Written by ciencia y tecnologia

La naturaleza nos enseña a utilizar la energía de forma más inteligente

La naturaleza con su gran esplendor, aprovecha la energía de la manera eficiente e inteligente que se puedan imaginar. Todo funciona como un engranaje, los animales saben naturalmente como aprovechar la luz del sol, las corrientes de agua y aire para poder sobrevivir de forma más inteligente. A partir de eso, nosotros los seres humanos aspiramos poder aprender de ella, para que podamos aprovechar la energía de la misma manera.

Cada ser vivo está destinado a hacer el mejor uso posible de los nutrientes esenciales que ofrece la luz del sol, sin desperdiciar ni una gota.

Así funciona la naturaleza, aprovechando al máximo toda la energía que ofrece el entorno para beneficio propio. Cada hoja de cada árbol está ajustada al nivel subatómico para recolectar la mayor cantidad de luz posible en cada poro. Mientras tanto, cada criatura tiene una facilidad de movimiento y una combinación de funciones corporales, lo que muestra una eficiencia que durante mucho tiempo ha sido la envidia de físicos, arquitectos e ingenieros de diseño. De hecho, gran parte de la tecnología de vanguardia actual es un intento de imitar la eficiencia biológica, ya sea que estemos hablando de trenes bala o vacunas o filtros de agua o parques eólicos.

Por esa razón, los ecosistemas y el desenvolvimiento de los seres vivos que conviven en él han servido de inspiración para entender cómo fluye la energía en el mundo natural.

La naturaleza pone un enorme énfasis en la eficiencia, en saber cómo aprovechar la energía en el momento y de la manera adecuada. Siempre que una forma de vida ingiera combustible, ya sea directamente del sol, como una brizna de hierba, o indirectamente, como cuando el impala se come la hierba o el león se come al impala, se requiere mucha energía para convertirlo en algo utilizable. Así que sí, vivimos en un planeta con un suministro interminable de energía. Pero desde una perspectiva biológica, cada ser vivo está destinado a resolver un rompecabezas en el que el nombre del juego es aprovechar al máximo los nutrientes esenciales que ofrece la luz del sol, sin desperdiciar una gota.

“Armonía, equilibrio y ritmo” son tres factores que cualquier vida, especie o ecosistema que los domine y se rija por ellos tendrá una vida exitosa. De hecho, toda la naturaleza enciende esas tres cosas, y cada una puede entenderse en términos de energía.

La armonía, por ejemplo, puede verse como evitar ir en contra lo que esté sucediendo en un momento dado, y más bien ajustarse, para moverse con la corriente. Un pato migratorio atrapado en un fuerte viento en contra, en lugar de agotarse, puede aterrizar y esperar condiciones más favorables; o esperar la temporada correcta y la dirección del viento que le favorezcan para llegar a su destino. El equilibrio, puede entenderse como luchar por un equilibrio entre la energía que entra y la que sale. Ese mismo pato se detendrá y se alimentará suficiente, mucho antes de que su cuerpo tenga que comenzar a descomponer las células musculares para alimentarse por la energía liberada del vuelo. Y el ritmo incluye los ciclos diarios y estacionales que nos guían a todos, creando ritmos alternos de actividad fuerte y restauración tranquila. En este caso, un oso, frente a un clima frío y nevado, se alimentará muy bien y se arrastrará a una guarida, reducirá su metabolismo a una pequeña fracción de lo que era y dormirá hasta los primeros signos de la primavera allí.

El comportamiento del mundo animal le ha dado a la ciencia muchas ideas de cómo aprovechar de manera más optima la energía en sus distintos escenarios. Uno de los mas comunes es el vuelo en V de las aves ¿sabías por qué es usual ver volar a las aves de esta manera?

Se debe la forma de volar en V les proporciona una ventaja aerodinámica, no solo evitando los vientos en contra, sino también ganando sustentación de las aves en el frente. Por un lado, se trata de volar en el lugar adecuado, pero también se trata de acariciar tus alas en el momento justo. Si estuvieras ahí arriba, justo al lado de los gansos, verías que es una técnica bellamente refinada, perfectamente afinada.

Tanto es así que los investigadores estiman que el vuelo en V permite a los gansos volar un 70 % más lejos de lo que podrían hacerlo si viajasen solos.

“Aparentemente son muy conscientes de dónde están las otras aves en la bandada y se ubican en la mejor posición posible”, explicó Steven Portugal, líder e investigador del equipo en Royal Veterinary College.

Esto hace que saquen partido del aire que se mueve hacia arriba generado por el pájaro que va delante, ya que cuando un ave vuela hacia adelante crea un movimiento de aire ascendente.

Los humanos hemos tomado algo de lo que hemos aprendido de estos gansos salvajes y lo hemos aplicado de manera bastante literal. Así es como terminamos con pilotos militares de la Primera Guerra Mundial imitando patrones de gansos voladores en sus formaciones, utilizando el truco de volar en V para mejorar la aerodinámica de sus recorridos, por las mismas razones que las aves: para ganar altura, para reducir los vientos en contra, para minimizar la energía requerida para viajar y finalmente mantener cada avión en contacto visual con los demás en caso de problemas.

Además, muchas compañías que trabajan en el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados buscan copiar la formación en V por su eficiencia energética.

Por otro lado, los cardúmenes de peces han aportado lecciones similares. En particular, el aleteo de grandes grupos de peces que se mueven en masa a través del agua, donde un solo pez se impulsa girando su cuerpo para crear pequeños remolinos; los peces arrastrados envuelven sus cuerpos alrededor de las perturbaciones del agua y, al hacerlo, son arrastrados. Aprendiendo de esta porción particular de la naturaleza, un grupo de estudiantes del Instituto de Tecnología de California decidieron ensamblar turbinas de viento verticales en grupos apretados, como bancos de peces. Ese poco de biomimetismo, luego produjo un fenomenal aumento de diez veces en la energía eólica. (Si te interesa el tema no dejes de ver la charla TED: Biomimetismo en acción con la bióloga Janine Benyus).

[https://www.ted.com/talks/janine_benyus_biomimicry_in_action?language=en]

Estas son algunas de las cosas que sería muy útil analizar de la naturaleza para poder aprovechar la energía que brinda, porque sin duda su manera de funcionar es perfecta y acertada para todos los entes que viven dentro de ella.

No es descabellado imaginar cómo sería vivir en un mundo donde las familias, los lugares de trabajo, las ciudades y las naciones estuvieran más plenamente alineados con la idea de vivir de manera eficiente, tomando solo lo que necesitamos.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
https://ideas.ted.com/how-can-we-learn-to-use-energy-more-wisely-lets-look-to-nature-as-a-guide/
Fuente consultada: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/01/140116_ciencia_aves_ibis_vuelo_formacion_en_v_np

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