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Transnistria, conoce el país que no aparece en los mapas

Un país de más de 500.000 habitantes en Europa del Este, con su propia moneda, gobierno, sistema educativo, constitución, parlamento y ejército. Hasta aquí todo normal, salvo una pequeña cosa: no existe.

Hablamos de Transnistria, un estado de facto que no está reconocido por Naciones Unidas. Su historia es tan curiosa como fascinante, y sigue siendo un lugar de presiones geopolíticas entre la Unión Europea y Rusia.

El origen de Transnistria

El nombre oficial de Transnistria es la República Moldava Pridnestroviana y oficialmente es una región de Moldavia, un pequeño país de Europa del Este situado entre Rumania al oeste y Ucrania al norte. Sin embargo, se trata de un país de facto porque cuenta con los elementos propios e independientes de una nación. No está reconocido por ningún miembro de la ONU, únicamente por tres estados que no son miembro de ella: Abjasia, Osetia del Sur y Artsaj. Irónicamente, son tres países con un reconocimiento limitado como estado.

Como muchos otros territorios en disputa o en conflicto actuales, la historia de Transnistria y su situación tan especial a día de hoy tiene un pasado sangriento. En 1989, en plenos años convulsos que condujeron a la caída de la Unión Soviética, la República Socialista Soviética de Moldavia proclamó el idioma moldavo como la lengua oficial del país. A su vez, comenzaron las negociaciones para la reunificación con Rumanía.

Al este del río Dniéster se proclamó la República Moldava del Transniéster el día 2 de septiembre de 1990. Dos años después, comenzaba la guerra civil que causaría 1.500 muertes y se detendría con un posterior alto el fuego que fue negociado por moldavos, transnistrios, rusos y ucranianos.

Posteriormente, se celebró un referéndum en el año 2006 para la independencia de la región, con un abrumador 97,2 % de los votos a favor de ella. Se ratificaba así la independencia de Transnistria.

 

Heridas abiertas y un pasado orgulloso

Transnistria recuerda a otras situaciones en la historia donde los conflictos armados cesaron con un alto el fuego, pero donde nunca se firmó un tratado oficial para la paz. Fue el caso por ejemplo de Corea del Norte.

La situación actual se describe con 1.200 efectivos rusos para el mantenimiento de la paz en el perímetro de la región y una población multiétnica que quiso seguir perteneciendo a la Unión Soviética, o a los estados que la conformaban después de su caída definitiva.

Es más, solo hace falta ver la bandera actual de Transnistria para observar curiosamente cómo aún ondea la hoz y el martillo en la parte superior izquierda, aunque su economía evolucionó del sistema planificado típico de la URSS a un sistema mixto mediante un proceso de privatización de empresas. A día de hoy, su economía se basa principalmente en la industria pesada, la electricidad y el sector textil, y Rusia también lo ayuda económicamente.

En el país viven tanto transnistrios, como rusos, ucranianos y moldavos. Los idiomas que se hablan en su territorio son el ruso, el rumano y el ucraniano. La multietnicidad y el respeto a ella siempre ha sido un pilar muy fuerte en la constitución de esta nación.

Al caminar por las calles de la capital, Tiráspol, aún se puede observar el orgullo que sus habitantes tienen de su pasado histórico. Es más, persiste el legado de mucha temática de la era soviética. El ejemplo más destacable es la estatua de Lenin frente al edificio de gobierno, pero también es posible comprar retratos de Stalin y otros líderes de aquel periodo en algunas tiendas, o comer en restaurantes con una temática soviética muy marcada.

Aunque parezca que el país se ha quedado estancado en el pasado, supone una zona mucho más rica que otras partes de Moldavia (en parte debido a la ayuda externa de Rusia en claro recuerdo a la URSS), que se niega a reconocer su independencia, incluso a pesar de tener los elementos propios de una nación en sí. De todos modos, Moldavia sigue siendo un socio comercial importante de Transnistria.

Tensiones con Moldavia y la Unión Europea

El año 2006 supuso un momento clave en las relaciones entre Transnistria y Moldavia. El marco conocido como 5+2, donde se incluía a estos dos países, pero también a Rusia, Ucrania y la OSCE, donde la UE y Estados Unidos actuaban en calidad de observadores, permitió avanzar en diálogos en materia de circulación de personas, educación y transportes.

Sin embargo, también existieron acusaciones directas a Moldavia debido a la discriminación, según la antigua Ministra de Exteriores, de productos transnistrios, además de muchas aperturas de procesos judiciales contra miembros de su gobierno, algo que no favorecía a las relaciones entre ambos países.

Por si fuera poco, la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Moldavia fue otro punto de enfrentamiento, ya que, según algunas voces, la zona de libre comercio creada entre Moldavia y los países de la UE pasaban por alto los intereses de Transnistria.

Es preciso recordar que Transnistria no está reconocido como un país oficial y que aplicar impuestos aduaneros a productos de origen desconocido en muchas ocasiones puede provocar un aumento muy considerable en el precio final, en perjuicio directo de los productores de la república al este del Dniéster.

El futuro de Transnistria

Los habitantes del joven país buscan un reconocimiento oficial de su nación y su futuro es incierto. Los numerosos años que han transcurrido desde la guerra civil no han acercado a sus habitantes a una reunificación con Moldavia, y mucho menos a una reunificación con Rumanía. Ese tren ya pasó.

Rusia tiene el ojo puesto en esta región y Moldavia no acepta su independencia. Hasta que el diálogo no avance, Transnistria seguirá siendo supervisado por soldados extranjeros y no tendrá una voz directa en Naciones Unidas. Esto tiene serias repercusiones comerciales, diplomáticas y sociales.

El país busca ser algo más que una simple atracción para los nostálgicos de la Unión Soviética y para aquellos curiosos que viajan a su capital con el objetivo de observar los restos de uno de los países más grandes y multiétnicos que han existido a lo largo de la historia.


Fuentes
Riu, A. (5 de febrero de 2015). Transnistria: entre Rusia y la República de Moldavia. eldiario.es. Obtenido de https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/transnistria-rusia-republica-moldavia_1_4390198.html
Transnistria: “el país que no existe pero que hay que visitar”. (18 de febrero de 2018). France 24. Obtenido de https://www.france24.com/es/20180217-transnitria-pais-no-existe-conocer
Zuckerman, C. (28 de marzo de 2018). Transnistria, el país que no existe. National Geographic. Obtenido de https://www.nationalgeographic.es/historia/2018/03/transnistria-el-pais-que-no-existe

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