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Brasil: Brutalidad policial y racismo

El reciente asesinato del afroamericano George Floyd en Minneapolis (EEUU) mientras estaba siendo sometido por la policía generó indignación y protestas a nivel mundial. Sin embargo, este tipo de situaciones son cuestiones cotidianas en el Brasil que preside actualmente el ultraderechista Jair Bolsonaro, donde 1 de cada 10 asesinatos los cometen las fuerzas de seguridad. Siendo que la mayoría de ellos son personas de color, ¿cuáles son las causas que motivan la brutalidad policial y el racismo en las grandes urbes de Brasil?

Muchos recordamos cómo en marzo de 1991 el mundo se conmocionó con las imágenes que captó un civil de la feroz golpiza que recibió el afroamericano Rodney King por parte de la policía de Los Ángeles, EEUU. Los subsecuentes desmanes en las calles de L.A. que provocaron las absoluciones de los policías implicados no se debían exclusivamente al fallo del jurado: fue la violenta reacción de las personas de color ante la impotencia e indignación que genera el ser objetos del constante abuso policial que sufren en toda Norteamérica.

Pero, a pesar de que en el gran país del norte esta es una acuciante problemática que parece no tener fin, en Brasil las cosas están mucho peor. No solamente la cantidad de personas que diariamente mueren en manos de la policía brasileña es mayor que la que se atribuye a la de los EEUU: ocho de cada diez de ellos son afrodescendientes. Según el Observatorio de la Criminalización de la Pobreza de la Universidad de Sao Paulo, la policía de Brasil mata a más de 6.000 personas por año, siendo el 75,4% de ellos de raza negra.

Exactamente una semana antes de la muerte de George Floyd, la Policía Federal (PF) de Rio de Janeiro se encontraba realizando un operativo en una favela (villas de emergencia de Brasil) llamado Complexo do Salgueiro. Mientras perseguían a un grupo de narcotraficantes, ingresaron a un domicilio donde se encontraba João Pedro Mattos Pinto, de tan sólo 14 años de edad, jugando con sus primos. Según los testimonios de los presentes, el grupo policial entró disparando sus armas indiscriminadamente, razón por la cual el joven João recibió un impacto de bala en su estómago que resultó fatal.

La muerte de João Pedro Mattos Pinto generó una multitudinaria marcha por las calles de Rio de Janeiro en protesta contra la brutalidad con la que diariamente se maneja la policía de Brasil. Bajo la bandera de Black Lives Matter, decenas de miles de cariocas (habitantes de Rio de Janeiro) visibilizaron un viejo reclamo que parece no llegar jamás a los oídos de las autoridades.

¿Cuáles son las razones por las que la brutalidad policial de Brasil contra los afrodescendientes no ha generado protestas de este tipo con mayor frecuencia? Existen varios factores que pueden explicar la excesiva violencia y racismo que destaca a las fuerzas de seguridad brasileñas. El primero se relaciona con la percepción popular de que la mayoría de los residentes de las favelas son criminales. Las intervenciones con resultados fatales por parte de la policía en estos sectores vulnerables de las grandes ciudades brasileñas se ha convertido en un hecho tan cotidiano que ya no genera el impacto que debiera en el resto de la comunidad.

No caben dudas de que las favelas son las bases de operaciones de grupos de narcos quienes prácticamente cuentan con el mismo armamento que el ejército y eso condujo a las autoridades a tomar medidas extremas para garantizar la seguridad de los brasileños. Entre ellas se encuentra la militarización de la policía en las grandes urbes, como así lo decidió en 2018 el entonces presidente de Brasil, Michel Temer. Teniendo en cuenta que una encuesta indicó que el 38% de los brasileños consideraban a la seguridad como su mayor preocupación a la hora de votar a sus representantes, es posible que la militarización policial haya sido una estrategia presidencial para conseguir la reelección a fines de ese año.

Lo cierto es que su decisión fue la que impulsó una etapa de “mano dura” en las fuerzas de seguridad de Brasil, quienes adoptaron un enfoque militar a sus procedimientos para garantizar la paz social. Esta cuestión alcanzó su máxima expresión cuando finalmente el voto popular convirtió al capitán retirado del ejército, Jair Bolsonaro, en su nuevo presidente. Sin dudas, esta fue una muestra más de que gran parte de la población de clase media y alta de Brasil busca que sus dirigentes continúen con una política de seguridad extremista y letal.

¿Por qué razón los brasileños no han realizado un mayor número de protestas masivas en contra de la brutalidad policial contra personas de color?  Posiblemente, la principal razón sea que, a diferencia de aquellos países en los que sí se han dado estas manifestaciones públicas, en Brasil las personas afrodescendientes no son consideradas como una minoría. Este hecho disminuye la percepción popular de que las muertes ocasionadas por las autoridades policiales estén influenciadas por cuestiones raciales.

Debido a la lamentable estigmatización criminal que sufren las favelas (cuya población es mayoritariamente de raza negra), cuando sus habitantes son asesinados por la policía, sus muertes son tibiamente reflejadas en los medios de comunicación. Más aún, seguramente muchos de aquellos brasileños que votaron al actual presidente hasta experimenten sensaciones de alivio…

Sin dudas de trata de una problemática muy difícil de resolver. Posiblemente, un buen primer paso sería que el gobierno comience a generar las condiciones sociales y económicas necesarias para que las comunidades más vulnerables no caigan en la delincuencia. Mientras que los anteriores gobiernos de Lula Da Silva y Dilma Rousseff buscaban intentar reducir el crimen sacando a la gente de la pobreza, el gobierno actual busca erradicarlo directamente mediante soluciones extremas.

Jair Bolsonaro ha sido muy explícito en estas cuestiones cuando declaró su intención de que las fuerzas policiales tengan carta blanca para realizar sus procedimientos. Esto no sólo implica que el presidente brasileño fomente el “gatillo fácil”, sino que hasta indicó que este tipo de accionar es digno de una condecoración. Actualmente, el gobierno brasileño excluyó los reclamos de violencia policial de su reporte anual relacionado con los derechos humanos. Con iniciativas políticas como estas, es muy improbable que la actual problemática de la brutalidad policial en Brasil tenga esperanza alguna de resolverse o, al menos controlarse, en el futuro inmediato.



El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
BBC: Muerte de George Floyd: el país latinoamericano donde la policía mata a más negros que en Estados Unidos. (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52911312)
New York Times: Brazil’s Military Is Put in Charge of Security in Rio de Janeiro. (https://www.nytimes.com/2018/02/16/world/americas/brazil-rio-military-security.html)
Global News: Teen’s killing by police galvanizes Brazil’s struggling Black Lives Matter movement. (https://globalnews.ca/news/7079364/black-lives-matter-brazil/)
Miami Herald: Brazil is targeting its black population for death. (https://www.miamiherald.com/opinion/op-ed/article206652379.html)
Washington Post: Why Brazil has no Black Lives Matter movement, despite some shocking police killings. (https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2015/12/12/why-brazil-has-no-black-lives-matter-movement-despite-some-shocking-police-killings/)
Reuters: Brazil drops police from human rights report amid global protests against racism and abuse. (https://www.reuters.com/article/us-brazil-violence/brazil-drops-police-from-human-rights-report-amid-global-protests-against-racism-and-abuse-idUSKBN23J316)

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