Written by 12:53 am reflexiones

La nueva pandemia también invade nuestros sueños

Como era de prever, la influencia psicológica de los eventos que han revolucionado nuestras vidas como consecuencia de la actual pandemia se han colado en nuestro subconsciente. Reportes de personas de todas partes del mundo aseguran que, desde que comenzó a propagarse el virus del Covid-19, sus sueños han cobrado una inusual vividez. Pero es el contenido de ellos lo que más llama la atención: desde invasiones de insectos o fuerzas militares hasta escenarios de devastación apocalíptica, todos estos temas se relacionan con la actual epidemia. ¿Cuál es la razón de que un evento catastrófico como este logre cambiar nuestra manera de soñar?

Por cuestiones que tienen que ver con los procesos naturales de nuestro cerebro, la pandemia de coronavirus que comenzó a cruzar las fronteras de todos los países del planeta ha conseguido infiltrarse en nuestros sueños. Lógicamente, aquellas poblaciones que fueron más afectadas por el virus han sido las más propensas a sentir reflejada las consecuencias de la pandemia en sus fantasías oníricas. En su libro Pandemic Dreams, la autora Deidre Barrett detalla su registro de alrededor de 9.000 casos en los que las personas describen sus sueños relacionados con la actual pandemia de Covid-19.

Miedo a contraer la enfermedad, experiencias de encierro hogareño, despidos laborales, carreteras vacías, invasiones militares, son solamente algunos ejemplos del reflejo subconsciente que realizan muchas personas al soñar en épocas de epidemias. Pero estos casos no se limitan exclusivamente a la propagación global de un virus: reportes masivos de sueños vívidos y extraños han ocurrido durante otros grandes eventos traumáticos. Tal fue el caso del ataque del 9/11 a las Torres Gemelas o, más atrás aun en el tiempo, en aquellas personas que se encontraban prisioneras en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

La psicóloga del sueño, Michelle Drerup, asegura que este fenómeno puede estar relacionado con que las personas llegan a dormir más horas de lo habitual como consecuencia de tener que permanecer dentro de sus hogares durante una cuarentena. Los vívidos sueños que tenemos durante los períodos de Movimiento Ocular Rápido (REM, en inglés) se generan cuando dormimos más profundamente, lo que podría explicar el aumento de casos de personas que los describen como inusualmente más reales. Sin embargo, es cuando nuestros sueños sufren una serie de interrupciones que estos adquieren un matiz todavía más vívido.

El neurólogo del Boston University School of Medicine, Patrick McNamara, afirma que esta nueva intensificación onírica se debe al stress generado por los sentimientos de aislamiento derivados de la cuarentena. En muchos casos, esta carga negativa de ansiedad impide que el individuo goce de un ciclo de sueño constante, ocasionando interrupciones en los estados de REM. Es por ello que los despertares frecuentes suelen asociarse con un incremento de nuestra capacidad para recordar nuestros sueños.

La ciencia todavía no ha conseguido establecer si los sueños tienen alguna utilidad práctica o si son sólo parte de nuestro ciclo de descanso al dormir. Muchos profesionales de la salud mental suelen indicar que una de las razones por las cuales soñamos es para obtener una representación inconsciente de nuestros deseos, miedos y necesidades. Por otro lado, los neurólogos aseveran que los sueños no son más que una interpretación de señales sinápticas al azar que realiza nuestro cerebro. Si bien no existe un consenso general sobre su origen, hace tiempo ya que la mayoría de los psicólogos se han valido de ellos para tratar terapéuticamente a sus pacientes.

Se han reportado casos de personas que admiten que sus sueños han cobrado una extraordinaria sensación de vividez desde que comenzó la pandemia pero que su contenido no está relacionado con ella. Existe una hipótesis que podría explicar este tipo de desfasaje. Debido a que la gran mayoría de estas personas han debido ausentarse de sus trabajos como consecuencia del aislamiento social, ya no cuentan con las experiencias diarias que puedan ser utilizadas como argumento de sus sueños. En cambio, su subconsciente queda liberado de estas rutinarias vivencias, generando su contenido a través del recuerdo de situaciones pasadas. Una falta de interés por parte del individuo por cualquier tipo de evento que no se relacione con ellos mismos puede terminar de explicar este tipo de casos.

No todas aquellas personas que reportan experimentar sueños más reales durante la actual pandemia de coronavirus los clasifican tan sólo como inusuales. En muchos casos, también conducen a tener pesadillas que aumentan aún más el stress del individuo. Un estudio realizado por la Asociación Italiana de la Medicina del Sueño señaló que muchos pacientes de ese país han experimentado sueños terribles y parasomnia (trastornos del sueño que se dan al quedarnos dormidos o al despertar). Estos desórdenes se encuentran relacionados con los síntomas que derivan del stress post-traumático y es común verlos en aquellas poblaciones que son afectadas por eventos catastróficos. Como todos sabemos, Italia fue uno de los países más golpeados por la propagación masiva del Covid-19.

Como consecuencia de tener que adoptar una vida hogareña, la mayoría de las personas dedican su tiempo a ver televisión o navegar por Internet. Ambos medios de comunicación inevitablemente reflejarán las últimas noticias con relación a la pandemia, por lo que esta incesante y específica sobrecarga de información se reflejará directamente en nuestros sueños.

Debido a que muchos profesionales de la psicología y la ciencia del sueño han comprobado que éstos hacen referencia directa a episodios vividos durante las horas de vigilia, la sobreabundancia de datos sobre pandemias, cuarentenas y muertes no hace otra cosa que proveernos de sueños inusuales o traumáticos. Como un virus es un enemigo invisible, nuestra imaginación tiende a reemplazar su amenaza con aquellos elementos que nos generan más temor: insectos, sombras, monstruos, etc. Algunos sueñan que ellos o algún familiar fueron contagiados por el virus, mientras que es común que médicos y enfermeras sueñen con pacientes que luchan por su vida en la sala de un hospital.

Como ha sucedido en incontables catástrofes humanas, nuestros sueños han funcionado como un mecanismo de regulación emocional y, de esa manera, nos hacen partícipes de las más variadas fantasías de todo aquello que genera un impacto psicológico en nuestras vidas. Si bien en muchos casos esto nos provee de herramientas para lidiar subconscientemente con la realidad, lamentablemente en muchos otros sólo logran hacernos revivir momentos o sentimientos traumáticos.

¿Es posible disminuir la influencia que la actual epidemia de Covid-19 tiene sobre nuestros sueños? Algunos especialistas aseguran que lo ideal es evitar ver o leer información relacionada a la pandemia antes de irnos a dormir. Sin embargo, otros aconsejan que aprendamos a interpretar nuestros sueños, por más opresivos que estos nos resulten, ya que se trata de un mecanismo natural para resolver aquellos conflictos que nos aquejan en la vida diaria. Independientemente de la manera en que encaremos estas recurrentes experiencias oníricas producto de la actual pandemia, debemos mantener una actitud positiva y confiar que nuestros sueños, al igual que nuestra sociedad, algún día regresarán a la normalidad.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Why You’re Having Such Vivid Dreams During the Pandemic. (https://time.com/5866860/pandemic-dreams-covid-19/
Having Intense, Vivid Dreams During The Pandemic? Here’s The Science. (https://www.sciencealert.com/
The pandemic is giving people vivid, unusual dreams. Here’s why. (https://www.nationalgeographic.com/

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