Written by ciencia y tecnologia

Vuelos supersónicos ven su futuro en la aviación comercial

La industria aeronáutica, tanto militar como civil, se ha caracterizado por darle movimiento a la sociedad actual; fungiendo como uno de los medios de transporte y defensa más efectivos y seguros hasta el momento; sin embargo, la velocidad representa el principal objetivo a alcanzar, más cuando se habla de Mach 5.

EL siglo XXI se ha caracterizado por abrirle paso a constantes avances científicos y tecnológicos, que han venido dándole forma al estilo de vida que se lleva hasta el momento, desde el teléfono inteligente, hasta la máquina que prepara el café toda la mañana.  

Sin embargo, al hablar de avances, no se pueden dejar a un lado, todos aquellos que vienen arraigados en la industria del transporte, en especial la aeronáutica; quien desde los últimos años ha venido cobrando más auge ante la necesidad de desplazamiento del ser humano.

Esta aún posee limitantes en cuanto a distancias recorridas, combustible consumido y tiempo entre conexiones, es por ello que generar una aeronave que alcance súper velocidades, no se escapa de los planes de las empresas privadas y militares.

Según algunos expertos en la industria, cuanto menor sea el tiempo en llegar al destino, se incrementa la probabilidad de generar más viajes, aumentando la cantidad de ingresos recibidos en un período determinado.

Viajes intercontinentales en menor tiempo

Actualmente volar de un continente a otro puede resultar una experiencia inigualable, aunque bastante tardía. Tomar un vuelo desde Londres hasta Sídney, puede tomar unas 20 horas aproximadamente, recorriendo más de 17 mil km; pero qué pasa si se puede recorrer esta misma distancia en no más de cinco horas, cuestión que la velocidad supersónica lo haría posible.

Reaction Engines, es una empresa británica que se encuentra trabajando en la fabricación de motores supersónicos, capaces de cumplir su función a velocidades extremas, cerca de los 6.400 kilómetros por hora, Mach 5.

Esta empresa tiene como propósito construir una aeronave comercial lo suficientemente fuerte y eficiente para resistir este tipo de velocidades supersónicas, y se espera que sea puesta en funcionamiento a partir del 2030.

Para Adam Dissel, director de las operaciones de Reaction Engines en Norteamérica, hacer posible el funcionamiento de esta aeronave, abrirá paso a una nueva sociedad, más interconectada entre sí.

Dissel asegura que no hay necesidad de alcanzar Mach 5 en cada viaje. Con tan solo Mach 4,5 se podrá viajar de Los Ángeles a Tokio en dos horas, a diferencia de las 11 horas acostumbradas.

La industria aérea militar y su relación con el Mach 5

El comienzo de las experiencias de vuelo supersónicos pilotados se establecen en los años 60s, por medio de la aeronave cohete X-15 de fabricación norteamericana, el cual sigue marcando un precedente en la investigación y fabricación de estos artefactos.

Aunque, el esfuerzo empresarial por lograr aeronaves comerciales capaces de resistir velocidades supersónicas sigue latente, la verdad es que gran parte de las investigaciones científicas y tecnológicas en torno a este tema, se encuentran sobre la mesa de trabajo de las fuerzas armadas de algunos de los países más poderosos del mundo.

El físico británico, James Acton, miembro del Fondo Carnegie para la Paz Internacional en Washington DC, asegura que China, Estados Unidos y Rusia, son los países que actualmente demuestran su poderío en material bélico supersónico, “todo un zoológico”, refirió para la BBC.

Además, el diseño de los objetos supersónicos está destinado a soportar las altas temperaturas que se generan al lograr ir 5 veces más rápido que el sonido. Además, implementan todo un juego tecnológico que hace posible el lanzamiento y maniobrabilidad del dispositivo.

Actualmente, las potencias militares cuentan con misiles intercontinentales, ICBM, capaces de alcanzar velocidades Mach 5 una vez reingresan a la atmósfera terrestre, sin embargo, la carrera militar tiene como meta crear armamentos capaces de refrigerarse y desplazarse dentro de la atmósfera terrestre sin complicaciones.

Permanencia en el dominio

Básicamente, el afán por demostrar el dominio es el impulso que usan las grandes potencias para desarrollar toda una serie de proyectos militares tecnológicos capaces de alcanzar el Mach 5, así lo aseguró el subdirector de proyectos hipersónicos en el ejército de EE. UU, Mike White, en medio de una rueda de prensa.

Aunque uno de los obstáculos más latentes en la industria militar y el desarrollo de misiles supersónicos es la precisión que estos poseen, pues la capa de plasma que se genera o material gaseoso que se forma sobre la superficie del misil, dificulta las maniobras remotas, generadas por medio de señal satelital.

Además, lograr que las altas temperaturas y la velocidad hipersónica no generen la disociación química de los elementos transportables, otro reto a superar. Este fenómeno ocasiona que las partículas de oxígeno se descompongan de los átomos que lo componen, dejando obsoleto el uso de motores que respiren aire.

Nueva generación de motores supersónicos

Desde la creación del avión cohete supersónico X-15 en los años 1960, los ingenieros y científicos vieron la necesidad de implementar esfuerzos y recursos en la generación de nuevos motores supersónicos, cuya respiración de aire se adaptara a las velocidades Match.

Aerojet Rocketdyne es una empresa norteamericana que trabajó en la fabricación del motor del X-51A, aeronave de EE.UU no tripulada que voló en Mach 5, durante 5 minutos sobre el océano pacífico en el año 2010. Actualmente, la empresa lleva a cabo algunas investigaciones y proyectos de las cuales no ofrece detalles en lo absoluto.

Ahora Reaction Engines, desarrolló el Sabre, un motor que absorbe aire hipersónico sobrecalentado, sin presentar ningún tipo de contratiempo, en este caso, el verdadero desafío sería mezclar el combustible con el aire para generar empuje.

Hasta el momento, una de las opciones que resultan más eficaces para el proceso de empuje y resistencia a las elevadas temperaturas del aire, es una aleación de níquel llamada Incoel, con esto, y la aplicación de canales de enfriamiento Reaction Engines, sigue avanzando en la creación de aeronaves comerciales supersónicas.

En el caso de funcionar y afinar cada uno de los detalles, el sueño de llevar pasajeros en vuelos supersónicos comerciales podría ser posible para el 2030, lo que terminaría acortando distancias de una vez por todas.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
La carrera empresarial y militar por fabricar aviones capaces de volar a velocidad hipersónica: http://www.bbc.com

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