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Los riesgos de la desinformación: la otra pandemia

Los contagios de la infodemia son muy elevados y a pesar de contar con antídoto muy pocos hacen uso de él. La infodemia también puede matarnos como el Covid 19. 

Con una virulencia tan grande como la que se vive con el SARS-COV-2, otra tan peligrosa también hace estragos, se trata de la desinformación, la otra pandemia. Una contra la cual luchar, demanda de mayores esfuerzos de los gobiernos por educar a sus comunidades, porque, en este caso, el antídoto es conocido; sin embargo, el virus se hace cada vez más fuerte ¿Podremos salir de él?

Una historia que pocos conocen

Comenzaba la década de los 90 y el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, George Bush, le había dado un plazo al presidente de Irak, Saddam Hussein, para que retirara su ejército de Kuwait, lugar que recientemente había invadido.

La sociedad americana no quería que su país participara en otro conflicto bélico, las opiniones de los estadounidenses estaban en un dilema, si era justo o no entrar en un conflicto en el Medio Oriente.

Y apareció Nayira, una quinceañera iraquí, haciendo una desgarradora declaración ante el congreso de la primera potencia del mundo. Ese relato cambiaría la historia contemporánea. La joven narró cómo soldados iraquíes cometían el atroz acto de sacar a recién nacidos de sus incubadoras y dejar a los niños esperando la muerte en el piso.

Contó que eso sucedió en el hospital en el que trabajaba como voluntaria, no dejaba de llorar mientras hacía su declaración.

La noticia recorrió al mundo, y quien no estaba de acuerdo con la participación de Estados Unidos en un conflicto armado en el Medio Oriente, cambió de opinión. Fue tan impactante la revelación de la joven que la opinión pública estuvo de acuerdo con el envío de tropas para sacar por la fuerza al ejército invasor en Kuwait.

Sin embargo, había una verdad oculta, la historia era una Fake News (una noticia falsa) usada con la intención de desinformar y manipular a las audiencias para llevar a cabo la acción de intervenir en el citado conflicto, que terminó con el derrocamiento de Hussein y su posterior juicio y muerte.

La jovencita que hizo la declaración, era la hija de quien era embajador de Kuwait en Washington, Saud Nasir al Sabah y la declaración había sido orquestada por una agencia de relaciones públicas. Se pudo saber del engaño mucho después, cuando ya había pasado todo y una investigación que llevó adelante Amnistía Internacional, Human Right Watch y periodistas que trabajaban de manera independiente.

La infodemia

La OMS advierte de falsas curas contra el Covid 19 que se venden en línea. Cuando hay crisis, cuando hay momentos difíciles como el que se vive en esta pandemia, las personas son más vulnerables a la desinformación y eso ocurre porque la incertidumbre es aliada de la desesperación.

El virus puede ser tan letal como tomar una hierba para curarlo y morir por hacerlo, la infodemia, término usado por el director general de la OMS, también mata. Por eso hay un equipo en redes sociales digitales que se dedica a desmentir las noticias falsas como que el virus no sobrevive en climas cálidos, que el ajo o el jengibre protegen contra la infección, o que se transmite por 5G, entre otros.

La desinformación casi siempre es usada con la intención de manipular a una audiencia determinada y en la historia anterior, no se trata de determinar si era justo o no que Estados Unidos interviniera en un conflicto armado en el Medio Oriente, se trata del uso del engaño a la población para manipularla, son dos cosas muy diferentes ¿No le parece? ¿Con cuántas otras cosas harán lo mismo?

En aquel momento no existían las redes sociales digitales, internet estaba a punto de masificarse. Ahora la realidad es muy diferente y la desinformación tiene más tentáculos, se ha convertido en una verdadera pandemia que se oculta de hábil manera en los miles de millones de contenidos que se encuentran en Internet y las redes sociales digitales.

Ahora millones de personas, se convierten en multiplicadores del virus y lo peor de todo, es que muchos ni siquiera tienen idea de que están desinformando y lo peligroso que eso puede ser.

Cualquiera habla del aborto, de cómo hacerlo, de qué tipo de medicamento se debe usar, dan consejos sobre ello y por el otro lado hay personas que hacen caso de esa desinformación para tomar sus decisiones, es una verdadera tragedia.

No hay un ámbito de la vida que esté a salvo de la desinformación, finanzas, psicología, ciencias, educación, cultura, historia, la lista es interminable ¿Qué se puede hacer? Es importante verificar la fuente.

Volviendo a la historia del comienzo de este escrito ¿Qué hubiese pasado si las organizaciones que hicieron la investigación no la hubiesen hecho? ¿Cómo el ciudadano común puede defenderse de eso?

Sin duda, hay desinformación que puede llegar a ser tan bien hecha, que jamás nos enteraremos de la verdad. Es muy importante la labor de periodistas independientes e instituciones internacionales y de los medios de comunicación, porque cada vez que algo se sabe se puede acudir a ellos para verificar que la información dada es la correcta.

Hay que saber que lo importante en este caso, es que se haga saber lo que sucedió, o lo que está pasando, o lo que es, no si es bueno o malo, esa calificación queda al criterio personal o de los organismos encargados de hacer la evaluación.

En situaciones como la pandemia que se está viviendo, hay que ir a fuentes confiables ¿En quién confía Ud.? Muchos lo hacen en amigos o personalidades a las que siguen en redes sociales; pero la información que le hará tomar decisiones debe confirmarlas con fuentes autorizadas, en el caso de la pandemia hay que atender a las recomendaciones de la OMS o a las autoridades sanitarias de su país.

Por fortuna el acceso a la información está al alcance de más personas, eso es uno de los grandes beneficios de internet, que curiosamente es una de sus grandes desventajas, cualquiera puede escribir lo que quiera y hacerlo público.

Cuando una persona acude a internet o a una red social, queda expuesta a tanto contenido que es vulnerable a ser engañado. La educación en el uso de estos medios para saber, es parte importante de lo que en materia de comunicación y educación debe hacer cada país, mientras tanto tome Ud. sus previsiones, consultando siempre fuentes que gocen de su credibilidad.

“Los motivos para difundir desinformación son muchos e incluyen objetivos políticos, autopromoción y atraer la atención como parte de algún modelo de negocio. Quienes lo hacen, juegan con las emociones, los miedos, los prejuicios y la ignorancia, y afirman aportar significado y certeza a una realidad que es compleja, desafiante y cambia rápidamente “. Así lo aseguró Guy Berger, experto y director de comunicación e información de la UNESCO.


En este escrito expreso mis ideas y opiniones sobre el poder de la desinformación y cómo esta puede conducirnos por el peor camino posible. Fuentes: ONU, OMS, UNESCO y BBC.

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