Written by asia, mundo

La anexión del banco oeste de Palestina provocaría un nuevo conflicto internacional

La posibilidad de que el gobierno israelí con Benjamin Netanyahu al frente avance en su anexión del territorio palestino del Banco Oeste es más que real. Los planes de anexión de Cisjordania del nuevo gobierno de coalición de Israel violarían el derecho internacional y ha sido confrontada por muchos alrededor del mundo. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas emitía el siguiente comunicado:

«La anexión de territorio ocupado es una violación seria de la Carta de Naciones Unidas y de los Convenios de Ginebra, y contrarias a las reglas fundamentales afirmadas en muchas ocasiones por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU, especificando que la adquisición de territorio mediante la fuerza o la guerra es inadmisible. La comunidad internacional ha prohibido la anexión precisamente porque incita la guerra, la devastación económica, la inestabilidad política, el abuso sistemático de los derechos humanos y la prolongación del sufrimiento humano».

Dicho esto, los planes de la anexión extenderían la soberanía sobre la mayor parte del valle del Jordán y sobre los más de 235 asentamientos ilegales israelíes en el Banco Oeste. En suma, significaría un 30 % del territorio del Banco Oeste.

Cisjordania y el Banco Oeste

Cisjordania o el Banco Oeste son conceptos que escuchamos frecuentemente en las noticias o en artículos como el que estás leyendo. ¿De qué territorio estamos hablando concretamente y de dónde viene este nombre?

Cisjordania es una región de 5.860 km² y de 20 a 40 kilómetros de ancho que delimita al este por el río Jordan y el Mar Muerto; y al oeste, norte y sur por la Línea Verde, una demarcación o pseudofrontera establecida en los acuerdos que pusieron fin a la Guerra árabe-israelí de 1948.

Actualmente se le considera un territorio ocupado por el derecho internacional y por las Naciones Unidas. Aunque no ha sido formalmente anexionada por Israel y no pertenece de iure a ningún estado, los planes de Israel podrían cambiar esta situación, al anexionar grandes extensiones de su actual territorio.

Se trata pues, de una zona que, al igual que la Franja de Gaza, está en constante disputa. Aunque Israel lo considera un «territorio disputado», la comunidad internacional clama constantemente su naturaleza de ocupación militar.

El origen del conflicto

El origen del conflicto se remonta a la persecución de los judíos en Europa a comienzos del siglo XX y sobre todo durante el ascenso de la Alemania nazi hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. El movimiento sionista buscó el establecimiento de un nuevo estado para los judíos, y la tradición judía indica que la zona de Israel era la Tierra Prometida por Dios a Abraham.

A principios del siglo XX, una fuerte inmigración judía comenzó a generar una fuerte resistencia entre las comunidades musulmanas establecidas en la región, que eran mayoría. Cuando finalizó la Primera Guerra Mundial y se disolvió el Imperio Otomano, el Reino Unido recibió el mandato de la Liga de Naciones (precursora de la ONU), para administrar el territorio de Palestina.

Después del Holocausto, la presión por establecer un estado judío aumentó y se decidió así la creación de Israel el 14 de mayo de 1948, mediante la partición del territorio previamente controlado por el Reino Unido. Sin embargo, Israel, Egipto, Jordania, Siria e Irak invadieron el territorio el día después dando lugar a la primera Guerra árabe-israelí.

No sería el último enfrentamiento entre árabes y judíos: la crisis del Canal de Suez en 1956, la Guerra de los Seis Días de 1967 y la Guerra de Yom Kipur son claros ejemplos de ello.

Violaciones de derechos humanos

La ONU ha emitido comunicados en varias ocasiones a raíz de la ocupación de Israel y las violaciones de derechos humanos contra el pueblo palestino. Estas violaciones incluyen:

  • Violencia ocupacional
  • Confiscación de tierras
  • Planes discriminatorios de extensión de tierras
  • Demolición de hogares
  • Uso de la fuerza y torturas
  • Migración forzada de palestinos
  • Restricciones en la libertad de expresión y de prensa
  • Violación de derechos de privacidad
  • Explotación laboral
  • Pobreza extrema
  • Inseguridad laboral
  • Escasez de agua potable y alimentos
  • Detenciones arbitrarias
  • Discriminación política, legal, económica, cultural, étnica o nacional

Las Naciones Unidas y la comunidad internacional solo temen que estas violaciones de los derechos humanos continúen y se agraven con la anexión de nuevos territorios. Si esto ocurre, los palestinos serían forzados a subsistir en condiciones de precariedad extrema en nuevas «islas», rodeadas de territorio israelí y desconectadas unas de otras, lo que solo empeoraría su situación actual y no ofrecería un futuro digno para el pueblo palestino.

La posición de Estados Unidos

El Consejo de Seguridad de la ONU no se ha pronunciado oficialmente respecto a la postura de Estados Unidos, que apoya al gobierno israelí. Recientemente, la embajadora estadounidense en la ONU, Kelly Craft, dijo que «la comunidad internacional no puede definir la resolución del conflicto en Oriente Medio y que el papel de la ONU debe ser ayudar a israelíes y palestinos a sentarse a negociar». Palestina ya ha rechazado la propuesta de paz de la Casa Blanca. Washington la defendió por ser un punto de partida aceptable para la negociación y futuras conversaciones.

Según la BBC, en una encuesta realizada en 2013, Estados Unidos fue el único país occidental con una opinión positiva de Israel. Ambas naciones son aliadas en términos militares y el estado israelí es uno de los mayores receptores de ayuda estadounidense, junto a la venta de armamento y alta tecnología, en muchas ocasiones utilizada para los planes de anexión y vigilancia.

La búsqueda de la paz

Para encaminarse a una paz duradera, los israelíes tendrían que reconocer un estado soberano palestino, levantando el bloqueo de Gaza y las restricciones de movimiento en Cisjordania y Jerusalén Oriental. A su vez, los palestinos reconocerían al estado de Israel y se deberían alcanzar acuerdos importantes relacionados con las fronteras, los refugiados y los asentamientos judíos.

Cabe recordar que los palestinos insisten en que las fronteras a negociar deben ser aquellas que existían antes de la guerra de 1967. Sin embargo, el punto más enfrentado es el simbolismo de Jerusalén, que es la capital tanto para palestinos como para israelíes.

Como vemos, es un conflicto duradero y que parece no tener un fin a corto plazo. Las tensiones son cada vez mayores y la anexión de Cisjordania solo empeoraría cualquier posibilidad de alcanzar un periodo de paz y prosperidad entre ambos pueblos.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=25960&LangID=E
https://www.efe.com/efe/espana/mundo/la-onu-pide-a-israel-dejar-las-amenazas-de-anexion-y-dice-entender-respuesta-palestina/10001-4251304#
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151014_israel_palestina_preguntas_basicas_actualizacion_aw

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