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En defensa de las diferencias

Todos somos diferentes; pero hay un empeño en asegurar lo contrario, pese a que la naturaleza nos pone a la vista la realidad.

La lucha de muchos activistas que promueven la igualdad de género, por ejemplo, es para que todos los seres humanos seamos tratados con respeto, con dignidad y justicia, no para que creamos que todos somos iguales. Somos únicos ¿Qué dice Ud. al respecto?

El uso del lenguaje es un factor de gran importancia, debido a que gracias a él tenemos una comprensión del mundo y gracias a él construimos nuestros sistemas de creencias. Finalmente terminamos actuando en función de ellas.

¿Qué pasa si un profesor cree que todos somos iguales? ¿Significa que hay que tratar a todas las personas de la misma manera? ¿Qué cree Ud.? Tuve la oportunidad de leer un artículo que apareció en tolerance.org, página oficial de Teaching Tolerance, el titulo llamó mi atención: “En defensa de la preocupación por la diferencia”.

Cory Collins, autor del escrito, señala que los profesores deben abrazar las identidades de sus estudiantes, refiriéndose a las diferencias, en vez de decirles que para él todos son iguales. El docente sabe que está ayudando a formar a una persona y sabe que la identidad de ese ser guiará la manera como este enfrentará su realidad futura.

El autor invita a un ejercicio imaginario en el que un alumno que es gay acude a su profesor ¿Debería decirle que ante sus ojos, él es igual que los otros que no son gays o decirle que reconoce su diferencia y la respeta? Para Collins, la opción correcta es que debería decirle que reconoce su diferencia y que la respeta, que sabe que muchos de sus compañeros no lo entienden y que él tiene el derecho a ser tratado con la misma dignidad, respeto y justicia con la que cualquier otro con preferencias sexuales distintas a él tiene.

Los profesores están tan sujetos al sistema de creencias como cualquier otro individuo y por eso repiten, como muchas otras personas, incluyendo activistas por la igualdad, profesionales o no, que no importa qué raza seas, de donde vengas o tu estatus social, todos somos iguales.

¿Qué pasa en un salón de clases cuando un profesor tiene a alguien con alguna discapacidad cognitiva? ¿Debería el profesor prestarle una atención especial cuando sea necesario? Casi todos los alumnos en algún momento requerirán una atención especial. El hacer ver que no hay diferencia con el alumno con discapacidad es contrario a lo que realmente sucede.

Enseñar a sus alumnos a convivir en la diferencia es lo más natural, eso sí, con respeto, dignidad y justicia.

Una interesante historia

Estando una vez en el salón de clases, viví una situación en la que un profesor y los alumnos, incluyéndome, obtuvimos una gran enseñanza. Se había solicitado hacer una exposición para ese día. Un grupo expuso y una de las integrantes no dijo ni una palabra.

El profesor le preguntó en varias oportunidades y ella no respondió. El salón quedó en silencio total cuando el profesor le dijo que si no hablaba era como si no existiera, le dijo que no podía colocarle ninguna nota porque no había participado.

Después de un momento muy incómodo para todos, una voz de una compañera le dijo al profesor que la joven era sordomuda (persona que no habla ni escucha). El profesor se puso pálido y de inmediato le ofreció disculpas a ella y al resto de nosotros, dijo que jamás volvería a decir que el que no habla no existe.

Él no sabía que la joven tenía esa limitación ¿Cómo podía saber el profesor de la discapacidad si nadie se lo había dicho? ¿Le hubiese dado un tratamiento diferente por su condición? ¿Qué habría hecho Ud. en su caso?

La joven tenía derecho a estudiar; pero indudablemente no lo haría en las mismas condiciones que los demás porque no podía hablar. Aunque sus compañeros de clases sabían de su condición, la trataban con respeto y dignidad, no la vejaban o menospreciaban por su diferencia, de eso se trata.

Para conocer al otro hay que escuchar

Hay una expresión que se suele usar con frecuencia: “a la gente hay que tratarla como te gustaría que te trataran a ti”. Nada más equivocado que esa afirmación…no sé si está de acuerdo conmigo; pero creo que a la gente hay que tratarla como le gustaría que le trataran.

Por ejemplo, es bueno preguntar cuando está conociendo a alguien ¿Cómo prefiere que le diga Ud. o tú? ¿Licenciado o prefiere que le diga por su nombre? ¿Tratarías a alguien a los golpes porque le gusta que lo traten así?

Si todos somos diferentes ¿Por qué tratarlos iguales? Hay formas que permiten mejorar las relaciones personales y una de ellas es conocer al otro. Eso no sucede a primera vista y esa impresión no debería marcar el resto del trato. ¿Cuántas personas a las que ha conocido siguen siendo iguales después de tratarse por más tiempo?

Respetar el espacio físico, usar un lenguaje neutral, que muestre respeto por el otro es fundamental. Pero cada quien merece un trato general de respeto.

¿Cuál cree Ud. es la función principal de un profesor? Tal vez estemos de acuerdo que la principal función de un profesor es inspirar y abrir la mente del alumno a nuevas realidades. Enseñar una materia o tema en particular es lo obvio, es lo mínimo que uno esperaría.

Tanto para el profesor como para todos, no hay mejor forma de conocer a otra persona que escuchándolo activamente. Un buen docente se convierte en maestro en el arte de escuchar, porque de esa manera podrá darle un trato especial a cada alumno, con lo que lo hace diferente a los demás, con sus necesidades particulares, con su identidad, con sus sueños.


Fuentes
En este escrito expreso mis reflexiones sobre el tema de la igualdad. En esta oportunidad me he inspirado en el artículo “In Defense of Caring About Difference” publicado en tolerance.org y escrito por Cory Collins.

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