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Los nuevos códigos de la seducción adolescente

Gracias a los constantes avances de la tecnología, los tiempos cambian cada vez con mayor velocidad. Atrás quedaron los viejos tiempos en donde los adolescentes debían cumplir con ciertos incómodos rituales al conocerse por primera vez. Los jóvenes actuales –la llamada Generación Z- se relacionan emocionalmente a través de las redes sociales, un reemplazo de las antiguas reglas de seducción que cuenta con tantas ventajas como desventajas.

Los adolescentes modernos de Norteamérica han crecido en una sociedad en donde tener un smartphone con conexión Wi-Fi es parte de su vida social y cotidiana. La organización Common Sense Media ha realizado una encuesta en la que se determinó que los jóvenes modernos pasan entre seis y nueve horas por día conectados a Internet. Debido a la edad en la que se encuentran transitando, es natural que la mayor parte de ese tiempo lo pasen intentado encontrar pareja, una actividad que pueden satisfacer a través de una gran cantidad de apps disponibles en sus teléfonos celulares o computadoras.

Si algo identifica a los adolescentes de la llamada Generación Z (de acuerdo al Pew Research Center, aquellas personas nacidas entre los años 1996-2010) es su gran confianza e independencia. Al menos lo es así en el medio virtual en el que permanente realizan su vida social, ya que muchos de ellos prefieren utilizar aplicaciones como Instagram, Tinder o Snapchat para relacionarse con sus pares. En estos programas, los jóvenes modernos se interesan más en su potencial pareja de acuerdo a un rápido análisis de la cantidad de likes, snapscores u otra escala de valores que determinen la popularidad de la otra persona.

Estos programas les ofrecen a los jóvenes actuales una infinita posibilidad de conocer gente nueva, si bien muchas veces la relación no trasciende más allá de una relación digital. Debido a la seguridad que les ofrece el no comprometerse físicamente, muchos de estos adolescentes se acostumbran a generar y terminar relaciones en cuestión de segundos. Esta acción que se denomina ghosting (es decir, ignorar a la otra persona en una red social) resulta ser un efectivo, aunque algo cruel, método para descartar el contacto con otra persona.

Otro término que utilizan los adolescentes de la Generación Z estadounidense es el snacc (del inglés Snack, bocadillo), el cual hace referencia a un chico o chica que es atractivo, pero cuyo interés no pasa más allá de las buenas apariencias. Quizás esta superficial manera de catalogar a la otra persona es lo que destaca la manera que tienen los jóvenes modernos para conocerse y seducirse. Muchos de ellos sienten que las redes y aplicaciones sociales generan una limitada idea de la personalidad real de una potencial pareja.

Pero, si bien las herramientas digitales les ofrecen la oportunidad de conocer a cientos de personas nuevas, los adolescentes pertenecientes a la Generación Z no cuentan con la experiencia concreta de relacionarse en una cita física. Muchos de ellos reconocen que, una vez que conocen en persona a su “pareja virtual”, terminan por darse cuenta que la relación no es lo que ellos esperaban. Sin importar demasiado lo popular que sea esta persona en una red social o las afinidades que los llevó a encontrarse cara a cara, es cuando finalmente se contactan en el mundo real donde realmente se conocen por primera vez.

Debido a que la personalidad y los gustos de cada adolescente moderno se encuentran publicados en los perfiles de cada plataforma social, cuando llega el momento de llevar adelante una cita parece que ya todo está dicho. Parte del eterno juego de la seducción humana es cuando una pareja conoce las intimidades del otro en un encuentro físico, por lo que la falta de experiencia para articular una conversación en el mundo real, en muchos casos, les genera a los jóvenes actuales una gran falta de articulación verbal.

Las redes sociales son a tal punto el medio de seducción por excelencia de la Generación Z, que muchos adolescentes prefieren intercambiar sus identidades en persona, para luego comenzar el ritual de conocerse mediante un chat. Uno de los métodos que utilizan los jóvenes norteamericanos para seducir sutilmente a un chico o una chica es a través del breadcrumbing (migajas de pan). Esta técnica involucra dejar en la red social de la persona de su interés pequeños indicios que aumenten sus ganas de entablar una relación.

Durante aquellos meses en los que llega el frío al país estadounidense –principios de enero hasta marzo-, los adolescentes entran en una fase llamada cuffing season (algo así como la temporada de tomarle la mano a otra persona). A pesar de haber comenzado como un meme, desde el año 2013 esta tendencia se popularizó hasta convertirse en una fecha sagrada para los jóvenes solitarios. Es el momento en que, debido a las bajas temperaturas, se socializa menos en la vida real y se da lugar una búsqueda virtual por una “pareja” digital. Es común que, una vez que llegue nuevamente el clima templado, estas relacionen terminen abruptamente ya que los adolescentes suelen enfocarse nuevamente en una vida social física.

Una de las grandes ventajas con las que cuentan los adolescentes actuales al relacionarse a través de las redes sociales es la creación de su personalidad ideal. Si bien esta cuidada versión de ellos mismos muchas veces no se condice en los encuentros en el mundo real, no caben dudas de que el ritual moderno de conocerse primero a través de las herramientas digitales está aquí para quedarse. Por eso mismo, quizás una buena idea sería que en los colegios también se los eduque acerca de los riesgos de entablar relaciones con personas que conocen de manera virtual.

La gran multitud de herramientas que las aplicaciones sociales les ofrecen compensan un poco la confusión o desilusión que el juego de la seducción digital crea en buena parte de los jóvenes de la Generación Z. Es evidente que la tecnología les ha abierto un expansivo universo para conocer a una potencial pareja –aunque más no sea de manera virtual- que se encuentra en cualquier parte del mundo. Con sus ventajas y desventajas, las formas de seducir que tienen los adolescentes actuales –y del futuro- les brinda más seguridad y alternativas que a las generaciones pasadas.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
The fascinating codes of modern teenage flirting. (https://www.bbc.com/)
The NYC woman who’s getting paid $5,000 to fix clients’ dating apps says millennials are the worst at flirting. (https://www.businessinsider.com/)
Gen Z On How They Do Dating Better Than Older Generations. (https://www.vice.com/)

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