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Amados en las canchas, odiados fuera de ellas. Marcas, deporte y racismo

Los deportistas famosos, los que son imagen de muchas marcas, también son objeto de racismo. Levantar la voz para quejarse puede ser el fin de una carrera exitosa ¿Hasta cuándo?

En la pasada final de la NBA (liga profesional de baloncesto de Estados Unidos), un hombre negro, alto, caminaba por un área comercial, y una pareja de blancos le profería toda clase de insultos. Con tranquilidad el hombre negro volteó y se quedó viendo de frente a la pareja. La sorpresa en sus rostros era inocultable, según cuenta profesor de la Escuela de Artes Cinematográficas de la USC. de Estados Unidos, el Dr. Todd Boyd. 

Agrega, que parecía que no se habían dado cuenta de que quien iba caminando y a quien tanto insultaban, era una persona de verdad. Al ver que era la superestrella de la NBA LeBron James, se quedaron paralizados.

El racismo ciega a las personas, le hace daño a otros y le hace daño a la sociedad. Se escucha a muchos jugadores famosos negros decir con mucha frecuencia, que cuando tienen el uniforme es una cosa; pero cuando no lo tienen, el mundo es muy diferente, es un problema.

A raíz de los sucesos que desató el asesinato del afroamericano George Floyd en manos de policías americanos, muchas marcas conocidas como Mercedes Benz, emprendieron campañas comunicacionales contra el racismo.

 

El mundo de la publicidad es muy sensible a lo que sucede en la sociedad, este sector tiene una influencia obvia en las personas y en como estas piensan, por eso el apoyo que dan por un mundo con menos discriminación es muy apreciado.

 

Un ejemplo destacable es el de la marca de ropa deportiva Nike, que cambió su conocido slogan de Just do it (solo hazlo) por For once, don’t do it (por una vez, no lo hagas). El mensaje de la reconocida marca apunta a que no se puede pretender que no hay problemas de racismo en América. Además, invita a que toda la población sea parte del cambio. Su archirrival, adidas lo republicó y Nike respondió con un corazón.

 

El mensaje es claro, se pueden tener diferencias, eso es sano; pero por sobre todas las cosas está el ser humano, sin importar si es blanco, amarillo, negro, latino, africano o árabe. Las buenas acciones se replican y esperemos que esta lo haga muchas veces para que se afiance como una forma de pensar y en consecuencia de actuar.

 

Es bien sabido que las marcas se benefician de los atletas; pero ellos reciben una contraprestación por eso. Pensar que son usados como objetos para vender no es lo que quieren las marcas. Pero ¿Qué hace la gente con los atletas negros? ¿No los usas como un juguete?

 

Cuando están en el campo de juego, son héroes, el público grita, se emociona, vibra con cada logro y los atletas toman esa energía para hacer cosas, a veces insólitas. Al salir de las canchas ¿Qué pasa? ¿Son los atletas negros irreales? ¿Son como personajes de un juego virtual?

 

La verdad es que son como las demás personas, tienen familia, amigos, van de compras, de vacaciones, son seres humanos que merecen el mismo respeto y consideración como cualquier otro.

 

El mundo del deporte es tan despiadado como se nos hace ver que lo es Wall Street. Fuera de las canchas, es un juego de dinero, de poder y es por eso que los jugadores tienen representantes. Personas que saben cómo jugar en esas ligas.

 

El jugador de fútbol americano, Colin Kaepernick, en 2018 mantenía una demanda en contra de la NFL (la liga profesional de fútbol americano), porque denunciaba que se había acordado entre los dueños de los equipos que él no debería volver a jugar en la NFL. Quedó sin contrato y no pudo volver a la cancha. La demanda le dejó 10 millones de dólares en su cuenta un tiempo después; pero un sabor amargo, un sabor a derrota ¿Qué le sucedió? ¿Era tan malo su rendimiento? ¿Sus estadísticas no eran lo suficientemente buenas?

 

Muchos reconocidos comentaristas y expertos dicen que Mariscal de Campo era mejor que sus sustitutos. No importó eso. El jugador que llevó a San Francisco al Super Tazón en 2012 no sería contratado otra vez. Pero, ¿Qué fue lo que hizo este jugador que le cerró la posibilidad de cualquier contrato en la NFL?

 

En 2016 empezó a arrodillarse mientras se cantaba el himno nacional, antes de cada partido. Él estaba en contra de la brutalidad policial contra negros y no blancos, y esa era su forma de hacer un llamado de consciencia. Eso le ganó el aplauso de muchos de sus fans; pero también el desprecio creció en otros. El en ese entonces candidato a la presidencia del país, Donald Trump, comenzó a tuitear muy rudamente mostrando su desacuerdo.

 

Esto dijo el jugador de San Francisco: “No voy a ponerme de pie para demostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a las personas de color”. Fue una acción que siguieron otros jugadores negros, quienes son mayoría en las canchas de la NFL. También en la NBA se repitió el apoyo a la causa y a la forma de protesta. El beisbol tuvo sus episodios ¿Qué sucedió?

 

Según parece, las presiones lograron su efecto en los equipos; cobraron algunas carreras de atletas exitosos; pero como sucedió con la protesta de Rosa Parks en el 55, la manifestación de Kaepernick en 2016 tuvo un importante impacto y ambos momentos, en su contexto, cada uno levantó una voz que hacía falta ser oída.

 

El atleta hizo saber que consideraba que Trump había tergiversado la intención del mensaje. Trump decía que era un repudio a la bandera y a los veteranos de guerra.

 

Con 2,4 millones de seguidores en Twitter, su poder de influencia en redes sociales no es cosa que se deba subestimar y a través de las redes sociales se mantuvo activo en manifestar su lucha en contra del racismo.

 

Nike usó su rostro, con un gran afro, para decir: “Cree en algo, aunque eso signifique sacrificarlo todo”. Pero no solo Nike reconoció el sacrifico de una carrera de futbolista y muchos millones de dólares por algo en lo que él cree. La revista GQ lo nombró como Ciudadano del Año y también recibió el premio de Embajador de Conciencia que entrega Amnistía Internacional.

 

¿Cómo una persona puede amar lo que un atleta negro hace en un juego y apenas termina de ver el juego vuelve a sentir odio por la raza a la que este pertenece? ¿Cómo se puede entender una conducta de ese tipo? ¿Si ese sentimiento es por alguien que es un ídolo, qué puede esperarse para quienes son negros y no son famosos?

 

En este escrito reflexiono sobre el racismo en el deporte. Fuente: www.nytimes.com y BBC.

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