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El gran debate entre veganos y carnívoros

Se dice que somos lo que comemos. Muchos aseguran que en la mesa no se debe discutir de política, pero ¿qué pasa cuando la discusión se trata justamente de lo que hay encima de la mesa? El debate entre veganos y carnívoros puede resultar tan controversial como sin sentido debido a que cada persona es libre de elegir su propia dieta. A pesar de esto, es inevitable que se realicen los análisis correspondientes sobre los pros y los contras de seguir uno u otro sistema de alimentación.

Sin dudas, la discusión entre aquellas personas que optan por seguir estrictamente una dieta vegana o una que incluye carnes hace rato que ha llegado para quedarse. Los argumentos que presentan tanto un lado como el otro son tan válidos como relativos a cada individuo, ya que todos tenemos necesidades energéticas y estilos de vida diferentes. Un tipo de dieta puede funcionar mejor en determinada persona, mientras que puede resultar insuficiente, y hasta perjudicial, en otra.

Los especialistas en nutrición aseguran que el consumo de carnes no es, por definición, malo: es la manera en que se realiza su cocción y con qué se acompaña cada plato lo que puede resultar potencialmente perjudicial. La cuestión no se trataría entonces de dejar de consumir carnes, sino de incluir frutas y verduras en nuestra dieta. Si a este régimen le sumamos el correspondiente sueño y ejercicio adecuados, los posibles efectos negativos de una dieta carnívora (sobrepeso, problemas cardiovasculares, cáncer) se verían reducidos.

Es preciso destacar que una dieta vegana por sí sola no garantiza una alimentación saludable. Para que se consiga sacar el máximo provecho de una nutrición basada exclusivamente en plantas, es necesario que se dé el balance correcto de los siguientes grupos alimenticios:

  • Legumbres, nueces y semillas.
  • Granos
  • Vegetales
  • Frutas

De algo no caben dudas: todos los extremos son malos. Según la Organización de la Salud (OMS), el consumo exclusivo –y, sobre todo, excesivo- de carnes puede ocasionar problemas cardiovasculares, así como la generación de algunos tipos de cáncer. Por su parte, una dieta vegana que no cuente con los suplementos adecuados pueden ocasionar graves deficiencias nutricionales en el individuo. Es interesante tener en cuenta los relatos de veganos que se sienten bien cuando comen carne y de aquellos “carnívoros” que también experimentan satisfacción cuando consumen solamente frutas y verduras. ¿Qué mensaje nos deja estos cambios de extremos alimenticios? Es necesario balancear nuestra dieta.

Uno de los argumentos más fuertes que utilizan aquellos que consumen carnes y lácteos para descartar una dieta vegana es que ésta carece de una vitamina esencial para el funcionamiento de nuestro cuerpo: la vitamina B12. Su ingesta diaria es necesaria para la formación de los glóbulos rojos, las funciones neuronales y la síntesis del ADN. Además, los veganos que siguen estrictamente esta dieta no aportan a sus cuerpos de las cantidades óptimas de vitamina D y de yodo. Estos componentes, presentes en productos de origen animal, ayudan al fortalecimiento de nuestros huesos y a la producción de hormonas tiroideas, respectivamente.

Dado que un buen número de importantes vitaminas no se encuentran presentes de manera significativa en las plantas, las personas veganas deben recurrir a suplementos dietarios para poder acceder a ellas. Con este hecho, surge la pregunta, ¿qué sucede cuando determinadas circunstancias impiden que el vegano pueda contar con estos suplementos?

Para aquellas personas que siguen y/o defienden una alimentación vegana, existen dos cuestiones que resultan tan importantes como la de cuidar su salud: la vida de los animales y la conservación del medio ambiente. Es indiscutible el hecho de que la industria que provee carnes y lácteos no se destaca por mantener un alto estándar en cuanto a la calidad de vida de los animales que sustentan su negocio. De hecho, muchas veces éstos se hallan en deplorables estados de hacinamiento y falta de higiene. Y a estos maltratos que se produce por las lamentables condiciones de vida que deben sufrir los animales desde que nacen hasta que son asesinados, hay que agregarle las consecuencias negativas que esta industria genera para el bienestar del planeta.

Los animales que se crían en la mayoría de las grandes granjas y establos de todo el mundo son alimentados con el sistema feedlot, es decir, en lugar de pasturas, comen maíz o soja. La creciente demanda de carnes genera una exponencial deforestación de bosques para producir estos cereales que, además, dejan de ser utilizados para consumo humano. Como si fuera poco, debemos agregar el uso de cantidades cada vez más grandes de agroquímicos y agua para poder sustentar estas cosechas. Como podemos ver, la gran cadena de producción de carne en un mundo en constante crecimiento demográfico crea un efecto dominó que terminará por ser insostenible en un futuro no muy lejano.

Muchos adherentes de las dietas que se basan exclusivamente en el consumo de carnes, argumentan que la forma de nuestra mandíbula, así como nuestra capacidad estomacal y actividad digestiva corresponden a una especie carnívora. Sin embargo, ¿cómo pueden explicar el hecho de que nuestros parientes más cercanos, los monos y los primates, se alimenten exclusivamente de frutas, nueces, hojas e insectos?

Una característica de los veganos es que su filosofía se extiende mucho más allá de una mera elección alimenticia. En la actualidad, numerosos grupos organizados de veganos han llegado a los extremos de boicotear frigoríficos, granjas y exhibiciones de animales con el objetivo de concientizar a la sociedad acerca del sufrimiento que padecen cada una de estas especies las cuales terminan sus vidas en un matadero. ¿Debería existir un límite para proponer el replanteo de un determinado tipo de alimentación? ¿Se trata de una cuestión personal o realmente necesitamos que estas organizaciones le abran los ojos al resto de la sociedad?

En última instancia, cuando el debate apunta a la salud del individuo, entonces no caben dudas de que se trata de una elección personal. Pero, a pesar de ello, es necesario reconocer que los métodos que utiliza la industria alimenticia para proveernos de carne son inobjetablemente “inhumanos”. Además, no debemos dejarle de sumar el nocivo impacto ambiental que esta industria genera para poder alimentar un mundo cada vez más demandante de carne. Posiblemente, el debate entre veganos y carnívoros dependa de demasiados factores para que tanto un bando como el otro llegue a ponerse de acuerdo. Siendo esto así, lo mejor sería poner el foco de la discusión en cómo cada industria alimenticia afecta a carnívoros, veganos, vegetarianos, plantas y animales por igual.

De acuerdo a la Organización de Comida y Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas, el ganado produce cerca del 14.5% de los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático (cifra similar a las emisiones producidas por el transporte), mientras que la combinación total del mundo vegetal solamente el 4%. Pero quizás la peor estadística provenga del uso del agua: el 70% del agua potable del planeta se utiliza para la ganadería y para el riego de cosechas que proveen su alimento vía feedlot.

Sin dudas, el debate sobre si el ser humano debe seguir una dieta basada en un 100% por plantas o carnes está lejos de finalizar. Lo cierto es que somos una especie omnívora, y la gran mayoría de los especialistas en nutrición están de acuerdo en que la dieta ideal debe consistir en un equilibrado balance de frutas, carnes, harinas y legumbres. También debemos recordar que cualquier tipo dieta, por sí sola, no nos convertirá en personas más saludables: la combinación de los alimentos que consumimos, junto con nuestros hábitos diarios es lo que, en definitiva, genera una vida más sana y satisfactoria.



El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
International Vegan: Demystifying Vegan Nutrition. (https://www.internationalvegan.org/nutrition/?gclid=CjwKCAjw_qb3BRAVEiwAvwq6Vh33uSsXlDQUFtSXOFjl9bwH2Rb1kKvgI4gXu1QvV9fn-ZLjeLMAWxoCLXMQAvD_BwE)
Healthy For Men: Vegans Vs Carnivores. (https://www.healthyformen.com/vegans-vs-carnivores/)
Precision Nutrition: The modern diet dilemma: Is it better to… eat meat? Go vegan? Something in between? The truth about what’s right for you. (https://www.precisionnutrition.com/vegan-vs-meat-eater)
The Sydney Morning Herald: Why the debate between vegans and meat-eaters is pointless. (https://www.smh.com.au/lifestyle/health-and-wellness/why-the-debate-between-vegans-and-meat-eaters-is-pointless-20190312-p513hm.html)

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