Written by 10:22 pm ciencia y tecnologia, futuro

¿Cómo saber si alguien miente? Termografía infrarroja

Es de suma importancia utilizar instrumentos de detección de mentira en los juicios para saber la verdad del asunto, ya que mentir en muchos casos, se hace fácil si se trata de salvar la vida de alguna condena. Para esto han creado técnicas de detección de mentiras como el polígrafo o resonancias magnéticas para determinar cómo se comporta el cuerpo humano cuando alguien miente. Constantemente, se han desarrollado con el tiempo otras técnicas en busca de alternativas viables y más confiables, como es el caso del termógrafo infrarrojo.

Existen personas expertas en el área de interrogatorios con casos judiciales que captan a más de un mentiroso, todo a partir de sus expresiones, nerviosismo, palabras utilizadas en las respuestas, ademanes, entre otros indicios más… pero a veces, ni la conducta verbal, ni la conducta no verbal delatan de manera definitiva la falta de verdad.

Los mentirosos, en general, hablan menos, tardan en responder preguntas y tienden a distanciarse emocionalmente de sí mismos. Por eso dejan de utilizar palabras como yo, mi o mío.

Esta fue una de las razonas por las que en 1938 se inventó el primer polígrafo, caracterizado por ser un instrumento de medición utilizado para el registro de respuestas fisiológicas. Pese a que es un detector de mentiras sin validación científica alguna, registra las variaciones de la presión arterial, el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, estímulos nerviosos y la conductancia de la piel, generadas ante determinadas preguntas que se realizan al sujeto sometido a la prueba, ayudando de cierta forma a determinar si miente o no, porque el nerviosismo produce la alteración de esas variables.  

A principios del siglo XXI se han desarrollado nuevas técnicas para detectar mentiras y reducir los errores que presenta la técnica del polígrafo, con la finalidad de atribuirle las respuestas a razones científicas que sirvan de argumento sólido en este tipo de análisis tan importantes, y que, sin duda, ayudan a darle valor a los resultados obtenidos.

Por esa razón se postuló una aplicación por resonancia magnética funcional (IRMf, más conocida por sus iniciales en inglés fMRI) como potencial detector de mentiras sobre una nueva base científico-técnica distinta a la del tradicional polígrafo y sus evoluciones. Sin embargo, pese a la existencia de dos empresas que comercializan este servicio, esta aproximación está actualmente basada en conjeturas que tampoco se consideran muy prometedoras como detector de mentiras práctico y fiable.

Buscando alternativas más eficaces, un equipo de investigación de la Universidad de Granada ha desarrollado un modelo de detección de mentiras a partir de un termógrafo infrarrojo, que permite saber quién nos miente y también quién nos ama ¡Bingo! Dos pájaros de un solo tiro.

La técnica consiste en medir la radiación infrarroja reflejada por la piel humana, que específicamente es la temperatura de la piel y sus respectivos cambios de temperatura en determinadas zonas de la cara ante pruebas cognitivas y emocionales que reflejan nuestros estados mentales y sentimientos, o lo que es lo mismo, la interacción entre el sistema nervioso central y el sistema nervioso autónomo.

  • Las mentiras: El equipo del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada, en el laboratorio termográfico, ha desarrollado el modelo trifactorial de detección de mentiras con cámaras de infrarrojos. Se determino que esta técnica ofrece un 80% de exactitud y menos del 20% de falsas alarmas, por lo que representa un excelente número para este tipo de pruebas.

Sin embargo, es importante aclarar que las mentiras son un fenómeno cognitivo con tres componentes. En primer lugar, está la carga mental, relacionada con el esfuerzo de elaboración, adaptación y creencia de la mentira. En segundo lugar, la acción de engañar activa sistema nervioso autónomo simpático, lo que popularmente conocemos como “nerviosismo”. Y, por último, las mentiras se suelen acompañar del deseo implacable de causar una impresión positiva al oyente, ese deseo de convencerle y de que caiga en la mentira.

 

A partir de este análisis psicológico y fisiológico, esto se torna interesante. Se ha logrado demostrar que la carga mental activa el lóbulo frontal, que es la base cerebral del control mental y la toma de decisiones, y se asocia con subidas térmicas en la frente en el lado izquierdo y derecho de la cara, por lo que son detectadas por las cámaras de infrarrojos.

 

Si se habla del nerviosismo, este está relacionado directamente con la respuesta de estrés y se mide con termografía de la temperatura de la punta de la nariz. Si domina la activación parasimpática (respuesta de congelación), la temperatura de la nariz se eleva. Por el contrario, cuando se impone la activación simpática (respuesta de lucha o huida) la temperatura de la punta nasal desciende y es lo que se conoce como efecto Pinocho.

 

Finalmente, el interés por convencer se puede relacionar directamente con la subida térmica en las mejillas, como cuando nos ponemos rojos por un piropo o colorados de vergüenza al sentir rechazo social.

 

  • El amor: con respecto al amor, también se pudo tener una buena caracterización ya que los componentes psicológicos son la pasión (el deseo), la intimidad (la ternura o empatía) y el compromiso social (expectativa de duración, a través del matrimonio o la hipoteca, de un contrato social).

Usando la termografía infrarroja, se ha demostrado que la pasión eleva la activación fisiológica, desencadenando una subida térmica en cara, manos y pecho. Con la intimidad por su parte, se produce un efecto visceral, concretamente una bajada de temperatura en el torso, pecho y abdomen. En cuanto al compromiso, sólo produce un ligero enfriamiento en las manos. Además, se obtuvo el mapa térmico de la atracción sexual y de la amistad, que son radicalmente diferentes al de la pasión e intimidad.

 

Asimismo, hemos comprobado que el amor disminuye el dolor y acelera la recuperación térmica de la persona, es decir, ocurre un aumento térmico al menos en las extremidades. De igual manera, estos tres ingredientes se combinan de distintas maneras en cada pareja, dando lugar a múltiples tipos de amor y distintas combinaciones, pero con una misma tendencia térmica.

 

La ciencia sigue avanzando y esto forma parte de un buen descubrimiento con excelentes bases y argumentos científicos, que puede ser aplicado de muchos ámbitos y mucho más para detectar con claridad y mayor seguridad, la verdad de cualquier acto vandálico en juicios.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
https://www.bbc.com/mundo/noticias-53192923

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