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Minería ilegal en Venezuela

Los minerales son unas de las tantas riquezas del pequeño país suramericano, pero la extracción ilegal de los mismos está amenazando comunidades indígenas y extensas áreas de selva que son parte del pulmón vegetal del continente. Esto realmente carece de importancia en la región suroriental de Venezuela y el interés por los codiciados minerales como el oro, el coltán y hasta los diamantes presente en estas tierras, se encuentran protegidos y dominados por mafias atroces, que desangran al país.

La región minera de Venezuela se encuentra al sur del río Orinoco, en una extensión que abarca 111.843 kilómetros cuadrados en el Macizo Guayanés del Estado Bolívar y en distintas zonas del Estado Amazonas. En estas áreas yacen las riquezas minerales más grandes de Venezuela y una de las más importantes del mundo. Entre los minerales más codiciados en la industria y en la economía se encuentran el oro, diamante, coltán, además de bauxita, tierras raras, hierro, cobre, níquel, caolín, dolomita, topacios y rubíes.

Las operaciones mineras son desarrolladas en sectores que amenazan a varios parques nacionales al sur del país como lo son el Parque Nacional Parima-Tapirapeco, La Neblina, Duida Marahuaca y Yapacana en el Estado Amazonas y en el Estado Bolívar que se encuentra el Parque Nacional Canaima, la segunda área protegida más grande del país, con importancia internacional y declarada como Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Este último es una reserva natural que cuenta con relieves abruptos especiales y únicos en todo el mundo.

Y aunque ésta práctica es ilegal en parques nacionales (porque las leyes y la constitución de Venezuela la prohíben expresamente), ocurre desde hace varios años y cada vez es mayor, por lo que eventualmente estas áreas se pudieran ver afectadas.

Venezuela es el país con mayor presencia de minería ilegal de América Latina

En un estudio realizado sobre la minería ilegal en varios países de Suramérica, denominado La Amazonía saqueada, con información de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG), indica que Venezuela posee 1.899 puntos de minería no autorizada de minerales como el oro, diamantes y coltán, que ponen en riesgo la mayor selva tropical del planeta.

En febrero de 2016, el presidente Nicolás Maduro decretó una parte del territorio del Estado Bolívar como Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, y reserva al estado las actividades de exploración y explotación del oro.

Se supone que sería un proyecto en grande, con nuevas tecnologías, tomando en cuenta la importancia ecológica de esta región para el país (y continente) y así evitar cualquier impacto considerable al medio ambiente, pero no. Lo peor del caso es que las compañías que operan en el Arco Minero del Orinoco lo hacen con tecnología y prácticas obsoletas, utilizan productos químicos peligrosos, que afectan los recursos hídricos vitales contaminándolos con mercurio, cianuro y otras sustancias tóxicas, trayendo consecuencias negativas y cuantiosas para el medio ambiente.

El desarrollo de la minería ilegal que se ha suscitado al sur de Venezuela, ha causado infinidad de problemas sociales, económicos y ambientales que se encuentran sostenidos por una corrupción atroz, que posee distintos frentes de afectación.

  • Consecuencias ambientales: el tipo de minería que se está efectuando en estos lugares se realiza con monitores hidráulicos, utilizando mercurio y químicos contaminantes para poder obtener los minerales de las rocas y sedimentos, esto ha infectado las cuencas de los ríos que atraviesan el Estado Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. Con respecto a la deforestación, Venezuela se sitúa con la tasa de crecimiento de deforestación más alta de Latinoamérica y también amenaza con encender un conflicto socio-ambiental en la región, que puede trascender las fronteras y afectar en mayor medida a la selva amazónica.

Por otra parte, la minería ha corrompido la agricultura, el agua potable y la hidroelectricidad que se nutren de las cuencas que dan vida a poblaciones indígenas del sur del país de dos maneras: por la altísima cantidad de sedimentos desplazados y también por el mercurio. El afán por el oro contamina casi toda la región, vulnerando también los derechos humanos de las comunidades autóctonas.

 

Las nefastas consecuencias para los ecosistemas como destrucción de la vegetación, de los ríos, la deforestación, la fragmentación de hábitats, la contaminación del agua, la afectación de la fauna y destrucción del suelo, son las consecuencias ambientales más rudas que sufre esta región venezolana.

 

  • Consecuencias sociales: las zonas afectadas por la minería, es hogar del pueblos y comunidades indígenas que habitan en esta selva. Los efectos y el riesgo para la salud de las poblaciones indígenas y los mineros ilegales son muy altos porque al entrar en contacto con las sustancias usadas para la extracción de los minerales, se contaminan de los tóxicos y se vuelven muy susceptibles a contraer enfermedades. El paludismo, la prostitución, el tráfico de drogas y de alcohol, son otra de las consecuencias de la minería ilegal. Pero hay más…

La presencia de mafias y grupos paramilitares armados (incluyendo participantes del ELN y las FARC) controlan totalmente la minería al sur del país. Human Rights Watch entrevistó a residentes del Estado Bolívar (al sur de Venezuela) y éstos mencionan que los distintos “sindicatos” que controlan las minas ejercen estricto control e imponen condiciones de trabajo abusivas, someten a tratos brutales y otros abusos atroces, pudiendo ser víctimas de amputaciones, desmembramientos y muerte.

“Al igual que los diamantes de sangre (en África), el oro que se extrae de Venezuela, fuera de cualquier protocolo, es oro sangriento”

  • Consecuencias económicas: aunque el gobierno ha anunciado iniciativas para atraer inversiones para la minería legal con el plan Arco Minero del Orinoco, así como también medidas para combatir la minería ilegal, buena parte de la minería de oro en el sur de Venezuela, es ilegal, y una gran cantidad de oro, es sacado del país mediante contrabando, con el consentimiento de autoridades nacionales ¿a dónde se van estas riquezas del país?

Estas actividades extractivas ilegales se caracterizan por sus prácticas insostenibles. El Gobierno de Venezuela ha rechazado la práctica de la minería ilegal, pero habitantes de la zona señalan que sus acciones para detener la minería son vagas o nulas, y la minería se sigue proliferando.

 ¿Cree usted que realmente el Gobierno de Venezuela está dispuesto a frenar este tipo de prácticas ilegales? ¿O son los principales beneficiarios de estas actividades?

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://www.vitalis.net/actualidad-ambiental/mineria-ilegal-amenaza-patrimonio-natural-de-la-humanidad/#:~:text=La%20miner%C3%ADa%20ilegal%20est%C3%A1%20afectando,de%20la%20Humanidad%20en%201994.&text=Las%20consecuencias%20negativas%20de%20la%20miner%C3%ADa%20ilegal%20para%20el%20ambiente%20son%20cuantiosas.

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