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Embarazada durante la crisis del COVID-19

Es de esperar que muchas mujeres que se convertirán en madres desean tener un embarazo seguro y tranquilo. Quieren que sus bebés nazcan sin complicaciones y, por sobre todo, sanos. Sin embargo, ¿cómo asegurar la tranquilidad y la salud en medio de una pandemia? Las mujeres gestantes cuentan con una preocupación extra a partir de este 2020 pues tienen que cuidarse a sí mismas y, a la vez, a sus bebés de un virus del cual aún no se halla cura alguna.

Los riesgos del embarazo en el año 2020

A las mujeres gestantes se les considera como parte de la población vulnerable ante la presencia del COVID-19. El Centers for Disease Control and Prevention indica que lo más probable es que una mujer gestante tenga mayor riesgo de contraer dicha enfermedad a comparación de una mujer no embarazada. Si bien es cierto que todavía no se han encontrado pruebas exactas que demuestren que la madre puede infectar al feto de Coronavirus, se tiene certeza de que es la madre gestante la que podría poner en riesgo su vida.

Según las investigaciones realizadas por el Reino Unido, se encontró que las salas de emergencias de los hospitales recibían con mayor frecuencia a mujeres embarazadas que se encontraban en el tercer trimestre de gestación, considerándose este grupo como el más afectado al contraer COVID-19.

Adicionalmente a esta particular característica, la BBC News informa que se debe considerar igualmente las posibles condiciones preexistentes que permitirían desarrollar de manera agresiva dicha enfermedad, como tener origen negro, asiático o pertenecer a una minoría étnica, tener sobrepeso o diabetes, y ser mayor de 35 años. La mayoría de las embarazadas que llegaron a las salas de emergencias del Reino Unido han sido pacientes UCI, debiendo usar un ventilador para respirar.

Una de las razones que podría explicar el comportamiento agresivo del Coronavirus en mujeres con 6 meses de gestación a más es la presión que ejerce el bebé sobre los pulmones y el corazón de la madre, haciendo también que su presión sanguínea aumente. Tal como lo indica Akiko Iwasaki, profesora de inmunología y biología molecular, celular y del desarrollo,  el Coronavirus SARS-CoV-2 ataca los pulmones y el sistema cardiovascular, los cuales se encuentran comprometidos durante el embarazo. La respuesta del sistema inmunológico en la etapa de gestación ante situaciones de amenaza o peligro es proteger siempre al bebé.

Ahora, si bien es cierto no se han encontrado estudios que demuestren que el COVID-19 ponga en peligro la formación del feto, o presente abortos involuntarios durante el tercer trimestre de gestación, sí se ha registrado una alta tasa de nacimientos prematuros en madres que han dado positivo ante las pruebas para detectar el virus Según el artículo Embarazo y COVID-19: ¿Cuáles son los riesgos?, redactado por Mayo Clinic, es más probable que la mujer gestante tenga un parto prematuro, y por tanto el bebé sea ingresado a una unidad neonatal.

Pero, ¿y qué pasa con el bebé? ¿también puede contraer COVID-19? No hay un estudio certero que indique que los bebés pueden infectarse en el vientre de la madre. Hay grupos de bebés que han resultado positivos al ser sometidos a las pruebas para detectar el virus, no obstante, no se puede especificar si ya habían nacido infectados o si contrajeron la enfermedad al momento de nacer y estar en contacto con la madre. Igualmente, aún no se tiene registro de que las madres pueden infectar a sus recién nacidos a través de la leche materna. Según Mayo Clinic, no hay evidencia determinante aún que pueda aseverar que la ingesta de la leche materna es un medio de contagio.

El estrés psicológico, un enemigo más fuerte

Tan grave como los efectos del virus sobre la salud del cuerpo, son las repercusiones del contexto de pandemia sobre la salud mental. El distanciamiento físico, el temor y las incertidumbres económicas, así como las restricciones para tener un acompañante durante el parto y las visitas restringidas en el hospital podrían afectar en gran sobremanera a la salud mental de las madres gestantes.

Tal como lo afirma Karestan Koenen, epidemióloga y profesora en Harvard, más del 70% de las mujeres gestantes informaron contar con depresión o ansiedad clínicamente significativas, mientras que el 40% dio positivo para trastorno por estrés postraumático.

A esto se le suma el ya conocido estrés postparto, el cual, durante estos meses de pandemia, se cree que podría registrar un mayor índice de probabilidad, teniendo en cuenta las cifras presentadas por Koenen. El estrés durante el embarazo es potencialmente peligroso para la salud del bebé, entre sus consecuencias se destaca la irregularidad de la frecuencia cardíaca fetal hasta problemas de comportamiento y obesidad en la infancia temprana, e incluso comportamiento delictivo durante la adolescencia.

Según la BBC, las embarazadas pueden implementar una serie de precauciones para protegerse a sí mismas y asegurar el bienestar de sus bebés. El uso de las mascarillas es indiscutible fuera de casa, pero también se deben tomar medidas un poco más estrictas dentro del hogar. Si una persona nueva ingresa al ambiente, es recomendable que se cambie de mascarilla antes de ingresar a la casa y lleve esta nueva protección mientras comparta el espacio con la madre y/o el bebé. Se debe limitar el contacto con el bebé y la madre, incluso si se han sanitizado las manos y la ropa, y mantener la distancia.

Aún en un ambiente tan incierto, hay mujeres que han sabido encontrarle beneficios a la experiencia de estar embarazadas durante la pandemia. Tal es el caso de Abbey Sharp, quien a través de su artículo The Surprising Benefits of Being Pregnant in a Pandemic, comenta sobre su gestación en un mundo cambiado por el COVID-19.

Sharp afirma que una de las ventajas de estar embarazada y en confinamiento es que las usuales náuseas que experimentan las mujeres que están en la dulce espera son más fáciles de controlar cuando se está en casa. Poder trabajar desde casa hace que sea mucho más cómodo sobrellevar las náuseas pues las mujeres pueden descansar cuando deseen en su propio ambiente y usar su propio cuarto de baño si lo necesitan.

Así mismo, el trabajo remoto permite que las mujeres embarazadas puedan tomar siestas más seguido y disfrutar de mayores tiempos de descanso. Ya que tampoco es necesario vestir uniforme o ropa formal al laborar de forma remota, las mujeres gestantes pueden vestir más holgadamente. Es importante resaltar que los pies suelen hincharse durante la gestación, por lo que muchas trabajadoras podrían encontrar como un alivio el no tener que laborar fuera de casa sin la posibilidad de usar un calzado más cómodo.

Otra de las ventajas de estar embarazada en la pandemia es que la madre puede pasar más tiempo con su bebé. El trabajo ya no es una barrera que separa a la madre y a su recién nacido por varias horas al día; ahora que la familia entera puede laborar de forma remota, tienen más oportunidades para interactuar y fortalecer sus lazos.


Fuentes
The Surprising Benefits of Being Pregnant in a Pandemic en https://www.healthline.com/parenthood
Pregnant During a Pandemic? En https://www.psychologytoday.com/intl
Data Begin To Provide Some Answers On Pregnancy And The Pandemic en https://www.npr.org/
Coronavirus: Is risk from Covid-19 higher during pregnancy? En https://www.bbc.com/
Pregnancy and COVID-19: What are the risks? en https://www.mayoclinic.org/
Why pregnant women face special risks from COVID-19 en https://science.sciencemag.org/
Pregnancy, Breastfeeding, and Caring for Newborns en https://www.cdc.gov/
Pregnancy and coronavirus en https://www.nhs.uk/
Coronavirus infection and pregnancy en https://www.rcog.org.uk/

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