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¿Pueden los niños participar en el drag sin perjudicar su desarrollo?

Una generación de niños empoderados se alza con o sin Coronavirus de por medio. La crítica existe, tildando a los padres que permiten y apoyan a sus hijos para que expresen su identidad a través del drag como abusivos. El post de hoy dará un vistazo a lo que dicen quienes están a favor para descubrir un poco más sobre el mundo de los pequeños que usan tacones, maquillaje y lentejuelas.

El 28 de abril de 2019 se estrenó el documental de Megan Wennberg, Drag Kids. Este explora la vida de tres niños drag queen y una niña hyper queen, que se manifiestan artísticamente a través del arte de la maximización de los estereotipos femeninos de belleza y feminidad. De acuerdo con Oveja Rosa, una de las primeras revistas homoparentales de España y Latinoamérica, el programa RuPaul’s Drag Race ha sido el principal desencadenante de la aceptación y popularización del drag, lo cual ha motivado a miles de niños a usar el drag como una forma de expresión personal.

El documental de Wennberg, lastimosamente, no incluye a los Drag Kings, que es el arte de personificar los estereotipos masculinos. Según la directora, no hallaron representantes del Drag King que contaran con el set de atributos que encontraron en los 4 protagonistas de Drag Kids, siendo uno de los más importantes el apoyo emocional de los padres.

La diversidad de dificultades que presenta el documental va desde los retos que enfrenta una niña hyper queen tratando de ganarse un lugar dentro de la comunidad drag cuando está dominada por hombres encarnando a mujeres, hasta los conflictos que tiene que superar un niño que vive en el Cinturón Bíblico de los Estados Unidos. Todo menos uno de los mayores problemas que enfrenta la comunidad LGBTIQ+: el rechazo de la familia.

La CBC publicó un artículo donde analizaba el impacto que los shows con temática drag causaban en los niños. La psicóloga Ashleigh Yule, especializada en la salud mental de los niños y adolescentes, manifestó que es errónea la idea común de que la exposición a este tipo de shows puede afectar negativamente a los menores de edad. Uno de los argumentos al respecto es que, ya que se tratan de seres humanos en desarrollo, la noción que tienen sobre el sistema sexo-género no existe como en los adultos; por ende, ellos entienden el concepto de género de forma más fluída.

Según la perspectiva de Yule, ver productos audiovisuales que incluyan la temática drag puede ser positivo ya que despierta la conversación sobre el género, la consciencia sobre el propio rol y cómo expresar la propia personalidad, y también puede ser útil para evitar que prejuicios entren a jugar en el desarrollo de la psiquis más adelante.

Se puede creer que el mundo del drag no es apropiado en absoluto para los niños, sin embargo, CBC comenta que existen diversos tipos de contenidos y shows. La audiencia usual de los shows drag ha estado compuesta por adultos desde hace mucho tiempo pero, debido a la popularización de la categoría a través de programas como el de Rupaul y el mayor interés de la comunidad, se han creado espacios más amigables para el colectivo familiar en el cual es seguro para los más jóvenes participar. Advocate da como ejemplo la iniciativa de la Librería Pública Chula, en San Diego, la cual inició un evento llamado “Drag Queen Reading Hour”, al que acudieron 300 niños y padres.

En cuanto a la capacidad de los shows drag para ser aptos para un público joven, el productor David Burtka y su esposo, el actor Neil Patrick Harris, aseguran que es posible filtrar este tipo de contenidos audiovisuales. Ellos han llevado a sus hijos a diferentes shows infantiles, como musicales, cuyo guión no contenía humor en doble sentido y los artistas no representaban estereotipos sexualizados. Sin embargo, no permitieron que sus hijos vean el documental Wig (Peluca), producido por Burtka, ya que ambos consideran que este trata temas apropiados solamente para adultos. La capacidad de los padres para discernir entre los contenidos es primordial, sin importar si este involucra o no el drag.

Las competencias, dice Yule, pueden ser una experiencia buena o mala para los niños, pero esto depende mucho del juicio de los padres. Tal como se recomienda en cualquier otro tipo de actividad competitiva que involucra menores de edad, es fundamental que los padres tengan como principal objetivo asegurar la felicidad de sus hijos. Ganar no debería de ser la meta final para los pequeños, sino divertirse sanamente.

Sin embargo, quienes estàn en contra de la inclusiòn de los niños al mundo drag tienen comentarios que pueden estar justificados cuando se analizan ciertos casos especìficos. Washington Examiner cuestiona las intenciones de los padres al exponer a sus pequeños a espectáculos donde el drag sea la temática principal. Si los niños, sin importar su sexo biológico, luego quieren usar tacones, maquillaje, vestidos ajustados y demás, ¿está bien proporcionarles estos objetos o es muy temprano para hacerlos conscientes sobre los estándares de belleza y cómo la apariencia juega un rol social?

La mayoría de las personas criticaría el que una niña empiece a maquillarse a los 10 años, ¿es correcto que lo haga dentro del contexto del drag? Si la respuesta es no entonces, ¿pueden los niños disfrazarse en absoluto? El doctor Joe Kort, experto en temas de género y sexo, escribió un artículo para Psychology Today donde explica que los niños no sufren el riesgo de confundirse si es que se les muestra la realidad: que existen más géneros que el de hombre y mujer.

Por el contrario, esto podría ser positivo para inculcarles la tolerancia y para crear un ambiente mucho más amigable para los pequeños que sí muestran inclinaciones diferentes a las que se consideran dentro del rango de lo normal. La tasa de suicidio de los niños transgénero es del 41%. Aunque la discusión suele centrarse alrededor de qué tan confundidos podrían terminar los menores de edad tras atestiguar la existencia de un drag queen, poco se habla sobre los efectos de la homofobia y cómo incrementa el porcentaje anteriormente dado.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Drag Kids, el documental que explora el mundo de las drag queens preadolescentes en http://ovejarosa.com/
‘Drag Kids’: Mi hijo de nueve años desfila con peluca y pestañas postizas en https://elpais.com/america/
Drag Kids en https://www.cbc.ca/
Is it OK for your kids to watch or take part in drag performances? en https://www.cbc.ca/
Exposing Kids to Drag Isn’t Abuse en https://www.advocate.com/
Letting an 8-year-old be a drag queen isn’t progressive, it’s child abuse https://www.washingtonexaminer.com/
Drag Queen Storytime for Children en https://www.psychologytoday.com/us

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