Written by 12:23 am educacion

Aprendizaje sencillo y alegre

Estamos aprendiendo lecciones para hacer la transición hacia la vuelta a la escuela. El sistema se fortalecerá y estará listo para escalar a un siguiente nivel.

La pandemia por Covid 19 sigue impactando la vida de todos. Estados Unidos es el país con más contagiados y fallecidos hasta la fecha de elaboración de este escrito (22 de julio de 2020). Lo que se vive en los estratos sociales más desfavorecidos de este país, es muy similar a lo que viven muchos países y ciudades pobres en el resto del mundo.

Un sector que sufre de manera importante es el de los escolares, su vida ha cambiado drásticamente. Si antes iban a las escuelas en medio de una situación social precaria, ahora esa situación se ha agravado con el confinamiento.

La universidad llega para ayudar

Los centros de saber de las sociedades civilizadas son sus universidades y su objetivo es producir conocimiento; pero uno que le sirva a entorno al cual sirve, que lo ayude a ser un lugar más próspero.

Harvard y el MIT han llevado adelante una investigación para atender el problema de enseñar en confinamiento, y los resultados, después de consultar a docentes, alumnos, padres, directores y especialistas, se enfocan en concentrar la actividad educativa en lo esencial y promover la alegría. Todo apunta a un aprendizaje sencillo y alegre.

Los desafíos están sobre la mesa ¿Cómo se transmite alegría si no se tiene o peor aún, si no se sabe cómo hacerlo?

Hay educadores que tienen las llamadas habilidades blandas, son empáticos, se comunican bien y son líderes positivos; pero ¿Qué pasa con quienes no tienen esas habilidades? ¿Qué pasa con quienes no se conectan con sus alumnos? Para ellos y sus estudiantes la situación se hará más difícil, según se desprende de la investigación realizada por los especialistas educativos.

Massachusetts, Estados Unidos, sufrió una súperpropagación del virus Covid 19, el impacto en la población fue desgarrador, más de 100 mil contagios y cerca de 8 mil fallecidos, según datos de EFE.

Boston su capital fue severamente afectada y sus escuelas, como las de otros estados del país y del mundo, volverán en septiembre a clases en confinamiento. Llevar alegría en estas condiciones requiere, entre otras cosas, de una conexión entre los docentes y sus estudiantes.

Captar la atención es vital

Tener la atención de los escolares es fundamental en un salón de clases, eso es mucho más difícil de lograr con una educación remota, vía online.

En el aula de clases, los docentes establecen una conexión con sus estudiantes y esa relación termina siendo clave en el proceso de enseñanza – aprendizaje, si la conexión es buena, los resultados lo serán también. La directora ejecutiva de Educators for excellence, Sarah Iddrissu, afirma estar de acuerdo con esa premisa, que es una de las recomendaciones del estudio. Aunque le preocupan dos cosas: una es si los decentes han recibido capacitación para ello y la otra es que el 83% de los estudiantes en Boston, son negros, asiáticos o latinos y el 60% de los docentes son blancos.

¿Debería tener eso una incidencia en la relación de los alumnos con sus maestros? Claramente hay una preocupación racial en la sociedad que no es ajena a la escuela y aunque se pretenda que no, eso es un problema que hay que trabajar, con los docentes, con los alumnos y con la sociedad de los padres y representantes.

Una máxima popular reza que las crisis sacan lo peor de las sociedades; pero afortunadamente también sacan lo mejor que estas tienen y si se toma el aprendizaje, la próxima vez que llegue una situación similar, nos encontrará más fuertes y mejor preparados.

Lo simple atrae más

Hay una tendencia a querer siempre enredar las cosas. Las cosas sencillas son más apreciadas por la gente y por los niños aún más.

Una de las recomendaciones de los investigadores educativos de Harvard y el MIT, es que se deseche lo complicado, aunque no significa que se haga eso con lo fundamental. Es un llamado a los maestros a no complicar las cosas.

Como el tiempo que se tendrá para atender físicamente a los alumnos será muy reducido, los expertos recomiendan que se enseñe lo básico con el debido rigor y dedicarle un tiempo especial a establecer una mejor relación con los alumnos. Sugieren que hay que mantener la alegría como bandera en todo y que se promuevan actividades artísticas, musicales, entre otras opciones que pueden proponer incluso los mismos alumnos.

Las relaciones personales bien consolidadas en el aula de clases entre estudiantes y maestros, son vitales para el éxito de una relación educativa online. Una posición que viene de la opinión de algunos de los docentes consultados.

Entonces, los docentes que no hayan logrado conectarse con sus alumnos obtendrán como producto un bajo rendimiento.

Otro aspecto relevante de este punto es que viene un nuevo año, de modo que los maestros serán otros ¿Podría ayudar mantener a cada maestro con su grupo?

Países como Venezuela, probaron una metodología en la que el maestro acompañaba a sus mismos alumnos durante toda la escuela básica. Lamentablemente no hay registro documental confiable que muestre los resultados del modelo.

El estrés post confinamiento

Somos seres de hábitos, de costumbres y una vez que nos habituamos a algo, salir de allí resulta estresante en un comienzo. Es como el síndrome de vuelta al trabajo luego de unas vacaciones, a veces se necesita tratamiento especializado para superarlo.

Los escolares tienen ya mucho tiempo fuera de la escuela y no será un retorno placentero, por lo menos no en teoría. Significa que hay que volver a las reglas, de levantarse temprano, acostarse igual de temprano, etc. Nadie sabe cómo reaccionarán los niños; pero es de esperar que les costará ir a la escuela y si al llegar, les quieren enseñar lo que no aprendieron en 3 meses en 15 días, les costará más.

Los resultados del estudio no recomiendan intentar recuperar el tiempo perdido y vaciarles montones de información para nivelarlos. Hay que hacer lo necesario para mantener el interés de los estudiantes, no aburrirlos, eso será peor.

El director del Laboratorio de Enseñanzas del MIT, Justin Reich, coautor del estudio, indicó que la limitación para interactuar es muy marcada entre estar en la escuela y tener clases online. ¿Qué pasa si cuando se cumple con una asignación del docente se tiene una duda y en casa no la pueden resolver? En la escuela se busca a algún docente y se le pregunta eso no sucede con la educación online actual.

Quizás una línea roja que comunique al alumno con algún maestro sería una solución. Una línea telefónica para consultas es una buena opción.

En casa la frustración ante una tarea que no se comprende puede no ser canalizada como si lo es en la escuela, en casa el estudiante se rinde y debe esperar la evaluación del docente para detectar el problema y buscar solucionarlo.

La mayor conexión entre maestros y estudiantes, la búsqueda de lo sencillo y no por eso mediocre y la alegría como emoción que debe prevalecer, son excelentes lecciones que nos deja esta crisis.


En este escrito expreso mis ideas y opiniones inspiradas en el artículo “Mantenlo simple. Deseche lo que no es esencial. Chispa de alegría” de Naomi Martin, publicado el 15 de julio de 2020 por bostonglobe.com.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close