Written by reflexiones

Un regalo contagioso: La magia de la compasión

Cuando se es compasivo se da ayuda, quien la recibe se siente mejor y  quien la da también ¿Se anima?

Hay muchas razones por las que el último mes del año nos hacemos más sensibles. En el plano familiar es momento para reunirse, estrechar lazos, intercambiar regalos y lo más importante, dedicar un tiempo especial a quienes más queremos. Pero este año no será igual para la mayoría.

La pandemia nos hará pasar una navidad muy diferente. Pero al mismo tiempo, quizás nos haga reflexionar a muchos sobre lo que en otros años, uno tras otro, pasan tantos desamparados. Tal vez, Santa Claus, Papá Noel, San Nicolás, Viejito Pascuero, Niño Jesús o como quiera que se le conozca en cualquier lugar del mundo, tenga un regalo para nosotros, un regalo contagioso, la compasión.

Por lo general es muy poco probable que los que tienen comodidades y abundancia en cualquier aspecto de la vida, traten al desvalido con algo de compasión, casi siempre lo hacen con lástima, vale decir que son cosas muy diferentes, son sentimientos diferentes.

Dan Martin es un profesor e investigador que trabaja en la Universidad Estatal de California en Estados Unidos, sus áreas de estudio son la psicología social y la administración de negocios y él considera que la compasión implica, “notar el sufrimiento, sentir empatía y hacer algo para aliviar ese sufrimiento”.

El último aspecto de su forma de entender la compasión es lo que hace la diferencia de lo que significa tener lástima. La primera es un comportamiento activo porque lleva a la acción de ayudar. La segunda es pasiva, porque  quien la experimenta, solo se limita a sentir o entender lo que sufre el otro ¿Cuándo ve a un mendigo pidiendo algo de comida que hace Ud., demuestra su amor por el prójimo o siente lástima?

Es posible que la primera reacción sea la lástima, una reacción primaria que viene del miedo a no saber cómo responder a ese hecho. Las únicas acciones tal vez sean mantener la distancia y pensar un poco en la situación del otro; pero no más que eso.

Quienes experimentan la compasión acuden al mendigo, ayudan en lo que pueden, con lo que pueden y después de tener esa demostración de amor, de ofrecerle a esa persona por lo menos atención, una palabra de aliento ¿Cómo cree que se siente quien ha sido compasivo? Después de ayudar a alguien la sensación es de éxito, es algo que se siente muy bien. Dar a quien lo necesita hace feliz a la gente, a quien recibe y a quien da.

 

En tiempos de navidad y fin de año, es interesante ver lo que está pasando con esto de la pandemia desde la óptica de la compasión y no de la lástima ¿Por qué solo sentirse mal por no tener en esta época lo que se acostumbraba tener? ¿Por qué no tomar acciones para sentirnos mejor con lo que tenemos? Podemos compartir regalos con familiares y amigos de otro modo, tal vez usando el delivery o por qué no hacer la reunión familiar vía zoom, seguro que eso no ahorrará algún dinero, por ejemplo; pero ¿Prefiere tenerse lástima y deprimirse?

Tocarse, ver al otro en persona, eso es importante; pero si no se puede ¿No hay otras formas de demostrar el afecto?

La compasión no solo se tiene por otros, también por sí mismo se puede tener, además es necesaria, es saludable para el alma. Como se ha dicho produce felicidad. Así como el significado de esa palabra que usamos tan poco, es sentir con el otro, también es sentir consigo mismo.

Se puede compartir con alguien el sufrimiento, ser empático; pero cuando ayuda a ese alguien a aliviar sus penas, ese alguien se sentirá mejor y Ud. también experimentará esa deliciosa sensación, es algo que le llenará de energía buena.

Lo mejor de todo es que se sentirá motivado o motivada a repetir esas acciones, y eso hará que otros también lo quieran hacer, porque la compasión es contagiosa.

Cuando una persona pasa por una situación difícil y recibe ayuda, la tendencia es que esta persona devuelva el favor; pero lo mágico es que lo hará con otra persona que tenga una necesidad. A veces en el mismo ambiente.

Si por ejemplo alguien sufre de alguna enfermedad y recibe ayuda, esta persona y sus familiares, tenderán su mano a otras personas que estén en el mismo círculo. Se crean redes, grupos de ayuda y fundaciones que a veces terminan consiguiendo fondos para pagar investigaciones. Es un círculo virtuoso con el que se hacen buenas cosas, sin importar lo pequeñas o grandes que estas sean.

Entrenarse en este sentimiento es clave para la vida. No todos saben qué hacer cuando por ejemplo, una amiga muy querida sufre por la muerte de un familiar, o sufre porque no puede tener hijos o porque no le alcanza el dinero para comprar regalos en navidad o porque no logró ingresar a la universidad.

 

Es bueno saber que la compasión no es solo para los mendigos, los que no cuentan con recursos económicos, los que no tienen buena salud, los padecimientos puedes ser tantos como aquellos que se puedan pensar, todos tenemos vasos vacíos que añoramos llenar. Por eso es muy importante que busquemos ayuda para aprender a enfrentar al mundo de las emociones, si no ¿Cómo se puede ayudar a alguien si no se sabe cómo hacerlo? No se puede dar lo que no se tiene.

 

La compasión no es darle dinero a quien se quiere ayudar y ya, ser compasivo supone escuchar en profundidad lo que el otro nos dice de sus padecimientos y sentir realmente con esa persona, además de actuar para aliviar la pena, por supuesto ¿Cuántos estarán dispuestos a tomarse el tiempo?

 

Ser compasivo no es algo que se aprenda en un día, es algo que hay que practicarlo para que funcione como el caminar. Primero cuesta un mundo, ¿Cuántas veces no cae un niño mientras aprende a hacerlo? Pero de tanto hacerlo, aunque requiere de una gran habilidad, caminar nos parece algo natural, lo hacemos sin pensar, creemos que sin mayor esfuerzo y disfrutamos el regalo de poder hacerlo.

 

Como Mr. Scrooge, el hombre que odiaba la navidad y solo pensaba en su dinero, protagonista de la conocida novela A Christmats Carol de Charles Dickens, después de practicarla, aprenderá que la compasión le hará una vida más feliz.

 

En este escrito hago algunas reflexiones sobre la compasión y la importancia que reviste en la vida.

Inspirado en el artículo “Give The Gift Of Compassion This Holiday Season With Co-Mindfulness” publicado en everyday-mindfulness.org.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Seguir leyendo

Close