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¿Qué es la Psicomagia?

Hablar sobre psicomagia no es sencillo. El término inventado por Alejandro Jodorowsky engloba psicología, intuición, misticismo, filosofía oriental, autoconocimiento y el arte con una finalidad curativa.

El sistema que diseño y practicó Alejandro Jodorowsky tiene continuadores, discípulos y detractores. Te contamos de qué se trata esta rama psi destinada a curar traumas y bloqueos, a medio camino entre las terapias alternativas, la magia y el teatro. 

Un hombre se acerca a Alejandro Jodorowsky en busca de ayuda, no consigue trabajo. Se queja de “vivir en las nubes” y de “no poner los pies en la realidad”. El psicomago entiende sus palabras al pie de la letra, le prescribe el siguiente acto: que consiga dos monedas de oro y las pegue a las suelas de los zapatos, de manera que, de ahora en más, “pise oro”. A partir de ese momento, según un relato de Psicomagia, él baja de las nubes, pone los pies en la realidad y avanza.

Alejandro Jodorowsky es un personaje polémico y ha sido muy criticado por su labor artística y por concebir el híbrido de la psicomagia: producto monstruoso para algunos, solución sensata para otros. Lo cierto es que Jodorowsky puso en las manos de miles de personas un método de auto-curación que busca sanar el cuerpo y el espíritu. Su creador ha reconocido que este método no se sitúa de ninguna forma en el plano de lo científico, pero regresa a los orígenes de la sanación, a la imagen del chamán que, frente al fuego, invoca a los espíritus para curar al enfermo.

El artista chileno fundamenta su metodología en la premisa de que el inconsciente toma los actos simbólicos como si fuesen hechos reales, de manera que un acto mágico-simbólico-sagrado podría modificar el comportamiento del inconsciente y, por tanto, si estuviese bien aplicado, curar ciertos traumas psicológico

Jodorowsky radicado durante muchos años en México, actualmente vive en Francia. Es famoso como escritor, actor, guionista de cómic, cineasta de culto, pero también como un gran estudioso de los lenguajes esotéricos y simbólicos como el Tarot de Marsella, la metagenealogía –deconstrucción del árbol familiar, que investigó junto a su pareja Marianne Costa- y la psicomagia.

Y es que escalar por el árbol genealógico y escarbar en los orígenes también es otro de los elementos de la psicomagia. Todo aquel que esté dispuesto a sanarse tendrá que descender a los infiernos y enfrentar sus demonios, algunos de ellos desconocidos

Si bien, durante su estadía en México, Jodorowsky se nutrió de experiencias chamánicas indígenas -“Pachita” es su curandera guía-, la particularidad de sus actos psicomágicos es que no se consideran “magia” (ni blanca ni negra), sino que se asientan en una teoría que reúne la división freudiana consciente/inconsciente del paciente y el teatro pánico. Esto conduce a la fabricación de un “acto poético” capaz de crear una fisura en el orden de nuestro universo previsible (en apariencia).

Podríamos decir que nuestro cerebro trabaja con dos pulsos: el inconsciente es el predominante, aunque el menos estudiado, tal vez, habla en un lenguaje “enloquecido”, no lineal, artístico, simbólico, onírico. ¿Cómo dialogar con él? Sospechamos que si le “hablamos en su idioma” podremos tocar puntos de trauma, inhibición, bloqueo, que de otra forma no podemos.

Otra de las premisas de esta disciplina es: se aprende cuando se hace, los actos son más concluyentes que las palabras (Res non verba), uno nunca incorpora algo totalmente hasta que lo pasa por el cuerpo y por la acción. ¿Buscando el amor y prendiendo velas a San Antonio? Acto psicomágico. ¿Poniendo monedas sobre el Buda de la abundancia? Acto psicomágico. Realizamos muchas de estas acciones sin darnos cuenta que su poder radica en traspasar las fronteras del imposible, dando algún paso que -aunque en apariencia es incoherente- resulta un factor fuerte que llama al cambio. 

Uno de los más famosos seguidores de Jodorowsky en este arte es Christopher Richart Carrozza, discípulo y asistente de su maestro, a quien conoció en una de las noches del Cabaret Místico (serie de encuentros o conferencias) en París. Él dijo:

¿Cómo explica el arte de la psicomagia que él mismo enseña y prescribe a sus consultantes? “La psicomagia es una armoniosa unión entre el lado racional y el lado mágico del ser humano. Alejandro Jodorowsky empezó a dar a unos consultantes de Tarot Evolutivo actos simbólicos que fueron exitosos en el desbloqueo de situaciones vividas. El Tarot Evolutivo permite abrir una ventana sobre ese inconsciente dando una amorosa “patada en el culo” a los límites del ego. Traspasando los límites habituales de la personalidad, ayuda a romper nudos energéticos enraizados en el inconsciente”.

Si el tarot abre un diagnóstico: problemas con el padre, falta de confianza en uno mismo, falta de entrega en el amor, por ejemplo, el acto psicomágico es una acción loca, incomprensible y muy distanciada de la razón –que tiene relación (in)directa y a la vez simbólica con el tema que se está trabajando-.

Se receta intuitivamente por el psicomago, no hay listas de actos psicomágicos, cada uno es distinto y será realizado por el “paciente” devenido en actor. Por ejemplo, a una mujer con un duelo a medio hacer con un amante ya fallecido, se le pide que lleve una ofrenda de miel y sangre menstrual a la tumba. ¿Cómo? La razón tiembla, el ego no quiere saber nada. ¿Para qué? Los actos que da el psicomago, en general, provocan incomodidad, vergüenza, tensión, miedo, hacen reír o desatan una bronca de los infiernos. Ahí está el bloqueo y la posibilidad de salir es cruzar. Sigue Carrozza: “El inconsciente entiende la metáfora: así, (re)vivir simbólicamente una situación que él nos “pide” puede ayudar a salir de una dificultad. Durante mi trabajo de ayudante de Jodorowsky yo llamé a la psicomagia “el psicoanálisis del siglo XXI”.

Estos actos de psicomagia aparecen todo el tiempo en películas del artista como reflejos del inconsciente de Jodorowsky. Esta parte inadvertida y espiritual de él, así como sus traumas de la infancia y adolescencia, los cura a través del arte, dejando frutos que todos podemos disfrutar, como las joyas gráficas creadas por Jean Giraud, mejor conocido como Moebius, donde Jodorowsky colaboró en los guiones.

También es conocido por sus famosas sesiones de lectura del Tarot en el café Téméraire de París, donde acude desde hace 20 años para leer la baraja sin costo. Se dice que las personas interesadas entran al café y depositan un papel con su nombre en una especie de tómbola para que sea la suerte y no Jodorowsky, la que determine quién será el elegido de esa noche. Este ejercicio demuestra que Jodorowsky es un gran observador y tiene las antenas puestas siempre en la interpretación sin pedir permiso a la razón, dando rienda suelta a la intuición. También ha demostrado tener un gran sentido del humor y un enorme ego.

Lo que no se puede negar es que Jodorowsky cuenta con un gran número de seguidores y admiradores, ya sea por el método de la psicomagia (que explica mucho más a fondo en sus libros), su capacidad de leer el Tarot; por su obra cinematográfica o por los cientos de cómics en los que ha participado, o incluso sus disparatadas publicaciones en redes sociales. Lo que también es cierto es que ni las utopías ni las panaceas existen, por lo que es válido desconfiar de aquellos que las promueven.


El texto anterior expresa mis ideas y opiniones inspiradas en
https://www.nytimes.com/2020/08/06/movies/psychomagic-a-healing-art-review.html
“Piscomagia”, de Alejandro Jodorowsky, Ed. Siruela.

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