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La polémica de Twitch y la prohibición del contenido sexualmente sugerente

Hay un debate abierto que ha cobrado aún más fuerza con las nuevas políticas anunciadas por Twitch el día 9 de diciembre del 2020: la regulación contra el discurso de odio y la defensa de la libertad de expresión. La eterna pelea. En este caso, hablamos específicamente del concepto de contenido sexualmente sugerente que tantos comentarios ha despertado.

Twitch es un servicio de retransmisión cuyo negocio y plataforma se basa principalmente en el streaming de videojuegos, aunque también cuenta con contenido fuera de ese mundo. Dibujantes, cantantes, influencers, gamers. Todos tienen cabida en este servicio, en principio. ¿Cuál es el motivo de la polémica con las nuevas políticas? Vamos a verlo.

La comunidad Twitch

La comunidad Twitch ha crecido exponencialmente en los últimos años. Más que un simple servicio de streaming como Netflix, aunque más enfocado al contenido individual en el sector de los videojuegos, es toda una plataforma social que cubre todo el globo. Millones de jugadores y espectadores conectan cada año para jugar a partidas normales, torneos o simplemente conocerse. Los streamers más famosos pueden llenar directos con decenas de miles de personas.

Como cabe de esperar, en esta comunidad no hay falta de aquellos que no desaprovechan la oportunidad de utilizarla para otros fines y, por este motivo, surgen las regulaciones de la plataforma contra el discurso de odio, el acoso sexual y otro tipo de ofensas.

También recordemos que Twitch es un negocio, y aquellos que retransmiten los juegos normalmente aparecen en directo vía cámara y ellos mismos se financian mediante la publicidad, suscripciones y donaciones. En este sentido, surge el deseo de un control más férreo ante el contenido sexualmente sugerente.

Sin más rodeos, nos encontramos con dos «bandos»: las mujeres que juegan o se exponen a la cámara de una manera que se puede considerar sugerente y sexualizada con el objetivo de conseguir más visitas, y aquellos que llevan su seguimiento a otro nivel, hasta el punto de llegar al acoso.

El objetivo de Twitch con las nuevas políticas, o al menos el que pretende alcanzar, es luchar contra el acoso no solo contra las mujeres, sino contra cualquier abuso contra la comunidad LGBTI, la comunidad negra, indígena y otros colectivos vulnerables. Sin embargo, sus nuevas políticas han creado mucha polémica en cuanto a la lucha contra la sexualización de la mujer.

¿Qué es el contenido sexualmente sugerente?

En primer lugar, Twitch no permite ningún contenido de naturaleza sexual o desnudos de cualquier clase. Hasta ahí todo en orden. Sin embargo, sus políticas y las actualizaciones de estas incluyen un apartado completo dedicado al contenido «sexualmente sugestivo».

Aquí entramos en un terreno más que complejo. Los desnudos son una cosa clara y obvia, algo que se puede probar rápidamente y de manera certera, pero la sugestión es algo muy amplio y muy poco definido. Cabe decir que existen usuarios que donan o siguen a sus streamers favoritas en parte por el atractivo o la sugestión que profieren a sus seguidores, al igual que puede ocurrir con el sexo contrario. Sin embargo, es un terreno lleno de minas, porque la sugestión es tremendamente difícil de definir como tal, incluso con la intención de Twitch de proteger a las mujeres.

Para Twitch, el contenido que se considera sexualmente sugerente es hechos como los siguientes (extraídos de su web):

  • Contenido o cámara enfocando senos, nalgas o la región pélvica, incluyendo poses que resalten deliberadamente estos elementos.
  • Tentarse o hacer gestos explícitos dirigidos a los senos, nalgas o genitales.

La lista sigue para incluir cosas como bailes eróticos o actos de sexo simulados. Estas dos últimas opciones son algo más obvias, pero vamos a quedarnos sobre todo con la primera de la lista.

¿Quién vigila al vigilante?

En el hipotético caso de que una mujer esté haciendo uso de su atractivo para atraer más seguidores, las preguntas que surgen son principalmente dos:

¿Actos como estos deberían ser restringidos o punidos?

¿Estamos coartando la libertad de expresión?

En esta batalla de argumentos, vuelven a salir dos contendientes: los defensores de la libertad individual para decidir sobre tus propias acciones en una plataforma que no está en contra de la utilización del físico para atraer a más seguidores (en principio), y aquellos que abogan por la restricción de todo contenido sugerente, llegando a la prohibición expresa de cuentas que hagan uso de esta herramienta.

Pero aquí surge otra pregunta: ¿quién vigila al vigilante? Es decir, ¿quién va a ser juez y verdugo de qué es un contenido sexualmente sugerente? Podemos pensar en casos muy obvios y en otros no tan obvios. Al final no podemos ser ingenuos y pensar que el atractivo de una persona no es una herramienta, aunque sea indirecta, para atraer más seguidores o personas a tu campo de interés.

Sea como sea, un contenido sexualmente sugerente en algunas personas es tan ambiguo que podrían alegar que hechos como «contenido enfocando senos» no fue realizado a propósito ni con una intención sexual con la excusa de videojuegos de fondo. Como en casos similares, acabarían pagando justos por pecadores. ¿Cuál es el límite de colocar la cámara para no ser expulsado de la plataforma? ¿Cuál es la ropa mínima que alguien debe llevar para poder realizar una retransmisión? ¿Cómo se decide lo que es sexualmente sugerente de manera universal?

Por otro lado, y en casos graves, Twitch actualiza las políticas para proteger de manera más eficiente en ejemplos de casos de acoso sexual o incluso en comentarios repetidos sobre el atractivo percibido de un o una streamer (incluso cuando el que lo dice piensa que es por un motivo halagador).

Esta actualización de políticas entrará en vigor el 22 de enero del 2021 y ya ha creado una polémica importante en torno a conceptos sexualmente sugerentes y la definición de discurso de odio, donde este último supondría abrir otro largo debate. De momento, habrá que ver cómo se aplican estas políticas en los casos más ambiguos o subjetivos.


Fuentes
Stephen, B. (9 de diciembre de 2020). Twitch overhauls its rules around harassment and hateful conduct. The Verge. Obtenido de https://www.theverge.com/2020/12/9/22165342/twitch-hateful-conduct-harassment-policy-update

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