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Pequeños adictos: pantallas que se apoderan de los niños

Aunque este ha sido un tema de interés en los últimos años, hoy más que nunca es relevante hablar acerca de la adicción a las pantallas en los niños. El uso de un aparato digital es extremadamente conveniente para los padres para calmar a sus hijos, en especial ahora que toda la familia se ve forzada a compartir el mismo espacio, donde los límites entre el trabajo, el colegio y el pasar tiempo juntos se ven borrosos. Sin embargo, ¿lo digital es en realidad un aliado o una forma prematura de introducir un tipo de adicción a los pequeños? 

Una adicción que sobrepasa lo intangible

Se define a la adicción a las pantallas como la dependencia a tener algún tipo de interacción con una pantalla. Aunque esta dependencia también está presente en los adultos, es importante hablar sobre cómo se desarrolla en los niños ya que los padres intervienen directamente en su formación y, por lo tanto, es su responsabilidad rehabilitar a sus pequeños.

Additude comenta sobre el comportamiento de los padres y sus razones para actuar como lo hacen considerando todos los problemas que han surgido debido al Coronavirus. El uso de los dispositivos digitales es muy oportuno para los adultos cuando desean mantener a sus niños tranquilos. Lo era antes de la pandemia y lo es mucho más ahora que los padres tienen la oficina en casa. El descanso que muchos miembros de la familia se tomaban ya no existe: la interacción forzada obliga a los adultos a crear tiempo para sí mismos, lo cual solo es posible cuando sus hijos pequeños están lo suficientemente ocupados como para no tratar de llamar su atención.

Desafortunadamente, el motivo por el cual un celular o una tablet no es la mejor manera de mantener a los niños ocupados es porque su sistema nervioso es muy sensible y puede sufrir de sobreestimulación al estar expuesto incluso a una moderada pero frecuente cantidad de exposición a una pantalla. Lo que es más, un post informativo de Harvard Medical School comenta que los infantes carecen de la habilidad para regularizar su comportamiento, puesto que esta se construye con el tiempo, por lo que su compulsión por interactuar con una pantalla es mayor y más desordenada.

Según la CNN, los estudios del pediatra e investigador John Hutton, de Cincinnati Children’s Hospital, han demostrado que existe una relación inversamente proporcional entre la cantidad de tiempo que un niño pre escolar está expuesto a una pantalla y el desarrollo de la materia blanca del cerebro.

Puede que exista la concepción de que este tipo de adicción depende únicamente de la cantidad de horas que se esté usando un dispositivo, pero la verdad es que la calidad de ese tiempo es el factor fundamental que determina la relación de dependencia. Existen componentes emocionales que moldean el comportamiento, por lo que es necesario preguntarse qué necesidad emocional tiene el niño al buscar la atención de sus padres. Su impaciencia o sus llantos, su incesable búsqueda de la madre o el padre para jugar, el querer ver la misma película por doceava vez, todo esto tiene un porqué. Cuando se le da un dispositivo digital al niño para distraerlo mientras intenta llevar a cabo cualquiera de sus intentos por satisfacer una necesidad emocional, se le está enseñando a asociar una emoción con el uso de una pantalla.

En los tiempos actuales, es difícil para los adultos encontrar tanto el tiempo como la energía, física y mental, suficiente como para entender lo que motiva el comportamiento de sus hijos. Health Matters explica que esta falta de interés y esfuerzo es contraproducente puesto que no disminuye con el tiempo sino que aumenta. Los niños no acuden a un celular únicamente por entretenimiento sino también porque recuerdan que, cuando lloraban, sus padres les daban su smartphone para jugar y, ahora, existe una fuerte relación entre una pantalla y una sensación reconfortante.

Reconocer los síntomas es vital

De acuerdo con un artículo investigativo en la página web The Asian Parent, especializado en temas de índole familiar, alrededor del 40% de padres suele no monitorear el tiempo que sus hijos pasan en frente de una pantalla. Esto también permite que cuestionemos si los padres saben lo que sus niños están viendo o haciendo. Incluso si deciden dar un vistazo de un momento a otro, ¿realmente se toman el tiempo de saber lo que está pasando mientras ese aparato digital está encendido?

El portal Melbourne Child Psychology advierte que es importante prestar atención e involucrarnos en las vidas de nuestros pequeños. Si es que antes no se había prestado suficiente atención al tiempo de uso de los aparatos digitales o al tipo de contenido que consumen los niños, es una buena idea intentar reconocer si existe una adicción digital. Uno de los síntomas de tal adicción es la falta de control.

Como mencionamos anteriormente, los niños carecen de un sistema de autorregulación de emociones bien calibrado debido a que están en una etapa de desarrollo, por lo que intentar separarse de su dispositivo digital les resultará extremadamente difícil si tienen una dependencia. Cuando quitarles el celular, la tablet, o despegarlos de un televisor o un laptop se convierte en una batalla, entonces ya hay un indicio de adicción. Si es que, incluso cuando se les prohíbe el uso de los aparatos, encuentran una forma de interactuar con ellos y, por ende, desobedecen sin mucha preocupación las reglas establecidas por sus padres, entonces es evidente la falta de control.

Otro síntoma de la adicción a las pantallas es la falta de motivación por explorar el mundo tangible que les rodea. Lo único que causa interés, entonces, es el mundo dentro del dispositivo digital, mientras, todo lo que se encuentre en el exterior es, en contraposición, aburrido y tedioso. La principal prioridad para el niño es obtener el tiempo que quiere y necesita en frente de una pantalla, y todo lo demás ocupa un lugar inferior, incluso el pasar tiempo con su familia.

Esta es otra manifestación de adicción en un infante. Si anteriormente se esforzaba por acaparar la atención de los miembros de su familia y, después, esto ya no le causa interés puesto que está pendiente de un dispositivo digital, hay un problema con el uso que le está dando a estos dispositivos. Ya que existe un apego emocional, la necesidad de afecto se suple a través de la interacción con el celular o la tablet, por lo que ya no es importante construir lazos familiares a través de actividades.

Adicionalmente, si un adulto advierte que el uso de los aparatos está incrementando, este es un claro indicio de que la dependencia en el niño está creciendo. Los límites se van expandiendo, por lo que ya no es suficiente con estar una hora jugando o viendo videos, se necesita de mucho más tiempo. Los pequeños se vuelven resistentes a la estimulación de los dispositivos, por lo que deben aumentar su uso y conseguir estímulos más intensos. Esto puede devenir en una expansión de su hora límite para dormir puesto que insisten en quedarse despiertos consumiendo algún tipo de contenido digital, lo cual excita su sistema nervioso y no les permite conciliar el sueño.

Los efectos duraderos de la adicción a las pantallas

Un niño que se compromete a interactuar con un aparato digital no podrá relacionarse efectivamente con sus pares. No podrá desarrollar formas de comunicación saludables ya que no habrán tenido la necesidad de hacerlo mientras maniobraba un dispositivo. Tampoco sabrán cómo expresar sus sentimientos de forma que otros puedan comprenderlos, o carecerán de las habilidades comunicacionales como para hacerlo.

The New York Times lista las formas en que esta adicción afecta a los infantes, tanto durante esta etapa como en las que están por venir. Este comportamiento dependiente afectará la capacidad de canalizar la atención durante las clases, por lo que es de esperar que sea difícil para uno de estos infantes adquirir nuevos conocimientos. De igual manera, la vida puede perder su brilla a temprana edad si tomamos en cuenta que los dispositivos digitales sobre estimulan el sistema nervioso y los pequeños requieren de mayores estímulos para que algo realmente capte su interés.

Muchos portales recomiendan una serie de pasos para recuperar a los niños, sin embargo, un experto en el tema, el Doctor Nicholas Kardaras advierte que, en casos graves, las medidas deben ser de igual magnitud. The Guardian informa que China fue uno de los primeros países en reconocer con antelación que la dependencia digital es un problema que puede catalogarse como una adicción. En países como este, son populares los tratamientos en tanques de privación sensorial. El doctor Nicholas Kardaras explica que algunos casos severos necesitan de una recalibración del sistema nervioso puesto que la sobreestimulación es tal que su sistema adrenal no funciona acorde a las situaciones que se presentan y tienen un instinto de lucha y huída mal regulado.

Estos tanques también se conocen como tanques de flotación. La estimulación sensorial en estos espacios es nula. El cuerpo puede flotar sin esfuerzo, como si no existiera la gravedad y estuviera en el espacio. Sacar a los infantes de sus entornos, saturados de estímulos, permite que su organismo entre en reposo y puedan apreciar, nuevamente, actividades que no involucran una pantalla.

Quizá es difícil pensar en cómo evitar sobreexponer a los niños al mundo digital cuando las clases se ejecutan de tal manera y no es posible salir con libertad. No obstante, quizá la pandemia también origine una oportunidad para que los padres puedan reflexionar sobre este tipo de adicciones, difíciles de notar cuando no pasan tiempo en casa, y tengan la iniciativa de proponer diversas actividades que no involucren una pantalla. Al fin y al cabo, depende de los adultos retomar la posición de educadores, confidentes y amigos que los aparatos digitales habían tomado.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Electronic heroin’: China’s boot camps get tough on internet addicts en https://www.theguardian.com/international
Helping Kids Avoid Screen Addiction is Harder Than Just Saying No en https://www.fatherly.com/
How and When to Limit Kids’ Tech Use en https://www.nytimes.com/
What Does Too Much Screen Time Do to Kids’ Brains? en https://healthmatters.nyp.org/
MRIs show screen time linked to lower brain development in preschoolers en https://edition.cnn.com/
UAE doctor warns of new kids’ pandemic: ‘screen time addiction’ en https://gulfnews.com/
Screen Time Limits During the Pandemic: Are They Realistic? en https://www.additudemag.com/
Screen Time and the Brain en https://hms.harvard.edu/
Toddler Screen Time Addiction Spells Serious Trouble en https://sg.theasianparent.com/
Does Your Child have a Technology Addiction? en https://www.melbournechildpsychology.com.au/

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