Written by europa, mundo

El Tratado de Tordesillas – La división del mundo

El 7 de junio de 1494 marcaría la fecha en la que los emergentes imperios de ultramar de España y Portugal se dividieron efectivamente los territorios del Nuevo Mundo. Tras una larga negociación, este reparto se firmaría por el rey Juan II de Portugal y los Reyes Católicos de España. Quedaba así establecido el equilibrio de poder entre ambas potencias, cuya influencia nos llega hasta el día de hoy.

 

La conquista del Nuevo Mundo

 

Los reinos portugueses y españoles llevaban décadas compitiendo directamente por los territorios de ultramar. El «descubrimiento» de América por parte de Cristóbal Colón y la circunnavegación de África por los marineros portugueses a finales del siglo XV y principios del XVI, abriría a las potencias occidentales nuevas tierras que reclamar y nuevos mercados para establecer un comercio lucrativo.

Los reyes europeos ponían sus ojos en los territorios de África, las Indias y América. Y, como cabe de esperar, las ansias de poder y de nuevos territorios crearían conflictos entre ellos. Era necesario pues establecer unas negociaciones efectivas para minimizar los conflictos en aras de aumentar la riqueza de los reinos.

 

El Tratado de Alcazobas

Portugal y España ya tenían precedentes importantes a la hora de negociar un tratado. El Tratado de Alcazobas fue un acuerdo firmado en la villa del mismo nombre, el 4 de septiembre de 1479. Fue firmado por representantes de los reyes Isabel y Fernando de Castilla y Aragón, y del rey Alfonso V de Portugal.

El Tratado declaró la paz entre los reinos de Castilla y Aragón y el Reino de Portugal después de las hostilidades en la Guerra de Sucesión Castellana. También repartió varios territorios ubicados en el Atlántico. A Castilla se le reconocería la soberanía de las Islas Canarias que aún conserva hoy en día, y a Portugal se le reconocerían las posesiones de Azores, Madeira, Flores, Cabo Verde, Guinea y Elmina.

Sin embargo, la rápida expansión que sucedió en las dos décadas posteriores a la firma de este tratado requeriría nuevas negociaciones entre ambos reinos.

La Era de la Exploración

 

La búsqueda de las Islas Molucas por parte de España desembocó en el descubrimiento de América, en su colonización y en la perfección de las técnicas náuticas. También se descubría el Océano Pacífico y una multitud de territorios que lo enfrentarían directamente con el Reino de Portugal.

Siendo vecinos próximos cohabitando la Península Ibérica, Portugal y España estallaron en conflictos en varias ocasiones a lo largo de su historia. Incluso llegaron a ser el mismo reino durante la etapa de Felipe II.

A finales del siglo XV, todavía no se sabía si la tierra era redonda o no o, incluso si algunos lo sospechaban, no se le dio mayor importancia ya que en la práctica no cambiaría mucho las cosas, hasta el momento en el que comenzaba la llamada Era de la Exploración.

En las décadas posteriores, los imperios portugueses, españoles y británicos cartografiaron buena parte del planeta y las riquezas obtenidas en los territorios de ultramar les permitieron establecer poderosos y prósperos reinos.

Comenzaba así la época de las colonizaciones europeas, las invasiones y la creación de un sistema mercantilista que sustituiría progresivamente al feudalismo, llevando al mundo a la Revolución Industrial.

 

La firma del Tratado de Tordesillas

Para dividir los territorios conquistados y pendientes de conquistar en el océano Atlántico y en América, se firmó el Tratado de Tordesillas el 7 de junio 1494, en Valladolid.

La división del mundo se trazó con una línea imaginaria que estaba ubicada a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde. En la práctica, una gran parte del territorio americano quedaba en manos de Castilla y el actual territorio aproximado de Brasil quedaría en manos de Portugal.

Después de esta división, los territorios al oeste de esta línea serían españoles (la actual Venezuela, Colombia, México, Nicaragua, Guatemala, Cuba, etc.), y los territorios al este de esta línea serían libres de ser explorados por la corona portuguesa, comenzando por Brasil e incluyendo todo África.

Los reinos se comprometían a respetar las fronteras y los límites, no involucrándose en las exploraciones que no les fueran correspondidas con el Tratado. Sin embargo, se permitían a los españoles navegar dentro de la zona portuguesa, siempre que, de encontrar tierras nuevas, se las entregara al rey portugués.

 

Beneficios

 

El Tratado de Tordesillas benefició a ambos imperios emergentes, ya que les permitieron centrarse en la exploración y conquista de los territorios de su propia zona, evitando conflictos entre las potencias que no les permitieran desarrollarse debido a hostilidades.

En un principio, el tratado benefició en gran medida a Portugal, ya que Brasil era una zona muy rica por aquel entonces. Los territorios americanos aún no estaban explorados al completo y el Tratado supuso una división antes de conocer la verdadera magnitud de estos territorios (pensemos en la vasta extensión de Norteamérica aún sin explorar). Por ello, conforme pasaron los años y unido al hecho de que el Reino de Portugal comenzó a declinar con la pérdida de las colonias en las Indias y la desestabilización de la región, España fue la mayor beneficiada en última instancia.

 

Hegemonía

El Tratado de Tordesillas es uno de los momentos históricos que definieron nuestro mundo globalizado. Todavía hoy, podemos observar como el efecto de la separación de las tierras entre oeste y este aún perduran. Aunque Brasil proclamó su independencia de Portugal en 1824 y varios territorios de Hispanoamérica también lo consiguieran con las revoluciones iniciadas por Simón Bolívar, su legado perdura.

Históricamente, las potencias mundiales de la época consiguieron un gran poder y riquezas gracias a la división indiscriminada del mundo, de tierras que ya estaban previamente habitadas. No tenemos que olvidar que muchas de estas culturas nativas fueron invadidas o relegadas a un segundo plano por los imperios europeos. Esto supone que muchos de los problemas que perviven en la actualidad (y sobre todo en países que anteriormente fueron colonias) tienen su origen hace siglos. Como siempre, nunca está de más estudiar la historia para no repetir los errores del pasado.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://www.primeravueltaelcano.es/acontecimientos-historicos/tratado-de-tordesillas/
https://enciclopediadehistoria.com/tratado-de-tordesillas/
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/donde-se-firmo-tratado-tordesillas_14924
https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Alcazobas_(Portugal)

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close