Written by covid19, destacados

La empresa después de la pandemia: ¿cómo será el futuro de los negocios?

Crisis económicas, malestar social, reformas gubernamentales, conflictos bélicos y sí, también una pandemia, son factores que históricamente han provocado que el mundo empresarial y la forma de hacer negocios en los diferentes países del mundo evolucionen para saber adaptarse al nuevo paradigma.

Al igual que en otros momentos de la historia (y no tan lejanos en el tiempo), un evento global, un virus como el COVID-19 supondrá un cambio en la forma que tenemos de concebir la economía, los entornos laborales y la relación entre el empresario y el trabajador.

El coronavirus no será diferente. La «nueva normalidad» ha llegado para quedarse, aunque aún queden demasiadas incógnitas en el mundo empresarial. Vamos a intentar despejar varias de ellas.

 

Una nueva normalidad empresarial

 

Si sigues trabajando en la misma empresa en la que estabas antes de la pandemia, solo tienes que mirar alrededor. Ya sea una oficina tradicional, un trabajo a pie de calle o un trabajo de cara al público, los cambios son evidentes. Sin embargo, como el peligro ha estado enfocado en mayor medida en los interiores que en los exteriores, la prioridad ha sido hacer de estos lugares lo más seguros posibles. Pero no solo se trata de la seguridad, sino de la evolución de la empresa para hacerse un lugar en el nuevo mundo.

Un informe del IBM Institute for Business Value, cuyos datos se recogieron entre abril y agosto del 2020 lo deja bien claro: la realidad empresarial ha cambiado radicalmente.

Los elementos más identificables de la nueva normalidad, aquellos en los que se va a hacer más hincapié según este informe, son los siguientes:

  • Transformación digital
  • Factor humano
  • Estrategia corporativa
  • Colaboración empresarial
  • Salud, seguridad y sostenibilidad

 

 

Transformación digital

 

La transformación digital de las empresas es posible que sea el elemento más evidente de la lista. Antes de la pandemia, la realidad del trabajo remoto o del teletrabajo estaba en auge. Con la llegada del coronavirus y las cuarentenas, esta realidad pasó a ser una prioridad, y no un factor más.

El principal motor de este cambio lo trae el teletrabajo. Algunas empresas ni siquiera se planteaban impulsar el trabajo a distancia en sus actuales empleados o contratar a nuevos sin la necesidad de acudir físicamente a sus puestos. Ahora, y según los datos del estudio del IBM Institute for Business Value, un 59 % de las empresas encuestadas han acelerado la transformación digital y un 66 % han completado varias iniciativas que previamente encontraron resistencia.

Y no solo es el teletrabajo, sino todo lo relacionado con el mundo digital, la empresa en la nube, la interconectividad, actualizar el sistema informático, realizar campañas de marketing digital, y todo aquello relacionado con incluir la estructura de la empresa en internet. Algunas empresas ya estaban en ello; a otras, ya no les quedó más remedio.

Debido al teletrabajo y a la transformación digital, la relación entre empresa y trabajador también cambia. Ahora, los empleados deberán contar con una nueva regulación para el control de horas trabajadas, descansos programados, nuevas formas de comunicación, gastos compartidos, etcétera. Es decir, adaptarse a las nuevas tecnologías tiene sus efectos colaterales.

 

Factor humano

 

Al hilo de lo que comentábamos en el anterior punto, el factor humano es otro de los elementos primordiales de la evolución empresarial. Las formas de relacionarse con el cliente han cambiado totalmente en una época en la que todavía no es seguro realizar compras físicas como lo era antes. Esto exige una nueva vía para atender a los clientes, los cuales muchos de ellos han pasado a internet, así que los empresarios deberán adaptar la estructura de su empresa para ofrecer el mejor servicio de atención al cliente disponible y adaptado al año 2021.

El cliente es una parte importante, pero no debemos olvidarnos de los trabajadores. Ellos son los que también han realizado una labor incansable todos estos meses, adaptándose a nuevas demandas y a un nuevo paradigma de trabajo. El miedo a perder el puesto de trabajo, la inteligencia artificial (como los bots de charla para atender las demandas de los clientes) y los costes elevados del teletrabajo al tener que pagar todo desde su casa, han hecho que algunos de ellos se muestren reticentes sobre su posición en la empresa. Por ejemplo, únicamente un 46 % de los empleados dicen que existe suficiente apoyo empresarial en cuanto a la salud física y mental de los trabajadores.

 

Estrategia corporativa

 

Otra de las prioridades es la estrategia corporativa a largo plazo. Debido a los constantes altibajos debidos a la situación del COVID-19, un 87 % de los ejecutivos han priorizado la gestión de los costes. Es realmente complicado establecer un objetivo a largo plazo según la visión de la empresa, cuando no saben realmente cuáles serán las restricciones ni la situación del mes que viene.

Un 75 % de los ejecutivos encuestados, por ejemplo, admiten querer aumentar la fortaleza de su soporte informático. La tendencia de la transformación digital también se hace patente en la estrategia corporativa, que intentará establecerse con fuerza para un futuro incierto. A fin de cuentas, internet siempre es un plan B para los negocios.

 

Colaboración empresarial

 

Hasta qué punto nos hemos unido como humanidad es algo incierto. Sin embargo, los datos del mundo empresarial nos muestran que esto ha ocurrido así en cuanto a la asociación de diferentes compañías. Y la verdad es que los datos son increíbles: más del triple de las empresas encuestadas han establecido colaboraciones con otras.

Otras empresas, las más afianzadas (sí, hablamos de Amazon, Apple o Google, por ejemplo) pueden resistir las embestidas de otra manera muy diferente, pero otras industrias no disponen de este recurso. Por lo tanto, la cultura de la empresa también evoluciona hacia la búsqueda de soluciones conjuntas. Adaptarse o desaparecer.

 

Salud, seguridad y sostenibilidad

 

Junto a la transformación digital, es otro de los factores que más podemos observar a simple vista. Nos protegíamos y nos seguimos protegiendo del coronavirus, pero el factor sostenibilidad y la preocupación por el cambio climático sigue estando latente entre los consumidores. El reto para las empresas actuales consiste en congeniar esta preocupación genuina respecto al futuro de nuestro mundo con la seguridad individual, sobre todo a la hora de enviar los pedidos directamente a los hogares.

Se requieren de nuevas prácticas y de nuevos materiales. Todo esto llevará a una revolución empresarial en la que la estructura y los valores de la empresa tendrán que adaptarse para que sus productos y actividades sean seguros, a la vez que respeten el medio ambiente. Es una buena noticia que, incluso en tiempos de pandemia, las personas no nos hayamos olvidado de que aún existe un problema tan acuciante como el cambio climático.

 

Fuentes
IBM Institute for Business Value. (septiembre de 2020). COVID-19 and the future of business. Obtenido de: https://www.ibm.com/thought-leadership/institute-business-value/report/covid-19-future-business

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close