay que colocar las cámaras donde los empleados no sepan que está; pero quienes legislan al respecto indican que el empleado debe saber que hay un sistema de videovigilancia y dónde están las cámaras.

“Puede ser propietario de la empresa; pero eso no le da derecho a irrumpir en la privacidad de un ciudadano, ese es un derecho que está por encima. El asunto se soluciona, legislando y para los involucrados, empresa y empleado, informando sobre el tipo de monitoreo del que es objeto el colaborador”

 

¿El enfoque puede cambiar algo?

Lo que está detrás de todo es la productividad y cómo se relacionan los empleadores y empleados. ¿Cuáles son los criterios básicos para la relación? Definirlos es muy fundamental. Aunque eso no es suficiente. La confianza se ve vulnerada y los empleados pueden sentir que su integridad está puesta en juego, eso no es cómodo para nadie. Hay que imaginar a un empleado trabajando mientras siente que está vigilado, ¿Es que el empleador no confía en él?

Si una empresa conoce los alcances que tiene el clima laboral en la productividad y en aras de mejorar la productividad daña ese clima ¿Cuál es el efecto que conseguirá? ¿Quién hablará con un compañero de trabajo cuando se siente vigilado? ¿Cómo funcionarán las reuniones, cómo será la participación?

 

“Hasta ahora no es posible lo que piensa otra persona hasta que lo diga, y ni así puede saberse con certeza; pero ¿No le parece que si el enfoque del uso del monitoreo se orienta a la protección del empleado más que a la vigilancia las cosas serían percibidas diferentes?”

Si el empleador dice que va a colocar un sistema de video en un almacén para ayudar con la seguridad del colaborador para detectar si algún extraño comete algún delito y poder reconocerlo y proceder según sea conveniente, ¿Será igual que decirle que colocará cámaras de seguridad para monitorearlos?

Si se le dice a un vendedor que se colocará un GPS en el auto para su mayor seguridad y que de esa manera en un eventual accidente, robo o falla técnica del auto que lo deje accidentado, será más fácil para la empresa ubicarlo, ¿Será lo mismo si se le dice que todas las unidades deben ser para uso de trabajo y que deben ser monitoreadas?

La forma de decir las cosas no evitará que por la mente del empleado pase que el empleador lo monitorea porque desconfía de él. Pero si se es consistente diciendo lo mismo, después de un tiempo, el rechazo a la política de monitoreo se atenuará. 

El monitoreo de empleados, dispositivos y equipos es parte del paquete que ahora se ofrece en una empresa. Legislar en esta materia para regularla es crucial para que derechos como la privacidad no sean violados. Con reglas claras, tanto empleados como empleadores podrán cumplir con sus objetivos de productividad.

 

 

En este escrito expreso mis ideas y opiniones inspiradas en el artículo “Las tecnologías que vigilan todos tus movimientos en la oficina” de la BBC del 28 de junio de 2017.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close