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Septima Clark, una historia de resistencia afroamericana

A mediados de 2020, la comunidad afroamericana de Estados Unidos ha protagonizado las marchas y protestas más importantes que se conocen desde la década de los años 60. El triste asesinato de George Floyd a manos de un policía de Minéapolis ha sido la gota que ha colmado el vaso en un país en el que el racismo estructural sigue siendo algo que aún no se ha erradicado.

Tal es así, que los datos nos demuestran que la mayor pobreza está entre los afroamericanos, tienen menos oportunidades de ascenso en la escala social, han muerto un mayor número de ellos a manos de la policía y la pandemia del coronavirus les ha afectado especialmente, todo ello relacionado con su bajo nivel socioeconómico y la mayor dificultad para acceder a servicios de salud básicos.

Todos conocemos la figura de Rosa Parks, aquella mujer que se negó a ceder su asiento de autobús a un hombre blanco y que acabaría marcando la lucha contra el racismo en Estados Unidos. Por supuesto, también conocemos la historia de Martin Luther King y su gran contribución mediante una lucha pacífica. Sin embargo, en este artículo queremos hablar sobre Septima Clark, una mujer que ambos admiraron y que se considera una de las madres del movimiento de derechos civiles en el país.

 

Educación

 

Septima Clark nació en Charleston el 3 de mayo de 1898 y falleció el 15 de diciembre de 1987. Para ella, la prioridad era la educación, que todos supieran leer y escribir para empoderarse y también para votar. Entendía el proceso de alfabetización como un proceso de riqueza cultural que permitía abrir las puertas a un mayor desarrollo de la comunidad afroamericana en Estados Unidos.

Por este motivo, concibió las Escuelas de Ciudadanía. Cuando las personas aprendieron a leer y a escribir, se sintieron más confiadas en sus capacidades y los conocimientos les proporcionaron mayores herramientas para hacer frente a los cambios y defender sus derechos.

El pensamiento de Septima Clark sobre la educación es transversal y funciona de la misma manera a día de hoy. Un ciudadano educado es un ciudadano crítico. Un ciudadano que conozca sus derechos, tanto civiles como laborales, no se dejará embaucar tanto por palabras vacías y luchará por lo que es suyo. Un ciudadano informado no se dejará influenciar tanto por falsos salvadores.

En el año 1916, obtuvo su certificado para ser profesora, pero por aquel entonces no contrataban maestros negros en su ciudad, por lo que tuvo que enseñar en la comunidad rural. Septima combinó su labor de profesora con el activismo, impulsando medidas de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), como la que exigía levantar la prohibición de impartir clases por una maestra negra.

Activismo

 

Después de dicha campaña, la cual tuvo éxito, Septima Clark continuó su lucha activista. Luchó por la igualdad de salarios entre maestros blancos y negros en el estado de Carolina del Sur.

Años más tarde, fue despedida de su trabajo como profesora, ya que una legislación prohibió a los empleados estatales formar parte de la organización activista NAACP y ella se negó. No se rindió y siguió su lucha en la Escuela Popular de Highlander en Tennessee.

40 años de experiencia como profesora proporcionó a Septima un entendimiento profundo del racismo que perduraba en Estados Unidos como algo sistemático y muy arraigado en la sociedad. Como prueba, los constantes ataques y prohibiciones de su trabajo como maestra en contadas ocasiones solo por el hecho de ser negra.

Estos ataques le hicieron comprender que la educación tenía que viajar de la mano del activismo de los derechos civiles, ya que una complementaba a la otra. La Ley de Derechos Electorales de 1965 de los estados del sur exigían que los votantes afroamericanos aprobaran un examen de alfabetización, lo que inevitablemente privaba a muchas personas de la comunidad afroamericana de su derecho a votar. Las Escuelas de Ciudadanía, con un claro mensaje y ejemplo del activismo social para la igualdad de derechos, consiguieron llevar la alfabetización a muchas personas, que ahora contaban con una herramienta más para hacerse oír: el voto.

El activismo era parte de estas Escuelas, ya que en sus jornadas educativas también se hablaba y se compartían ideas de cómo buscar empleo, acceder a una mejor educación, solicitar servicios públicos, acceder a atención sanitaria de calidad y en definitiva, mejorar sus comunidades.

 

La madre del movimiento

 

Las Escuelas de Ciudadanía comenzaron en 1957 y su modelo duró hasta 1970, expandiéndose por todo el país. Se calcula que más de 25.000 personas acudieron a las mismas. La creación de una conciencia ciudadana más desarrollada por parte de la comunidad afroamericana llevaría a muchas personas más a empoderarse y luchar contra el racismo.

Un ejemplo claro fue Rosa Parks. En el 1 de diciembre de 1955 se negó a ceder su asiento de autobús a un hombre blanco. Rosa era una activista experimentada tiempo antes de este suceso. Es más, conoció a Septima Clark en la Escuela Popular de Highlander, donde tenía un taller interracial sobre las Naciones Unidas.

Al igual que Rosa Parks, Septima también llegó a ser arrestada debido a su activismo. Rosa también entendió que la educación es primordial a la hora de enfrentarse al racismo y que la alfabetización para poder acceder al voto es importante, pero que la democracia y la justicia no solo se basa en votar cada varios años, sino en un trabajo constante y diario en la sociedad. Los cambios requieren tiempo y muchas veces tienen que ser impulsados desde abajo y no desde arriba.

Así, se estableció una importante base en esta lucha contra el racismo. Tristemente, aún resuenan las últimas palabras de Eric Garner en 2014, un hombre afroestadounidense que murió ahogado por un policía bajo la sospecha de vender cigarrillos sueltos en Nueva York: «No puedo respirar». Seis años después, también serían las últimas palabras de George Floyd en circunstancias similares.

La labor de Septima Clark consiguió abrir los ojos a muchas personas pero aún queda mucho trabajo por hacer.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en: 
https://www.bbc.com/mundo/noticias-52915518

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