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Lo que dicen los adolescentes que necesitan y, cómo deberían adaptarse las escuelas

La llegada de la pandemia del Covid-19 generó en todo el mundo serios retos sobre los esquemas educativos generales, que se vieron en la necesidad de ser modificados sujetándose a las medidas de prevención. El año escolar ha acabado, ahora, el inicio de las clases toca a la puerta y la participación de los estudiantes podría brindar soluciones al nuevo esquema estudiantil.

La situación que generó la llegada del coronavirus sobre el sistema educativo ocasionó múltiples inconvenientes, durante el proceso de adaptación hacia las modalidades no presenciales en todo el mundo. Los educadores y estudiantes se vieron en la obligación de tomar nuevas estrategias para culminar el año escolar.

Luego de tomar en cuenta los planes educativos sugeridos por los entes internacionales y gobiernos correspondientes, el año escolar ha acabado, dejando a su paso múltiples resultados de una educación que muchos expertos han considerado “experimental”, ahora el reinicio de las clases durante el último período del 2020 trae consigo nuevos retos a superar.

Tomando en cuenta las deficiencias presenciadas durante las modalidades de estudio a distancia, es un tanto notorio que se deben abordar los componentes educativos: sociales, psicológicos e intelectuales para llevar a cabo un nuevo ciclo educativo, que se encargue de corregir y abordar las debilidades presentes; ahora, la voz de los estudiantes podría ser de mucha ayuda para lograrlo.

Las investigaciones respaldan el argumento

Recientemente los gobiernos y organismos educativos internacionales han comenzado a debatir cómo será el nuevo reinicio de clases, planes educativos, metodologías, etcétera; sin embargo, poco se ha tomado en cuenta la opinión de los estudiantes, quienes han comenzado a organizarse para tomar parte en las decisiones que giran en torno a su educación.

Las grandes decisiones que podrían causar repercusiones sobre la vida de los estudiantes deben estar sobre los hombros de aquellos perjudicados; en este punto, las preocupaciones y deficiencias que se originaron durante la pandemia del Covid-19 se encuentran respaldadas por investigaciones y estudios.

En el informe West, múltiples estudiantes expresan sus preocupaciones respecto al año escolar que ya culminó, alineándose exquisitamente con la conclusión de la investigación, donde expresa que, al plantearse el reintegro de los alumnos, independientemente de la modalidad, se debe aplicar mucha atención a la salud mental de los mismos, en especial de los de secundaria. 

La carga emocional a la cual han estado expuestos los estudiantes, supone que la planificación académica debe coexistir junto a planes de ayuda emocional, que amplíen las posibilidades de desempeño estudiantil.

Gran parte del estudiantado está consciente que actualmente los planes educativos carecen de perspectivas que sean diversas; siendo conscientes que las relaciones sociales enriquecedoras y sólidas son esenciales para el bienestar académico, aun cuando la modalidad referida sea a distancia.

Estados unidos da un paso al reinicio de clases luego de meses de debate 

El mes de septiembre ha sido clave para los distritos escolares del gigante americano, quienes han comenzado a reabrir sus puertas para recibir, ante esto, a un buen grupo de estudiantes; algunos de forma individual. Otros en apoyo con organizaciones juveniles alzan su voz para ser tomados en cuenta en las decisiones que impacten su futuro en académico.

Según el Charlotte West para The Hechinger Report, en todas partes del país, los alumnos están recabando información realmente importante, datos que les permitirán tener las bases necesarias para ser oídos en medio de las juntas escolares y frente a los legisladores locales y estadales, los cuales ya han sido solicitados.

Este tipo de acciones han hecho saber al país que los estudiantes reconocen que el Covid-19 es un virus altamente peligroso, por lo que esperan que las autoridades presten mayor atención a la salud mental y emocional. Además, de mejorar la experiencia educativa e intelectual a distancia por medio de las herramientas digitales para los más vulnerables.

La igualdad racial debe reflejarse en el plan educativo

Para los estudiantes en el informe West, los datos que giran en torno a las injusticias raciales deben servir como un elemento que afecte positivamente los planes de estudio, siendo modificados para incorporar a todos los estudiantes por igual, sin favorecer a un grupo estudiantil en específico.

“Para los varones afroamericanos del Distrito Escolar de Seattle, no nos vemos reflejados en el plan de estudios. Por eso, nos resulta más difícil comprender la importancia de lo que estamos aprendiendo y conectarlo con los problemas del mundo real y las cosas que están sucediendo en nuestra comunidad”, asegura Ajala Wilson-Daraja, estudiante universitario al informe West.

Ante esto, un documento perteneciente al Consejo Nacional de Maestros del Inglés, reza que, los afroamericanos y comunidades indígenas son las que se vienen sufriendo mayores escenarios desiguales y discriminatorios sistemáticos.

Este documento asegura que los actos discriminatorios se reflejan en los planes de estudio, que para ellos podría minimizar en gran manera el valor que aportan sus comunidades a la sociedad en general.

Ajustes basados en estudios

Según lo expuesto en el informe West, es importante que las planificaciones sean pensadas en las variantes como: género, raza, grupo etario, entre otros, de acuerdo con la periodista e investigadora Holly Korbey; cuando los estudiantes se ven reflejados en el plan de estudio, es más probable que desarrollen una apreciación más profunda de un tema, además de ser activos cívicamente.

Por otra parte, la diversificación de materiales de estudio puede ser un elemento que aporte igualdad en las aulas, implementar textos de autores de color podrían darles nuevas perspectivas e importancia a los logros de personajes afroamericanos, asegura el profesor Rann Miller.  

Aunque existen otros elementos que brindarían una educación más efectiva, inclusiva y próxima al estudiante, el factor social y emocional siguen ocupando un puesto muy importante dentro del informe West.

Los problemas como la ansiedad, aburrimiento, depresión y autolesiones han venido en aumento desde el inicio de la pandemia en los Estados Unidos; especialmente entre adolescentes, quienes antes de la pandemia, podían acudir a los servicios especializados dentro del sistema educativo, sin embargo, la educación remota suprime esta posibilidad.

La cuestión es que a medida que pasa el tiempo y se reincorporan los estudiantes a un nuevo período escolar, se torna necesario que la voz de los estudiantes repercuta en las decisiones relacionadas a su futuro académico.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Qué dicen los adolescentes que necesitan y cómo pueden adaptarse las escuelas: http://www.edutopia.org

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