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El rey desconocido: Peter Green

A los 73 años, falleció uno de los mejores guitarristas de blues y rock de todos los tiempos: Peter Green. Sin embargo, su nombre y su música todavía no han logrado el reconocimiento que se merecen. Con este artículo le rendimos un humilde tributo y hacemos un repaso por su vida y carrera.

Casi todo el mundo conoce a Fleetwood Mac. Después de todo, se trata de una de las bandas más populares de la historia del rock. Pero pocos saben que la fama del grupo se cimentó sobre el talento de un músico que dejó el grupo tras su tercer álbum. Luego, su vida y su arte cayeron en el olvido.

Peter Green murió hace unos días mientras dormía. El sonido de su guitarra, sin embargo, permanecerá inmortal. Se trata de un toque único en la historia del rock inglés, a la altura de Eric Clapton. Su cálida voz también merece una mención: después de todo fue la responsable de llevar a Fleetwood Mac al estrellato en el Reino Unido.

Su canción más famosa fue “Black Magic Woman”, que sin embargo apenas entró a la lista de éxitos de entonces. Sin embargo, una versión de Carlos Santana llevó la canción al Top 10 en Estados Unidos. Esa es un poco la historia del Fleetwood Mac de Peter Green: conocidos en su tierra, objeto de culto en América.

Lo cual es una verdadera lástima. Para decirlo en pocas palabras, Green fue uno de los mejores guitarristas, compositores y cantantes de su generación. Y estamos hablando de la generación de los 60, que estaba plagada de artistas geniales. A mediados de esa década, Green fue el guitarrista principal de los John Mayall’s Bluesbreakers, banda que había integrado nada menos que Eric Clapton y que había dado lugar a los graffitis londinenses que afirmaban “Clapton es Dios”. Sin embargo, cuando Green se sumó al grupo nadie extrañó a Dios.

Para entender el arte de Green hay que entender que no le gustaba ser el centro de atención. No era un héroe de la guitarra al estilo Jimi Hendrix, ni mucho menos un guitarrista destacado por su velocidad como Joe Satriani. Lo suyo era el perfil bajo, la nota justa, el sonido preciso. Por esto, en una entrevista dijo: “me gusta tocar despacio y sentir cada nota“.

Vida y obra de un inglés blusero

Peter Alan Greenbaum nació el 29 de octubre de 1946 en Londres. Sus abuelos eran inmigrantes judíos de Polonia y Ucrania. El fascismo y el antisemitismo estaban en auge en Inglaterra y Alemania en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, el padre de Peter cambió oficialmente el apellido a Green.

Green empezó a tocar la guitarra cuando tenía 10 años. En su adolescencia, fue bajista en bandas locales antes de unirse al grupo de Mayall. En 1967 se fue para formar su propia banda con el baterista Mick Fleetwood, que había sido despedido por Mayall.

Green nombró su nueva banda Fleetwood Mac, por el baterista y el bajista John McVie, hoy una de las bases más reconocidos de la historia del rock. El primer álbum estuvo un año en las listas de éxitos del Reino Unido. Al año siguiente, la banda lanzó un simple que se convirtió en su único número uno en su tierra: el instrumental “Albatross”. La composición tiene un toque hawaiano y marcó un cambio con respecto a lo que los fans de la banda esperaban.

La canción también fue importante porque se sumó un tercer guitarrista, Danny Kirwan, de 18 años, cuya energía aportó nuevas ideas a la banda y ayudó a crear su tercer y mejor álbum: “Then Play On”.

Durante la composición de dicho disco, Green tuvo una visión: llevar el blues por nuevos caminos, más auténticos para él y su banda. Reconoció entonces las contradicciones y la apropiación cultural que implica ser un británico blanco tocando música negra de esclavos americanos. Sin embargo, varios músicos de blues negro pensaron que Green tenía magia. Sin ir más lejos, B.B. King dijo cierta vez que era un lujo que la gente lo comparara con Peter Green.

Más allá de su perfil bajo, Green era sin dudas una estrella de rock, con todos los beneficios y problemas que esto acarrea. En una gira por los Estados Unidos, el guitarrista probó por primera vez el LSD y encontró un escape al mundo caótico que lo rodeaba. A partir de entonces probó varias drogas alucinógenas, y un día se dejó crecer el pelo y la barba y empezó a usar batas blancas. Los años 70 lo encontraron en hospitales psiquiátricos y tratamientos de terapia electroconvulsiva.

A partir de entonces, su carrera se esfumó poco a poco hasta caer en el olvido. Sin embargo, sus canciones de a poco empiezan a ser reconocidas. Esta contradicción entre la fama merecida y la obtenida, entre el talento y los fantasmas del dolor, es tratada numerosas veces en las canciones de Green. En su obra maestra, “Oh well”, lo dice así:

“Ahora, cuando hablo con Dios, sé que él lo entenderá.

Dijo: “Quédate a mi lado y yo seré tu mano amiga.

Pero no me preguntes qué pienso de ti.

Puede que no dé la respuesta que quieres que dé”.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Troubled Peter Green, East End legend who founded Fleetwood Mac, dies at 73, en https://www.eastlondonadvertiser.co.uk/
Peter Green: troubled Fleetwood Mac founder leaves legacy of brilliance that shines still, en https://theconversation.com/
Peter Green, Fleetwood Mac’s Founder, Is Dead at 73, en https://www.nytimes.com/

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