Written by 10:02 pm ciencia y tecnologia

Más que humanos

Los robots y las prótesis podrán tener un sentido del tacto similar al de la piel humana gracias a la tecnología de la piel electrónica desarrollada por investigadores de la Universidad Nacional de Singapur. Se trata de la Piel Electrónica Codificada Asíncrona (ACES), un sistema nervioso artificial que funciona como una piel electrónica.

De esa forma, la robótica da un paso fundamental en la creación de robots capaces de interactuar con humanos. El mismo profesor adjunto Benjamin Tee, del departamento de ciencia e ingeniería de la universidad, que ha estado trabajando en el desarrollo de la piel electrónica durante la última década, explica por qué este tipo de tecnología es tan importante:

“Los humanos usamos nuestro sentido del tacto para realizar casi todas las tareas diarias, como agarrar una taza de café o dar un apretón de manos. Sin ello, incluso perderemos nuestro sentido del equilibrio al caminar. Del mismo modo, los robots necesitan tener sentido del tacto para interactuar mejor con los humanos, pero los robots de hoy”.

Cómo la piel electrónica imita el tacto

El sistema nervioso electrónico ACES detecta las señales de forma similar al sistema nervioso sensorial humano, es decir a través de una red de sensores conectados mediante un único conductor eléctrico. Según los investigadores, el ACES es capaz de detectar el tacto mil veces más rápido que el sistema nervioso sensorial humano: puede diferenciar el contacto físico recibido por diferentes sensores en menos de 60 nanosegundos, lo más rápido que se ha logrado para una tecnología de piel electrónica.

También puede identificar con precisión la forma, la textura y la dureza de los objetos en 10 milisegundos, diez veces más rápido que el parpadeo de un ojo. Otra característica importante de la es su durabilidad, ya que se suaviza al entrar en contacto físico con diferentes objetos. Aunque todos los sensores están conectados a un conductor eléctrico central, funcionan de forma independiente, lo que significa que si uno se rompe, los otros pueden seguir funcionando sin ser afectados. Así, el sistema en su conjunto resulta menos vulnerable a los daños.

Los avances en la robótica son en verdad impresionantes. En la actualidad conocemos robots que puede mantener conversaciones, caminar y bailar, leer emociones humanas, y no falta mucho tiempo para que nos asistan en nuestras vidas cotidianas. Y de algún modo, ya lo hacen.

La robótica en la pandemia

Los robots son criaturas propias de la ficción. Desde Frankstein hasta hoy, la fantasía humana de replicar la vida en un laboratorio es fuerte y está tan arraigada en nosotros que ha llevado a los científicos a realmente crear robots humanoides. ¿La vida copia a la ficción? ¿O la ficción es capaz de adelantarse?

De cualquier modo, la robótica en la vida real tiene aplicaciones que las historias de ficción no pudieron anticipar. Cuando pensamos en robots es normal que nos cruce por la mente el mito de Frankenstein, es decir desatar fuerzas que luego no podemos controlar. Quizás ya sea demasiado tarde para preocuparse por eso: alcanza con pensar en los teléfonos inteligentes y nuestra dependencia por ellos.

Sin embargo, en la actualidad los robots han tomado un rol imprevisto: asistirnos y ayudarnos durante la actual pandemia del Coronavirus. A medida que el mundo lucha por contener la enfermedad, los robots se han desplazado a las primeras líneas de combate, asumiendo un papel crítico para mantenernos seguros y ayudarnos a hacer frente a la nueva normalidad.

Desde los “robots sociales”, que hacen nuestra vida cotidiana un poco más fácil, hasta los “robots científicos”, que ayudan a resolver los mayores desafíos de la química, los robots se están adaptando a la crisis en formas que los humanos no pueden.

Los robots sociales, por ejemplo, interactúan con las personas y pueden realizar tareas domésticas, llevar a cabo tareas de cuidado de la salud y ofrecer apoyo emocional. Dispositivos móviles con múltiples sensores y manipuladores, se comunican a través de la conexión inalámbrica a Internet y pueden funcionar de forma autónoma o por control remoto.

Estos robots también permiten que los niños o adultos confinados en casa con una enfermedad crónica u otra condición médica participen en actividades escolares o laborales. Las unidades están ubicadas físicamente en el aula o la oficina, lo que da a sus usuarios movilidad y una sensación de “estar en el lugar”.

Por otro lado, los perros, gatos y focas robóticas dan apoyo emocional a quienes se sienten solos o ansiosos debido a las restricciones por la pandemia, o a los ancianos y los niños con trastornos de desarrollo neurológico, de manera similar a la comodidad que ofrece una mascota pero sin el mantenimiento. Sin embargo, todavía no se han vuelto popular porque son costosos y su capacidad limitada.

Los robots inteligentes que se dedican a la ciencia juegan hoy un rol fundamental. En la Universidad de Liverpool, un robot trabaja de forma independiente 21,5 horas al día para ayudar a los científicos en sus investigaciones. Para ello utiliza inteligencia artificial, un brazo flexible y una pinza personalizada. Su trabajo es acelerar los descubrimientos científicos y dar a los investigadores más tiempo para pensar de forma creativa.

El contraste de estas buenas noticias no es una invasión de robots para dominarnos, sino su capacidad para extinguir trabajos y dejar a la gente desempleada. Se estima que los robots dejaron sin trabajo a más de 400.000 personas en Estados Unidos entre 1990 y 2007. Estas cifras no han parado de aumentar desde entonces, y con la crisis por la pandemia el proceso de automatización de tareas se ha acelerado.

Como suele ocurrir con la tecnología, sus aplicaciones pueden ser buenas o malas, positivas o perjudiciales. La pregunta es: ¿estamos preparados para lanzar al mundo fuerzas que nunca podremos volver a controlar?


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
COVID-19 Will Spur New Robot ‘Friends’ and Helpers, en https://www.nextgov.com/
https://www.hilarispublisher.com/advances-in-robotics-automation.html
https://www.springer.com/gp/book/9783540767282
https://www.theengineer.co.uk/aces-robots-nus-touch/

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