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El Riesgo es un factor de éxito

“Quien no se arriesga ni gana, ni pierde” ¿Está seguro de eso? Cuando no se arriesga se está en desventaja, porque quien asume riesgos aprende más y mejora su habilidad para tomar decisiones.

El riesgo es un factor de éxito personal y empresarial. Las personas que asumen más riesgos son las que suelen producir grandes cambios en sus vidas y en las de quienes le rodean.

El miedo a ser rechazados, a fracasar, a ser avergonzados, se convierte en muro de contención para el aprendizaje, la experiencia enriquecedora, el error y el progreso ¿Cuántas veces no da su opinión o deja de hacer algo por temor a lo que pudieran pensar de Ud.?

Billy Joel, uno de los cantantes americanos que más discos ha vendido en el mundo (más de 100 millones) y con 6 Grammys, estaba haciendo una presentación en la Universidad de Vanderbilt en Estados Unidos. Cantaba, al tiempo que daba una charla. Llegó el momento de hacer preguntas y de pronto… algo sorprendente sucedió.

Uno de los alumnos presentes, levantó la mano; pero la pregunta dejó sin aliento a todos los presentes, incluyendo al propio Billy. Michael Pollack le preguntó si podía ser su pianista en una canción.

Todo se detuvo, no se oía nada, las miradas de los presentes se debatían entre el famoso cantante y el joven que estaba tembloroso y con sus manos sudorosas. Luego de unos instantes, el silencio se rompió con la voz de Billy, quien accedió a la petición de Michael.

Visiblemente emocionado subió al escenario, aún las características físicas propias de alguien que está muy nervioso se podían apreciar en toda su humanidad; pero todo eso quedó atrás luego de sentarse frente al piano. Comenzó a tocar y en ningún momento vio la partitura, todos, incluyendo a Billy estaban gratamente impresionados.

Michael lo hizo, asumió el riesgo, aprovechó una oportunidad que tal vez nunca más tendría y recibió su recompensa ¿Qué hubiese pasado si el miedo le hubiese impedido hacer tan osada petición? ¿Qué hubiesen dicho sus compañeros si Billy Joel lo hubiese rechazado? ¿Cuán avergonzado se hubiese sentido luego de una negativa?

Cuanto más grande es la recompensa esperada mayor será el riesgo a tomar ¿Cuán arriesgado es Ud.? ¿Cuán arriesgado se debe ser?

Cada quien debe aprender a lidiar con la posibilidad de sufrir daños, de perder algo cuando toma una decisión, incluso cuando la decisión es no hacer nada, eso es el riesgo en términos muy sencillos. 

Desde que se es muy pequeño el riesgo forma parte de nuestras vidas. Todo está en evaluar el beneficio que puede obtenerse al hacer algo y los costos que esa acción implica.

¿Qué riesgos corre una mujer al pedirle matrimonio a un hombre? ¿Cuál es el riesgo de tener un accidente al cruzar la calle? ¿Qué tan riesgoso puede ser comprar oro para proteger el valor nuestro dinero? ¿Cuál es el riesgo de enfermarse de Covid 19? Cada cosa que hacemos en la vida conlleva riesgo, por más mínima que esta sea y eso es lo que nos permite avanzar.

Si cuando se es niño no se aprende a asumir riesgos, el resultado que se tendrá de adulto es que ese niño o niña, será un hombre o mujer con muchas dificultades para tomar decisiones y ¿Quién no toma decisiones? ¿Hay alguna acción que no conlleve a la toma de una decisión?

Cuando se toma una decisión se espera una recompensa y eso tiene un precio que pagar, ese precio es la posibilidad de fracasar, recibir un no como respuesta, pasar una vergüenza, o sufrir algún daño. Eso produce una gran ansiedad y no importa la edad que se tenga, la ansiedad puede ocasionar grandes daños a la salud mental y física, acabando con el tan deseado bienestar.

Es necesario entrenarse para tomar riesgos, así que como padres, hermanos mayores o abuelos, debemos dejar que los niños asuman sus riesgos para que aprendan sobre el dolor, para que las experiencias les enseñen a valorar las cosas y les ayuden a entender que cada vez que decidan hacer algo, eso tendrá un riesgo y que deben aprender a tomarlo como una parte natural de sus vidas. Obviamente hay que instruirlos primero, hay edades para poder permitirles tomar ciertos riesgos y esto aplica para una dimensión científica, sociológica, política, financiera, etc.

Hay que ver la ansiedad que se desata cuando un hijo va a cruzar por primera vez la calle sin asistencia. Los padres están mil veces más ansiosos y aterrados que el niño. La incertidumbre que viven puede llegar a ser tan grande como la que experimentaría un inversor que está a punto de colocar un millón de dólares en acciones en Wall Street.

¿Y si los padres por miedo no toman el riesgo de dejar que el niño lo tome? ¿Cómo podría este niño valorar una situación tan común cuando llegue a ser adulto y tomar una decisión? ¿Cuánto peligro conlleva cruzar una calle? Cruzar la calle reviste un gran peligro y el riesgo es la posibilidad de que, por ejemplo, sea arrollado al cruzar ¿Existe algo que no conlleve a un peligro? ¿Cuántas personas al día son arrolladas al cruzar la calle? Si se está entrenado para hacerlo el riesgo de ser arrollado debe ser muy bajo.

Existen jóvenes de 16 años que no saben cruzar la calle, conocen la teoría; pero nunca lo han hecho y cada vez que les toca hacerlo la ansiedad los hace muy vulnerables, la indecisión los domina y esto es lo mismo que ocurre en todas las fases de sus vidas.

La dinámica social de estos tiempos, exige mucho la toma de decisiones rápidas y es así en todos los ámbitos, si la persona no se entrena en tomar riesgos está en desventaja.

Pudiera pensarse que alejarse de la seguridad no es una buena idea; pero existe una seguridad pasiva, en la cual el individuo decide no hacer algo que implique algún riesgo ¿Qué no lo tiene? En consecuencia no perderá nada, ¿Está seguro de eso? ¿Qué ganará?

Por otro lado está la seguridad activa, en ella se presta atención a la acción que se pretende tomar y se hacen cálculos para estimar los riesgos. Este es el tipo de seguridad que permite avanzar, porque se cometen más errores, lo que crea los cimientos para conseguir más oportunidades de alcanzar lo que se desea. Nadie gana la lotería sin comprar un billete de participación. El riesgo de perder ese dinero es increíblemente enorme; pero la recompensa también lo es.

Entrenarse para valorar el riesgo en busca de recompensas es equivalente a hacer ejercicios y dieta para estar en forma. Siempre se deben hacer.

Quedarse solo con la información sobre qué tipo y cuántos ejercicios deben hacerse, qué y cuánto comer, no sirve para estar en forma si no se va a la acción. De igual manera sucede con el riesgo. La vida es un riesgo y hay que aprender a beneficiarse de eso.

 

En este escrito expreso algunas reflexiones y opiniones sobre “El riesgo como factor para el éxito personal y empresarial”

Fuentes consultadas: nationalgeographic.com, finanzas.com y Billboard.

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