Written by ciencia y tecnologia, futuro

Los efectos de los videojuegos en el cerebro humano

Desde que Pong -el primer videojuego en llegar a un público masivo- hizo su aparición en 1972, el mundo del entretenimiento moderno cambio para siempre. Diariamente, esta adictiva forma de recreación atrapa a grandes y chicos, quienes buscan perderse en los infinitos mundos virtuales que son emitidos desde las pantallas de monitores, televisores y teléfonos celulares. Si bien su popularidad es indiscutida, no podemos dejar de preguntarnos, ¿cuáles son los efectos y consecuencias que generan los videojuegos en nuestro cerebro?

 

Es innegable la importancia del juego en el desarrollo de un cerebro sano. Los especialistas en pediatría consideran al juego como un proceso fundamental en las etapas iniciales de crecimiento del ser humano, ya que lo ayudan a aprender y a interactuar con el mundo que lo rodea. Mediante el juego, los niños comienzan a desarrollar su creatividad e imaginación, logrando así mejorar sus niveles cognitivos y de fortaleza emocional. Tan importante es el juego para el desarrollo infantil, que la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas lo han reconocido como un derecho de todos los niños del mundo.

Ahora bien, estamos hablando del valor creativo de juegos en donde participa la imaginación del niño: si creemos que existe un paralelo entre este tipo de actividades lúdicas y los videojuegos estaríamos cometiendo un error. Es que los videojuegos entran en una categoría a la que los pediatras llaman “entretenimiento pasivo”, algo que es completamente diferente. Sin embargo, a pesar de que la imaginación no cumple un rol preponderante en el mundo de los videojuegos, existen cuestiones relacionadas con el funcionamiento cognitivo de nuestro cerebro que les otorgan un valor agregado.

Numerosos estudios han logrado demostrar la capacidad que tienen los videojuegos para cambiar la manera en que se desempeña nuestro cerebro y hasta su estructura misma. Algunos de estos estudios han demostrado que las regiones del cerebro de los jugadores funcionan más eficientemente en varios tipos de atención, como la selectiva. Estas regiones requieren de menos activación por parte del cerebro al realizar tareas que demandan una atención sostenida. El hecho de ejercer una gran concentración para esquivar obstáculos rápidamente, apuntar con precisión, desarrollar estrategias o competir deportivamente pueden ayudar a activar y mejorar los niveles de atención, motricidad sensorial y la memoria.

Como cabe de esperar, las personas que asiduamente juegan videojuegos poseen una gran habilidad visoespacial, es decir, la capacidad del ser humano por analizar y manipular objetos mentalmente. Pero, si bien los jugadores logran desarrollar un gran nivel de destreza en su atención y motricidad visual, también corren el riesgo de generar una profunda –y hasta potencialmente nociva- adicción.

Tal como podemos ver, no todas son buenas noticias. Los especialistas han llegado a la conclusión de que los videojuegos poseen una gran capacidad adictiva, la cual se ha llegado a denominar como “desorden de juegos por Internet”. Aparentemente, la ansiedad que genera la compulsión por jugar un videojuego produce cambios neuronales en el individuo que son similares a los de otros desórdenes de adicción.

Y el asunto no termina allí. La inmersión a las que se ve sometido nuestro cerebro es tan profunda (sobre todo con los últimos títulos que salen al mercado) que muchas veces se desestima la realidad concreta en favor de esos vastos y magníficos mundos virtuales. El abandonar la personalidad propia para así poder pasar a “ser” el protagonista del videojuego implica separarnos de nuestro mundano alter-ego para poder personificar una infinidad de avatares virtuales más interesantes.

Esta capacidad que ofrecen los videojuegos modernos –sobre todo a través de la mejorada tecnología de Realidad Virtual- logran fomentar un escape mental tan completo que pueden resultar perjudiciales para el desarrollo de las actividades y emociones en el mundo real. Anthony Rosner, un joven londinense de 17 años era un verdadero “héroe” dentro de la comunidad de World of Warcraft. Se sumergió tanto dentro de ese mundo que comenzó a descuidar sus tareas escolares, sus relaciones personales y hasta su higiene. Su obsesión por este videojuego lo llevó a pasar 18 horas diarias sentado frente a su computadora, durante dos años seguidos…

Actualmente, existen más de 2.5 billones de personas que juegan videos juegos en todo el mundo. Esta tendencia irá cada vez más en aumento a medida que las personas se sientan cada vez más cómodas pasando su tiempo libre con ellos. El sistema de recompensas del cerebro de los jugadores ya no funciona de manera exclusivamente abstracta: muchos videojuegos ofrecen recompensas monetarias que sólo incrementan su adicción.

En cuanto a los efectos de los videojuegos como una forma de “descanso” en las pausas que se dan en el trabajo o el estudio, se han realizado investigaciones que no arrojan resultados demasiado positivos. Comparando a los jugadores con otros dos grupos que tomaron como forma de descanso escuchar música o simplemente relajarse sin hacer nada en particular, se logró determinar que los videojuegos pueden afectar el desempeño de la memoria a corto plazo y la concentración. Al sumir al jugador en tareas que demandan constantes decisiones, se incrementan levemente los niveles de stress y el ritmo cardíaco, por lo cual el descanso pierde su capacidad de restablecer las funciones neuronales.

Pero, por el contrario, existen investigaciones que inclusive indican aumentos y mejoras en la plasticidad cerebral de los jugadores. En el Centro de Longevidad Vital de Texas, EEUU, sus especialistas creen que los juegos de estrategia podrían ayudar a los adultos mayores a mejorar su control cognitivo y su razonamiento, así como también la posibilidad de aplazar la demencia y el Alzheimer. En este sentido, es importante destacar el hecho de que el efecto de los videojuegos en nuestro cerebro varía considerablemente de acuerdo al tipo de videojuego que se juegue.

Mientras que videojuegos como The Incredible Machine ayudan a entrenar a nuestro cerebro en la resolución lógica de problemas, es en el género de acción en el que más se desarrolla nuestro sentido de recompensa y donde se produce la mayor actividad neuronal. En estos últimos se produce la mayor cantidad de mejoras en la coordinación manos-ojos, eficiencia de respuesta, percepción visual y memoria.

En cuanto al viejo debate sobre la capacidad de los videojuegos violentos de promover esta actitud en los jugadores, no existe evidencia concreta de que esto sea así. De hecho, muchos psicoanalistas los consideran una sana forma de ventilar la agresión individual de la persona, al mismo tiempo que Boston University determinó que la violencia juvenil cayó un 29% entre los años 2002 y 2014. Justamente es durante este período en el que la industria de los videojuegos comenzó a masificarse en todo el mundo.

En cuanto a la relación de los videojuegos con las funciones vinculadas con la memoria, las decisiones ejecutivas del cerebro (toma de decisiones) y cognición general, los resultados arrojados son contradictorios. En base a un estudio realizado en Londres, el cual analizaba las Imágenes por Resonancia Magnética (IRM) de los participantes (asiduos jugadores), se pudo comprobar que, luego de un año sin jugar videojuegos, estos individuos mostraban una reducción de su desarrollo cerebral.

Entonces, ¿jugar videojuegos afecta al cerebro humano de manera positiva o negativa? Debido a una infinidad de variables (tipo de videojuego, salud mental de la persona, cantidad de horas de juego, etc.) esta es una pregunta cuya respuesta la ciencia todavía no puede responder de manera definitiva. Y quizás nunca logre hacerlo. Lo cierto es que los videojuegos pueden ser un medio válido para ocupar nuestro tiempo libre y que, de acuerdo con algunos estudios científicos, tienen la capacidad de mejorar ciertos aspectos cognitivos de nuestro cerebro.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Science Daily: Video games can change your brain. (https://www.sciencedaily.com/releases/2017/06/170622103824.htm#:~:text=Studies%20investigating%20how%20playing%20video%20games%20can%20affect%20the%20brain,changes%20in%20many%20brain%20regions&text=Research%20to%20date%20suggests%20that,and%20make%20them%20more%20efficient. )
Plos One: Short-term effects of video gaming on brain response during working memory performance. (https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0223666)
Frontiers: A Reduction in Video Gaming Time Produced a Decrease in Brain Activity. (https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fnhum.2019.00134/full)
NCBI: Effects of computer gaming on cognition, brain structure, and function: a critical reflection on existing literature. (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6829166/)
Medical News Today: How video games affect the brain. (https://www.medicalnewstoday.com/articles/318345#Video-games-boost-memory)

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