Written by africa, mundo

Nube de polvo del Sahara

En las últimas semanas se ha levantado un polvo del desierto del Sahara que ha cruzado el Atlántico para posarse sobre el Caribe y parte de Centroamérica. Este fenómeno natural es usual en los meses de mayo, junio y julio, pero la magnitud actual no es vista desde hace medio siglo porque ha sorprendido a todos. Su tenue presencia ha nublado ciudades enteras y ha traído desde efectos positivos para los ecosistemas como negativos para la salud de las personas y más aún por las afecciones respiratorias que implica el COVID-19.

Desde el norte de África, más de 100 millones de toneladas de polvo sahariano se levantan desde el desierto cada año según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos. Buena parte de la arena viaja hasta ciertas partes de Europa y América, pero la cantidad medida por la concentración en el Caribe ha sido la mayor que se ha registrado en los últimos 50 o 60 años.

La gran nube de polvo sahariano empezó a cruzar el Atlántico el 13 de junio y su extensión superaba los 8.000 kilómetros para el pasado 24 de junio. Las imágenes satelitales registradas por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) muestran parte de su recorrido cruzando el Océano Atlántico.

Según los científicos que estudian este fenómeno, la nube de polvo puede afectar la calidad del aire en los lugares a los que llega, pero también juega un papel importante en la fertilización de los suelos de la Amazonía y las playas del Caribe.

La nube de polvo proveniente del desierto de África trae consigo nutrientes que fertilizan la Amazonía y benefician los océanos.

  • Beneficios del polvo sahariano: los minerales que carga el polvo del desierto del Sahara funcionan como nutrientes para los suelos que los han perdido como consecuencia de una práctica excesiva de la agricultura, al igual que para los océanos. Estas finas partículas traen minerales de hierro (importante para el fitoplancton y de mucho beneficio para los océanos), también posee nutrientes como el fósforo y el nitrógeno, que viajan en forma de polvo y se depositan por la lluvia o sólo caen sobre la selva.
  • Consecuencias del polvo sahariano: aquí la lista es un poco más larga. La primera consecuencia es que afecta la calidad del aire en los países desde el sur de América del Norte hasta América del Sur, pasando por el Caribe, esto trae ciertos problemas relacionado a las posibles afecciones respiratorias que puede provocar este fino polvo con partículas que tienen un tamaño de entre 2,5 y 10 micras (partículas respirables). El problema ocurre cuando el polvillo entra por la nariz y la boca al momento de respirar y se aloja en la tráquea, en los bronquios o llegar incluso a los alveolos en los pulmones. De hecho, las personas que sufren o padecen enfermedades respiratorias, como el asma, el enfisema o la bronquitis crónica, son los más afectados por estas nubes de polvo, y en mitad de pandemia debido al COVID-19, se vuelve mucho más problemático.

 

Lo que arrastra este polvo sahariano no sólo comprende pequeñas partículas de arena si no que presenta contaminantes provenientes de las partículas que arrastra por donde pasa de las zonas contaminadas o zonas deforestadas de la región. Por esta razón, otra víctima del polvo sahariano son los corales, que también puede ser atacados por hongos que trae el polvo.

 

Pero además de todo esto, los científicos también creen que este fenómeno podría afectar a los huracanes, ya que la densa nube de arena que viaja sobre el Océano Atlántico está reflejando luz del Sol y esa luz no está llegando al océano, ocasionando que las temperaturas desciendan y esto cambia directamente la forma en que se evapora el agua del océano que es lo que alimenta los huracanes.

 

Además de partículas de arena del Sahara, la nube arrastra otros elementos presentes en los ambientes que atraviesa.

Al menos para las personas, lo ideal sería evitar la exposición prolongada al polvo sahariano, permanecer en casa y usar protectores faciales, como mascarillas o un pañuelo de tela húmedo que cubra completamente la boca y nariz para no aspirar las pequeñas partículas en el ambiente. Esto es una recomendación doble propósito, necesaria para estos tiempos de COVID-19. De igual manera, los mayores cuidados deben ser tomados por personas que tienen problemas respiratorios, así como adultos mayores, mujeres embarazadas y niños.

También es importante cubrir fuentes de agua que se encuentren descubiertas como pozos, recipientes o estanques para evitar la contaminación de las mismas. Además, es recomendable humedecer el piso antes de barrer para evitar que el polvo vuelva a quedar suspendido.

Y si usted tiene sensación de cuerpos extraños en los ojos, lávese con abundante agua para evitar cualquier otra afección.

Sin duda alguna la intensificación de estos eventos naturales está relacionado con el cambio climático ahora que la temperatura global se ha incrementado en casi un grado centígrado. De hecho, los científicos mencionan que cuando hay mayor temperatura, también se presenta una mayor humedad y el ciclo de vientos se altera. Esto produce una alteración del patrón de precipitaciones, incremento del nivel del mar y mayor intensidad y frecuencia de los eventos climáticos extremos. Se espera entonces que en un futuro estas nubes de polvo se vuelvan más intensas debido al incremento de las temperaturas, si no se toman cartas en el asunto.

Por ahora, el conocimiento que se tiene sobre el polvo del Sahara es limitado pero su impacto puede ser muy alto; sin embargo, los científicos tienen la tarea de investigar cuál es el verdadero alcance de este evento, pero la sociedad tiene una responsabilidad más retadora, conservar y cuidar el planeta.

 

El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
https://www.bbc.com/mundo/noticias-53186243

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