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¿Por qué los EE. UU. han tenido tantos asesinos seriales?

Los asesinos seriales generan, por partes iguales, tanto la repulsión como la fascinación de la población mundial y sus crímenes han llegado a retratarse incontables veces en Hollywood. El territorio norteamericano siempre fue el escenario de los casos más numerosos y resonantes que les han conferido masiva notoriedad a estos nefastos individuos. ¿Es posible determinar la razón por la cual este país cuenta con la mayor cantidad de asesinos seriales de todo el planeta?

Según la definición que dio el FBI en el año 2005, esta agencia sólo considera como asesinos seriales a aquellas personas que matan a más de dos individuos en eventos separados, durante un lapso de tiempo prolongado. Utilizando este parámetro y desde 1992, la Universidad de Radford (Estado de Virginia) viene realizando un proyecto llamado Serial Killer Information Center, en donde se pudo constatar que, hasta el año 2016, los EEUU registran en su historial criminal a 3,204 asesinos en serie. Esta sorprendente cifra coloca a este país en el podio indiscutido en cuanto a este tipo de homicidas, muy por encima de quien se halla en segundo lugar, Inglaterra, con tan sólo 166.

Se trata de una tendencia que afortunadamente ha venido decreciendo en Norteamérica durante las tres últimas décadas. Para que esto ocurra, diversos motivos han jugado un papel influyente: la gran precisión de la ciencia forense moderna, sentencias más duras, mayores condicionamientos en los otorgamientos de libertades condicionales, millones de cámaras de vigilancia en todo el país y, sobre todo, una cultura de seguridad más conservadora que la que existió en las décadas de los 70s y 80s. Aun así, es indudable que los asesinos seriales –junto con los tiroteos masivos en colegios y universidades- lamentablemente forman parte de la historia de los EEUU.

Dos cuestiones ayudarían a explicar la cantidad y notoriedad que caracterizan a los asesinos seriales estadounidenses. Una de ellas es el enorme grado de urbanización de este país y la otra es la gran influencia de la cultura mediática dentro de su sociedad. La mayoría de estos crímenes se dan en las grandes ciudades, en donde estos individuos pueden elegir a sus víctimas de entre un mar de extraños. Paradójicamente, gran parte de los asesinos seriales sufren de un complejo de inferioridad al que pueden escapar a través de la notoriedad pública de sus crímenes. Existen numerosos casos de copycats (asesinos que imitan homicidios cometidos por otras personas) en los cuales la motivación principal es ocupar las primeras planas de los diarios y, con suerte, ser la inspiración de alguna película.

En cuanto al papel de los medios y la fascinación popular por estos macabros personajes, esta situación encuentra su mejor ejemplificación en el film de Oliver Stone Asesinos por Naturaleza. Debido a que la cultura norteamericana se nutre tanto de las celebridades como de los anti-héroes que se destacan por quebrantar las leyes y los tabúes sociales, nadie puede personificar más a estos últimos como los asesinos seriales.

Hasta tal punto los medios de comunicación juegan un rol preponderante en la percepción popular de estos criminales, que muchas veces se crean fuertes mitos que no se condicen con la realidad. Charles Manson, por ejemplo, es considerado como un ícono de los asesinos seriales y, sin embargo, él no fue el autor de los crímenes en la casa de Sharon Tate o de la pareja LaBianca sino miembros de su Familia. A pesar de que la Justicia sólo pudo comprobar que participó físicamente en solamente uno de ellos –el músico Gary Hinman-, Manson permanece en el imaginario colectivo como uno de los mayores asesinos en serie de la historia de los EEUU.

Tal como lo asegura el Dr. Mike Aamodt, profesor de psicología forense de la Universidad de Radford, existen dos razones que contribuyen significativamente a que los EEUU posean el mayor registro de asesinos en serie de todo el mundo. La primera tiene que ver con los excelentes detectives que integran tanto las fuerzas policiales como el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Norteamérica cuenta con los más avanzados sistemas de criminología forense disponibles a nivel mundial y eso contribuye a la conexión de casos que en otros países pasarían inadvertidos. En segundo lugar, una vez que estos asesinos son capturados, el gobierno tiene la obligación de hacer pública toda la información relevante a los crímenes, algo que no sucede en otros lugares del mundo.

Un componente que caracteriza a la sociedad estadounidense es el de ser altamente competitiva, una cualidad que ha jugado un importante papel para que este país se convierta en una superpotencia. Las consecuencias psicológicas de sentirse marginalizado y alienado por no poder estar a la altura de las personas que los rodean, usualmente se encuentran presentes en los perfiles de los asesinos en serie de Norteamérica.

Es notable el hecho de que estos criminales tuvieron su mayor período de actividad durante las décadas de los 70s y 80s, donde al menos 200 asesinos seriales merodeaban por todos los EEUU. Fue en aquellos años en los que personajes como Ted Bundy, John Wayne Gacy y Jeffrey Dahmer aterrorizaron a la población una vez que las fuerzas de seguridad dieron a conocer públicamente el número y naturaleza de sus múltiples crímenes. Existe una hipótesis que podría explicar las razones por las cuales se vio un crecimiento exponencial de asesinos seriales durante esta época. Todos estos homicidas fueron niños durante la Segunda Guerra Mundial, un período de sus vidas a los que muchos de estos sujetos han descripto como “salvaje y solitario”.

En aquellos años, la sociedad norteamericana se encontraba experimentando grandes cambios, ya que las personas se mudaban seguido a través del país, lo cual lógicamente generaba un verdadero trauma en aquellos niños de carácter más sensible y menos adaptable. Esta fragilidad mental y aislamiento emocional se alimentaba de la cultura gráfica de la época, la cual comenzó a volverse cada vez más violenta y erótica. Por otro lado, una cuestión que ayudó a que en las últimas décadas del siglo XX haya existido una mayor cantidad de asesinos seriales en este país fue que el autostop era un popular medio de transporte, lo cual les otorgaba a ellos más seguridad para cometer múltiples crímenes sin ser descubiertos.

Es posible que el argumento del Dr. Aamodt como respuesta al interrogante que plantea este artículo sea correcto: los EEUU simplemente son mejores que otros países a la hora de identificar –y consecuentemente atrapar- a los asesinos seriales. Tanto la tecnología como leyes más duras sin dudas han jugado un papel preponderante en la disminución de este tipo de crímenes en Norteamérica, cayendo un 85% en las últimas tres décadas. Actualmente, el FBI asegura que los asesinatos seriales reflejan menos del 1% de los homicidios del país, por lo que afortunadamente se trata de una tendencia que las fuerzas de seguridad han logrado controlar. 


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
Why Are There More Serial Killers in the U.S. Than Any Other Country?. (https://www.aetv.com/)
Serial Killer Statistics. (http://maamodt.asp.radford.edu/)
Why were there so many serial killers in the 1980s? (https://www.bbc.com/)

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