Written by reflexiones

McMindfulness : Mente tranquila, bolsillos contentos

A esta altura, la mayoría de nosotros ya escuchó hablar de “mindfulness”, un concepto relacionado con la meditación. Pero el “McMindfulness” es un gran negocio, con ganancias por encima de los 1000 millones de dólares sólo en Estados Unidos. ¿De qué se trata? La idea es utilizar la espiritualidad para aumentar la productividad de los empleados.

No caben dudas de que la meditación es una herramienta útil para millones de personas en el mundo. Ayuda a calmar la mente, a mejorar la salud psíquica, a calmar la ansiedad, entre otras virtudes. A esta práctica se la llama “mindfulness”, es decir la capacidad de lograr a través de la meditación una calma espiritual, algo que todos buscamos en estos tiempos de pandemia.

Sin embargo, el capitalismo se destaca por absorber todo vestigio de cultura para sacarle provecho. De ese modo, la meditación y la espiritualidad se han convertido en herramientas cada vez más usuales en la oficina. Y han generado una industria por sí sola, con miles de apps disponibles, libros y cursos online. La práctica y la formación del “mindfulness” es ahora parte de una industria mundial del bienestar que vale miles de millones de dólares.

Los ingresos de la aplicación de meditación más popular, Headspace, se estiman en más de 50 millones de dólares al año. Otra aplicación de meditación y “mindfulness”, como Calm, ha sido valorada en 250 millones de dólares. Se trata sin dudas de una curiosa mezcla de espiritualidad y capitalismo, que ha dado lugar a un fenómeno conocido como “McMindfulness”.

En verdad, la utilización de la religión por parte del capitalismo es un proceso más viejo y complejo. Podría decirse incluso que las principales religiones han sostenido el avance del capitalismo, su desarrollo y proliferación. Pero más allá de esto, lo novedoso es que el capitalismo se adapta y exprime las necesidades actuales de la sociedad, en este caso la espiritualidad y el budismo de oficina.

La meditación reúne algo tópicos interesantes para el capitalismo: concentración, bienestar, abstracción social. El debate de fondo, que excede los límites de esta nota, es el siguiente: ¿hasta qué punto el bienestar emocional es posible en esta sociedad? Sin dudas es una condición necesaria para la existencia, pero no se trata de cuestionar a la meditación, sino de analizar su función disruptiva o tranquilizadora dentro del entramado social.

¿Qué es “McMindfulness”?

El maestro budista Miles Neale acuñó el término “McMindfulness” en 2010. Lo describió como “un frenesí de prácticas espirituales que proveen nutrición inmediata pero no sustento a largo plazo”. El autor Ronald Purser, que desde entonces ha popularizado el término, ha argumentado que el “mindfulness” puede consumirse como comida rápida, ayudando a las personas a hacer frente a la situación pero sin permitir que aborden las causas profundas de sus problemas.

En otras palabras, el “McMindfulness” es la mercantilización absoluta de la meditación. La versión secularizada del “mindfulness” marcado y comercializado en Occidente nos ayuda a hacer frente al capitalismo en lugar de cambiarlo. Como dice el filósofo Slajov Žižek, el “mindfulness” se está estableciendo como la ideología hegemónica del capitalismo global, permitiendo a la gente participar plenamente en la dinámica capitalista, manteniendo al mismo tiempo la apariencia de cordura mental.

Una herramienta para mantener el status quo

Grandes y medianas empresas en todo el mundo está llevando la práctica de la meditación a sus oficinas. ¿Por qué? Porque son cada vez más los empleados que sufren de estrés y ansiedad, por lo cual el “mindfulness” los ayudaría a mejorar su calidad de vida. ¿Para qué? Para que puedan rendir en sus trabajos. Esa es la función que cumple la meditación hoy en el ambiente de trabajo.

Pero al carecer de un fundamento moral (como las religiones) o de un un compromiso ético (como los movimientos sociales) para cambiar las cosas, el “McMindfulness” se ha convertido en una cuestión de interés propio, que en última instancia encaja con el sistema ideológico dominante en el que vivimos. En lugar de dejar ir el ego, el “McMindfulness” promueve el “mirarse el propio ombligo”, y  su función terapéutica es confortar, adormecer, ajustar y acomodar el yo dentro de una sociedad neoliberal, corporativista, militarizada e individualista basada en el beneficio privado.

De este modo, en el trabajo mismo está arraigada la causa del estrés y los consiguientes problemas de salud mental, pero en lugar de que las empresas hagan cambios estructurales para resolver esto, ofrecen en cambio programas de bienestar para ayudar a los empleados a salir adelante. La meditación se ha convertido en una forma de acostumbrarnos a los problemas del mundo. Así, la espiritualidad se utiliza como un pegamento para las rupturas de la sociedad.

El “mindfulness”, sin embargo, fue creado con otros intereses, y debería ser un método para conectarnos con otras personas, motivándonos a desafiar la injusticia social y las causas sociales y políticas del estrés y la angustia mental. Por el contrario, el movimiento de “mindfulness” postula que la causa subyacente de la insatisfacción y la angustia está en nuestra mente ,y si pudiéramos aplicar con éxito las técnicas entonces podríamos lograr la paz mental, sin importar lo que ocurre a nuestro alrededor.

Es una cuestión profundamente ética, pero también utilitaria: ¿para qué sirve meditar y qué función tiene? O dicho de otro modo: ¿realmente sirve? ¿Tiene la potencia de una cirugía o el efecto de un anestésico? A nivel individual, el “mindfulness” sin dudas servirá para que sigamos funcionando de la manera más óptima posible. Pero ya se sabe que ninguna persona es una isla en sí misma.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Millennial spirituality: Where does capitalism and spiritual fulfillment collide?, en https://mustangnews.net
McMindfulness: Buddhism as sold to you by neoliberals, en https://theconversation.com

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close