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Covid-19 y la necesidad por la llegada de las redes G5

La actual pandemia de coronavirus Covid-19 nos ha mostrado con brutal claridad muchas de las falencias tecnológicas que afligen al mundo moderno. Gran parte de los servicios e infraestructura de nuestra sociedad actual dependen de la calidad y velocidad de su conectividad inalámbrica a Internet. Durante una crisis tal como lo es una pandemia, las comunicaciones en tiempo real (tanto entre el personal de la salud como de los dispositivos que utilizan) son una cuestión de crítica importancia. Lamentablemente, la cuarentena actual y la paranoia causada por el miedo infundado de que las redes 5G propagan el Covid-19 sólo han logrado ralentizar su implementación.

Hace tiempo ya que la conectividad a Internet ha dejado de ser meramente una forma de entretenimiento para convertirse en una herramienta indispensable para el funcionamiento del mundo moderno. De manera lenta y progresiva, cada uno de los sectores que componen a nuestras sociedades se integran a una red inalámbrica o de fibra óptica. En la actualidad, los sistemas de comunicación de todo el planeta aún se interrelacionan a través de la banda ancha que proveen las redes 4G. Como sucede con cualquier otra herramienta tecnológica, la necesidad de acceder a un sistema más veloz y potente es inevitable.

No caben dudas de que el mundo entero se hubiera beneficiado enormemente si las redes 5G hubieran estado funcionando al comienzo de la pandemia de Covid-19. La velocidad de la conectividad que ofrece esta tecnología hubiera repercutido en una mayor robustez de la comunicación de datos entre gobiernos, instituciones sanitarias e individuos. Pero aún más importante es el hecho de que, a través de la IoT (Internet de las Cosas), los pacientes hubieran podido acceder a una atención médica significativamente más eficiente. Por desgracia, el correcto funcionamiento de la IoT depende en gran medida de poder contar con un ancho de banda que solamente las redes 5G pueden ofrecer.

Desde el correcto diagnóstico remoto de pacientes sospechados de haber sido afectados por el Covid-19, hasta la localización en tiempo real de insumos críticos para tratar el virus, las aplicaciones útiles de contar con una conectividad más veloz durante una pandemia son tan críticas como numerosas. Por otro lado, existen estudios que indican que la demanda por la implementación privada de las redes 5G ha dejado de ser una prioridad, al menos momentáneamente.

El Sistema Global de Comunicaciones Móviles (GSMA) es un organismo internacional que nuclea a tanto los fabricantes de teléfonos celulares como a las compañías proveedoras de servicios de conectividad móvil en todo el mundo. Entre toda la información que esta entidad ha logrado recabar desde el comienzo de la pandemia, podemos encontrar indicios muy claros de que el Covid-19 ha logrado ralentizar la implementación de las redes 5G en la mayoría de los países. Aún más, el interés de la población global en esta nueva tecnología ha decrecido debido a las restricciones sociales que fueron impuestas por las masivas cuarentenas. ¿Por qué razón esto es así?

Gran parte de la demanda popular por las redes 5G se centran en la transmisión en vivo de actividades recreativas como espectáculos artísticos o eventos deportivos. Este tipo de actividades se vieron abrupta y masivamente interrumpidas debido a las cuarentenas obligatorias. Si bien la conectividad actual puede resultar suficiente para satisfacer los usos caseros de Internet, las fábricas y empresas siempre fueron las que más se beneficiarían con la utilización de una red más veloz y estable. En este sentido, la cuarentena impuesta por el Covid-19 ocasionó que muchas compañías y negocios deban cerrar sus puertas, por lo que la creciente demanda por conectarse a los servicios de redes 5G cayó estrepitosamente.

Sin embargo, muchos expertos advierten que el interés general por esta nueva y potente conectividad móvil resurgirá nuevamente una vez que se logre controlar la propagación del virus. De hallarse en pleno funcionamiento al comienzo de la pandemia, estas redes nos habrían proporcionado innumerables herramientas para encarar mejor la situación. Muchas de las siguientes posibilidades que ofrecen las redes móviles 5G ya se encuentran implementadas en varios hospitales de la región de Wuhan, foco de origen del virus Covid-19:

  • Diagnóstico y tratamiento remoto de pacientes mediante la lectura de Tomografías Computadas y Rayos X. Esto resulta crítico en aquellos escenarios en donde se generan una escasez de radiologistas.
  • Servicios de telemedicina que funcionan mediante la interpretación de datos almacenados en Cloud Computing, los cuales incluyen el monitoreo de ECG (Electrocardiogramas) e imágenes por ultrasonido.
  • Implementación de robots inteligentes que ejercen tareas de enfermería remota, medición de temperatura corporal, desinfección, limpieza y administración de medicamentos.
  • Transmisión de partes de prensa oficiales sobre las últimas novedades para el correcto control epidemiológico del virus. Al mismo tiempo se genera la posibilidad de llevar a cabo conferencias de preguntas y respuestas (Q&A) en tiempo real entre los expertos en virología y los profesionales de la salud.
  • Conducción autónoma de vehículos como ambulancias y aquellos utilizados para el transporte de insumos médicos y personal hospitalario. Todos los vehículos destinados a los sectores de la salud se beneficiarían de una información precisa en tiempo real sobre las condiciones de tráfico, el estado de las rutas y el clima.
  • Educación a distancia. Gracias a la utilización de Cloud Computing, los alumnos pueden acceder a plataformas de enseñanza tan completas e interactivas como la que ofrece una metodología presencial.
  • Consulta remota de síntomas. A través de este sistema, las personas pueden determinar si efectivamente se encuentran infectadas por el virus. De esta manera se evitan los focos de contagio que se generan cuando la población se congrega en las salas de los hospitales.
  • Sensores de imágenes termales infrarrojas que determinan la temperatura corporal de las personas, algo sumamente importante durante el extenso e inevitable período de distanciamiento social. Estos sensores se hallarían presentes en restaurantes, hoteles, supermercados, etc., logrando identificar posibles nuevos casos.

La pandemia de Covid-19 ha logrado visibilizar la necesidad de que se implemente un servicio de Internet más veloz como el que ofrecen las redes 5G, sobre todo en el sector hospitalario. Paradójicamente, esta implementación se ha visto demorada debido a la cancelación de proyectos a nivel global que dependen del acceso a los materiales y la mano de obra necesarios para su desarrollo.

Tal como venía sucediendo con cientos de otras cuestiones, las fake news y las teorías conspirativas relacionadas a las redes móviles 5G se viralizaron a la misma velocidad con que lo hizo el Covid-19. Las nociones científicamente infundadas de que las redes 5G pueden causar cáncer, infertilidad y hasta autismo se han colado en cuanto foro, blog o red social han podido. Quizás lo más descabellado haya sido, justamente, que el coronavirus Covid-19 se propaga a través de las antenas que proveen la conectividad 5G. La difusión de estos datos falsos pasó, en muchos casos, de la simple desinformación al vandalismo.

Eso es lo que sucedió cuando varios grupos de activistas decidieron prenderles fuego a un gran número de torres inalámbricas que proveen conectividad 5G en Inglaterra, Holanda, Bélgica y hasta Canadá. Es realmente irónico el hecho de que exista un sector de la población que, gracias a la desinformación obtenida en redes sociales y dudosos sitios web, decida atacar la implementación de un servicio que mejorará enormemente su conectividad a Internet. Investigaciones realizadas tanto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) ya determinaron que las redes 5G no dañan la salud ni causan enfermedad alguna.

Tal como lo anticipa el Director Ejecutivo de GSMA, Shane Rooney, la pandemia de Covid-19 ha resaltado la importancia de que el mundo finalmente pueda contar con la potente conectividad que ofrecen las redes móviles 5G. De igual manera, este experimentado promotor de la IoT ha destacado que la pandemia de Covid-19 ha ralentizado el desarrollo de la infraestructura necesaria que lo haga posible.

Curiosamente, este proceso apenas afectó a la región de Asia (continente en donde se originó el virus), mientras que en el resto del mundo las conexiones a las redes móviles 5G se redujeron un promedio del 50% más de lo previsto antes del comienzo de la pandemia. De los más de 2 billones de personas que se esperaban que se encuentren conectadas a estas redes en 2025, es más que probable que ese número se reduzca cerca a la mitad. Como con el resto de las áreas afectadas por el Covid-19, sólo resta esperar que el mundo entero recupere su necesidad por acceder a esta revolucionaria tecnología.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Pandemic reveals opportunities for 5G connectivity. (https://www.technologyreview.com/topic/smart-cities/5g/)
5G in IoT and the Impact of COVID-19. (https://www.gsma.com/iot/iot-resources/)
5G Applications Help China Fight Against COVID-19. (http://www.caict.ac.cn/english/research/covid19/)
Conspiracy theories about 5G networks have skyrocketed since COVID-19. (https://theconversation.com/)

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