Written by ciencia y tecnologia

Hacer ejercicio con mascarilla ¿es conveniente?

En la nueva era de pandemia, la mascarilla se ha vuelto un accesorio indispensable cada vez que salimos de casa. Sin embargo, te habrás cuestionado en algún momento su uso mientras haces ejercicio, ya que no es secreto que pareciera interferir y dificultar la respiración. Según la ciencia, hacer ejercicio con mascarilla es una de las mejores cosas que podemos hacer, ¿sabes por qué?

Durante la mayor parte de la pandemia, las mascarillas parecen ser un mal necesario cuando las personas salen a correr de manera rutinaria. Usualmente las personas se las colocan cuando viene otra persona cerca, evitando la cercanía y manteniendo el distanciamiento social. Y se trata de buenos modales en la era COVID. Pero en general la mascarilla se siente incómoda cuando se trota, porque se vuelve sofocante y siempre se suda.

No fue sino por el innovador libro de James Nestor, Breath: The New Science of a Lost Art, publicado este año sobre la respiración y el ejercicio, que la manera de ver el hacer ejercicio con mascarilla, cambió.

En su libro, científicamente explica que siempre se debe respirar lentamente por la nariz, incluso mientras se hace ejercicio, y que un poco de dióxido de carbono adicional en realidad ayuda a su cuerpo a absorber más oxígeno. Una regla contradictoria pero bien establecida conocida como el efecto Bohr.

La mascarilla estimula la respiración nasal, porque de lo contrario se corre el riesgo de que se llene la boca de un paño sudoroso. Al utilizarla, en lugar de preocuparse por asfixiarse, piense en las moléculas de oxígeno adicionales que se liberan a través de la hemoglobina gracias al efecto Bohr. Más O2 en los músculos significa niveles más bajos de ácido láctico, lo que hace que nuestros músculos duelan cuando hacemos ejercicio.

De manera más sencilla, cuanto más corra con una máscara con la respiración adecuada, menos exhaustas se sentían sus piernas.

Practíquelo y note que sus tiempos se reducirán repentinamente, y se mantendrán allí durante meses. Luego querrá mantener su máscara puesta todo el tiempo.

Es el mismo procedimiento de las personas que entrenan en hipoxia, con déficit de oxígeno, ya que es una técnica bien conocida, especialmente en los ciclistas. Son famosos los casos de ciclistas profesionales que entrenan en alta montaña, donde el aire es más tenue y tiene menor concentración de oxígeno. El organismo se adapta aumentando el número de glóbulos rojos en la sangre para que puedan transportar más oxígeno a las células y compensar la deficiencia. Cuando los ciclistas vuelven al nivel del mar, su rendimiento ha aumentado.

Nuevos estudios en el International Journal of Environmental Research and Public Health, el otro en el Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports corroboraron esta información. De hecho, como señaló el New York Times, ambos estudios sorprendieron a ambos grupos de investigadores, quienes habían planteado la hipótesis de que el uso de máscaras conduciría al agotamiento. Los niveles de dióxido de carbono estaban elevados, especialmente en las máscaras N95, pero no se informaron dolores de cabeza ni problemas respiratorios.

Estos dos estudios utilizaron participantes que ya estaban sanos y activos; el segundo solo usaba hombres. Estudiaron ciclismo y no otras formas de actividad; sin embargo, los investigadores suponen que también se aplica a correr y al entrenamiento con pesas, pero no se sabe con certeza por la falta de estudios. Al igual que con la respiración nasal y el aumento de CO2 en general, no debe intentar cambiar demasiado su rutina de ejercicios demasiado rápido. Considérelo el equivalente al entrenamiento en altitud, porque eso es básicamente lo que es, debe ser progresivo.

Pero en un estudio publicado en la revista Annals of the American Thoracic Society de noviembre de este año, 10 investigadores estadounidenses y canadienses revisaron toda la literatura y encontraron que “no hay evidencia actual que apoye las diferencias basadas en el sexo o la edad en las respuestas fisiológicas al ejercicio mientras usa una mascarilla”. No se detectaron efectos negativos en los músculos, el flujo sanguíneo o el cerebro en ningún estudio, excepto en un pequeño número de personas con enfermedad cardiopulmonar grave, personas que realmente no deberían hacer ejercicio sin el consejo de su médico, en cualquier caso.

“Usar una mascarilla puede ser incómodo”, dijo en un comunicado de prensa la primera autora del estudio, Susan Hopkins de UC San Diego. “Puede volver a inhalar aire de CO2 más cálido y ligeramente enriquecido y, si hace ejercicio, la máscara puede hacer que su cara se caliente y sude. Pero estas son percepciones sensoriales. No afectan la función cardiopulmonar en personas sanas”.

Realmente no todo es lo que parece, porque la angustia que sentimos al respirar con una máscara durante mucho tiempo, especialmente si estamos en movimiento, no se debe a que impida el paso del oxígeno. La mascarilla produce fricción, y eso hace que los músculos implicados en la respiración tengan que trabajar más para conseguir meter aire en los pulmones. De esta manera, es simple agotamiento, no falta de aire. Con el tiempo, los músculos de los pulmones se adaptan y nos volvemos más eficientes en el movimiento de la respiración.

 

 

Fuentes
Pescador, D. (24 de Agosto de 2020). Las ventajas de hacer deporte con mascarilla. elDiario.es. Obtenido de https://www.eldiario.es/tumejoryo/ventajas-deporte-mascarilla_1_6179279.html
Taylor, C. (3 de Diciembre de 2020). Exercise with a mask on can be really good for you, actually. Mashable. Obtenido de https://mashable.com/article/exercise-masks-facemask/

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