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La rana que no quería ser nazi

Esta es la historia de un meme llamado Pepe The Frog, simpático personaje verde que sin embargo terminó convertido en una “mascota” de la derecha más extrema, tanto es así que la Liga de Antidifamación de Estados Unidos lo calificó como “un símbolo del odio”.

Imagina por un momento que eres una rana de nombre Pepe. En realidad, eres un dibujo. Sin saber muy bien por qué, cierto día la gente te adopta en Internet. Les caes simpático, y pasas a formar parte del mundo de los memes. Ahora ya no era una simple rana, sino uno de los rostros más conocidos en la web. Sin embargo, también te quieren personas con ideologías extremas. Algunos son racistas, xenófobos, chicos malos. Y terminan por adoptarte, por obligarte a forma parte de sus grupos. ¿Cómo pasó eso, Pepe?

La famosa rana fue creada en 2005 por Matt Furie. Lo hizo para su blog de cómics, llamado Boy’s Club. La primera aparición de Pepe fue en un dibujo donde se lo veía orinando con los pantalones bajos mientras decía: “se siente bien, man”. Eso fue todo, así de simple. Esa frase se convirtió en su lema y lo ayudó a alcanzar rápidamente el estatus de meme.

Ya en el 2015, numerosas revistas y páginas web calificaron a Pepe como uno de los memes más importantes y retuiteados. Pero el año siguiente, la rana fue cooptada por la derecha, o más bien por la llamada “alt-right”, es decir la derecha alternativa, o la nueva derecha. ¿El objetivo? Convertir el meme en un símbolo asociado con el supremacismo blanco. Y vaya si lo lograron…

Durante la primera campaña presidencial de Donald Trump, el mismo Trump volvió a twittear un dibujo de Pepe junto a su imagen. Donald Trump, Jr. y el consultor político Roger Stone luego tweetearon una parodia del cartel de la película “The Expendables”, llamándola, en cambio, The Deplorables, en referencia a Hillary Clinton; cada personaje de la película fue reemplazado por personas de la extrema derecha, incluyendo al controversial Milo Yiannopoulos. Los usuarios de Twitter pertenecientes a esa ideología no perdieron tiempo en agarrar la rana para usarla como su símbolo.

En septiembre de 2016, la Liga Antidifamación (ADL) añadió oficialmente a Pepe a su base de datos de símbolos de odio. De acuerdo con su sitio web, “el personaje de la rana Pepe no tenía originalmente connotaciones racistas o antisemitas. Los usuarios de Internet se apropiaron del personaje y lo convirtieron en un meme, colocando a la rana en una variedad de circunstancias y diciendo cosas de toda índole… La mayoría de los usos de la Rana Pepe han sido, y siguen siendo, no intolerantes… El mero hecho de publicar un meme de Pepe no significa que alguien sea racista o supremacista blanco. Sin embargo, si el meme en sí no es de naturaleza racista o antisemita, si aparece en un contexto que contiene lenguaje o símbolos intolerantes u ofensivos, entonces puede haber sido utilizado por ideologías del odio”.

Sin perder tiempo, la ADL se reunió con el creador Matt Furie para promover una campaña para recuperar a Pepe, llamada por supuesto #SavePepe. Al respecto, Furie fijo: “Estamos en un territorio inexplorado en este momento … Pero tengo que asumir alguna responsabilidad por él porque es como mi hijo o algo así… Es el peor de los casos para cualquier artista perder el control de su trabajo y eventualmente tenerlo etiquetado con una esvástica o una cruz ardiente … Tuve que dar un paso adelante y hablar en nombre de la rana”.

En junio de 2017, se lanzó una aplicación de nombre “Pepe Scream”, que fue rechazada de la Apple App Store porque el Pepe del título era el pobre Pepe The Frog. Tiempo después se lanzó un libro infantil llamado “Las Aventuras de Pepe y Pede”, con el meme como protagonista de una historia centrada en “temas racistas, islamofóbicos y llenos de odio”, según la demanda que presentó Furie. Hasta el 2018, el servicio de redes sociales Gab utilizó a Pepe como su logotipo. ¿El problema? Gab es un popular sitio entre los supremacistas blancos. Pero eso no es todo: en enero de 2019, salió a la venta el videojuego “Jesús contraataca”, donde los jugadores pueden elegir jugar como Pepe The Frog y asesinar a feministas y minorías en general.

Lamentablemente, ya no hay manera de salvar a Pepe. Es muy difícil volver a querer a un personaje luego de verlo repetidas veces portando el símbolo nazi, o haciendo “bromas” sobre la inferioridad de los negros. Es interesante notar que la transformación del meme Pepe The Frog tiene su correlato con la asunción de Trump como presidente de Estados Unidos. La cada vez mayor trascendencia de la derecha extrema en el escenario político se debe en gran parte a su manejo sucio de las redes sociales, y de la cultura de Internet en general.

De algún modo, se podría decir que la derecha entendió que en Internet todo tiende a ser una broma, a relativizarse y exacerbarse. Un territorio fértil para los supremacistas y sus amigos, que con una simple conexión a Internet pueden dañar y ensuciar lo que quieran sin tener consecuencias, incluso llevar todo al terreno de la división, del odio, de la polémica sin sentido. Dicho de otro modo, cuanto más ruido se mete en la conversación más chances hay de que todo se vuelva caótico e insoportable. Y así como le pasó a la rana Pepe, también le ha pasado a los humanos: terminamos siendo víctimas de un territorio donde no decidimos quiénes somos ni quiénes nos utilizan.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Pepe the Frog, en https://www.adl.org
How Pepe the Frog Became a Nazi Trump Supporter and Alt-Right Symbol, en https://www.thedailybeast.com
Who is Pepe the Frog and why has he become a hate symbol?, en https://www.cnbc.com

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