Written by econopolitica, presente

El tiempo la nueva mercancía

Los clientes están cada vez más dispuestos a pagar por tiempo. Quieren comprar más rápido, que los productos le lleguen a casa más rápido, no quieren hacer filas, no quieren esperar. Si los empresarios les dan lo que quieren ¿Cuál será el resultado?

El concepto más sencillo del tiempo es que es lo que mide el reloj. Pero viéndolo desde la perspectiva del uso que le damos, es un tipo de mercancía de las más demandadas. ¿Quién no quiere más tiempo para vivir? ¿Quién no quiere tiempo para vacacionar? ¿Cuánto están dispuestas a pagar las personas por un poco más de tiempo?

Un poco de tiempo puede hacer muchas cosas, ayudar a pasar un examen en la universidad o terminar una tarea, un poco de tiempo puede salvar una vida, puede hacer que se pueda ir al gimnasio luego de ir a la universidad y al trabajo, puede hacer que no pierdas un vuelo, que pueda tomarse el café con tranquilidad antes de irse a la oficina ¿Cuántas cosas podrían hacerse con un poco más de tiempo?

El bien más escaso

Cuando hay poco de algo que la gente necesita mucho ¿Qué pasa? Cuando se consigue eso que escasea, es muy costoso, así es el tiempo, y entre más dinámica sea la sociedad, más escasea el tiempo para hacer las cosas propias de un ser social. Ir a la universidad, a la oficina, al cine, al bar.

El tiempo es como el dinero ¿No le parece? Si tienes mucho, eres afortunado; pero todos tienen las mismas 24 horas, quiere decir que todos somos afortunados ¿O no? El asunto es cómo se usan esas 24 horas.

Un alto ejecutivo, solo tiene tiempo para los negocios y en sus ratos libres, aprovecha de leer un libro porque eso le brinda mejores herramientas para hacer más negocios, si lee ese libro en casa ¿Cuánto tiempo puede dedicarle a un hijo de 4 años? Si es que llega cuando aún está despierto, ¿Cuánto es el tiempo para su esposa?

Parece que hemos hecho del tiempo algo de lo que dependen nuestras vidas.

En el futuro

El tiempo se convierte en el medio de pago para comprar todo lo que se necesite, incluso más tiempo de vida, como en los videojuegos. Al lograr los científicos desactivar el gen del envejecimiento, la humanidad da un nuevo salto.

Una de las nuevas reglas sociales, es que se vive con normalidad hasta los 25 años, luego de esa edad las personas no envejecen más y un año después mueren. Pero pueden ganar tiempo y no morir, las clases sociales altas vivirán tanto como tanto tiempo puedan comprar, el sueño de ser eternos se vuelve real; pero solo para los que puedan pagarlo. 

Es un sistema cuya base, como ahora, sigue siendo el tiempo, solo que cada comida, cada servicio que se pague, cada lujo, se pagará con tiempo, que bien podría ser usado para tener comprar más tiempo de vida, cada quien decide como lo gasta.

Este es el mundo distópico del que habla una película que fue escrita y dirigida por Andrew Niccol y que llamó El precio del mañana ¿Llegaremos a esos niveles?

El valor del tiempo

¿Cuánto vale cada minuto suyo? El valor del tiempo no es como el valor de otra mercancía. Es lo más valioso que tenemos después de la vida. Va aumentando en la medida en que se va teniendo mayor edad, porque es una cuenta regresiva hacia lo inevitable, el cierre del ciclo de la vida.

Una hora de una persona puede ser más valiosa que la de otra, y de hecho lo es. Las personas cobran por la productividad que generan en el lapso de una hora. La hora de un ejecutivo vale más que la de un bombero o que la de un policía, no tiene que ver con el riesgo de la vida, en nuestro modelo social, tiene que ver con el potencial de producir dinero que se tenga. ¿Por qué los científicos y los educadores cobrarán tan poco en este sistema, será que no son percibidos como productivos?

Si como más rápido, tendré más tiempo para hablar con mis amigos. Si hago mi trabajo más rápido debería poder irme más temprano de la oficina. Si duermo menos tendré más tiempo para hacer más dinero. La vida gira en torno al tiempo, cuya percepción varía según la cultura y los intereses de las personas.

Esta como ninguna otra, es la era del tiempo

La tercera revolución industrial, es un libro de Jeremy Rifkin, en el que insiste que lo importante no es la posesión de algo, sino el derecho a usarlo. Se pregunta ¿Por qué una persona compraría algo si ese algo se actualizará tan rápido que ya no vale la pena tenerlo? El ciclo de vida de los productos se hace cada vez más corto, surgen y desaparecen rápidamente, dice el autor.

El tiempo juega en contra del modelo tradicional de producir bienes y servicios, se convierte en un elemento clave para acceder a los productos y servicios, la propiedad ya no es la fuente primaria de la intención de compra. Significa que las estrategias de producción y de mercadeo deben ajustarse en función del tiempo como una parte de cada producto.

El consumidor.

Se necesita comida más rápida para poder llegar a tiempo al trabajo, eso sí, que no baje la calidad. ¿Cuánto sería el tiempo ideal para que lavaran su auto? ¿Si compra más en un Super Mercado deberían atenderle más rápido?

Los clientes quieren todo rápido y las empresas deben trabajar para afinar sus capacidades para satisfacerles. El tiempo es una mercancía cada vez más demandada que viene con el producto comprado.

Hay empresarios que dicen, si quiere algo de calidad debe esperar, probablemente sea ese empresario el que se quedará esperando, porque seguro que otro buscará la forma de aprovechar esa debilidad y se quedará con el cliente al ofrecerle lo que este anda buscando.

¿Quién en occidente quiere comprar un producto de Asia y que le llegue en 45 o 60 días, cuando tal vez ya haya salido otro producto mejor? ¿Sería mejor comprarlo y tenerlo en 24 horas? Alibabá (empresa China), ha hecho importantes inversiones en Europa para mejorar su estrategia de distribución para paliar la debilidad que tiene en cuanto al tiempo de entrega de los productos que se compran en su plataforma.

Los productos y servicios están atados al tiempo

Todos los productos tienen un componente de servicios, si vende zapatos, seguramente no se venderán directo de la fábrica. Si tiene una tienda online y hace los despachos solo los miércoles porque así reúne varias compras y de esa manera los gastos de transporte se abaratan, tiene 2 opciones, o coloca el costo del envío a parte y que el cliente decida si quiere el producto en 24 horas y paga por eso o hace una reestructuración de los costos incluyendo el transporte y sacrifica ganancias por unidad y se concentra en mayores volúmenes. De no responder a la necesidad de velocidad en la entrega de los productos de los clientes, otro lo hará por Ud.

El producto podrá ser muy bueno, pero su componente de servicios estaría alejado de lo que el cliente desea y sabemos lo que pasa con las empresas que hacen eso cuando existe competencia.

Un ejemplo claro de la presión de los clientes en relación al tiempo se puede ver en mejoras a los servicios como el auto check in que hacen las aerolíneas. ¿Por qué hacer una fila en un aeropuerto para hacer un check in si lo puedo hacer online y evitar la fila?

¿Qué tan importantes son las quejas para la organización? Las quejas son la fuente más barata de información sobre cómo las empresas están haciendo su trabajo. ¿Con qué velocidad se atienden los recamos?

Ofrecer servicios en menos tiempo, manteniendo los estándares de calidad requiere de creatividad, tecnología, disposición y dinero. Los clientes están dispuestos a pagar por el tiempo y tener esa alternativa como opción mejorará sin duda el componente servicio de las empresas.


En este escrito expreso mis ideas y opiniones inspiradas en el papel que juega el tiempo en la sociedad actual.

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