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Noah Harris, el afrodescendiente que quebró las reglas de Harvard

El año 2020 será recordado como uno de los más duros para la comunidad afroamericana y no sólo debido a las consecuencias derivadas de la pandemia de coronavirus. A las acostumbradas situaciones de discriminación que padecen a diario, los ciudadanos de esta minoría racial fueron testigos de extremos casos de brutalidad policial que terminaron con numerosas vidas. Afortunadamente, también han habido admirables casos de justicia social como el del joven estudiante Noah Harris, quien rompió con 384 años de tradición dentro de una de las universidades más elitistas y prestigiosas del mundo.

El año que se fue resultó ser excepcional en muchos sentidos. Y, aunque es natural considerar que el evento más relevante fue la pandemia de coronavirus, detrás de ella se sucedieron hechos no menos trascendentales. A las masivas protestas del Black Lives Matter se le sumaron las estrepitosas caídas del petróleo y la bolsa de valores norteamericana, la derrota presidencial de Donald Trump, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y un largo etcétera.

Pero también existieron acontecimientos que, aunque no hayan alcanzado una cobertura mediática mundial, para la extensa y segregada comunidad afrodescendiente de los EEUU tuvieron una significancia extraordinaria.

A pesar de los lamentables hechos de racismo y violencia policial que esta minoría racial debe soportar cotidianamente, muchos de sus integrantes no bajan los brazos y continúan luchando para que su gente gane los espacios que les corresponde… y Noah Harris es un claro ejemplo de ello.

Este joven de 20 años de edad se convirtió en el primer estudiante afroamericano en ser elegido presidente del cuerpo estudiantil de Harvard. Este trascendental logro no solamente ha resultado ser el pico máximo de su carrera como estudiante de esta prestigiosa universidad, sino que le envía un mensaje de empoderamiento a aquellos jóvenes de color que anhelan ingresar y, sobre todo, ser valorados dentro de ella.

Tan sólo tres años atrás, Harris se encontraba disputando un partido de básquetbol en la escuela secundaria de su Hattiesburg natal, una ciudad que se encuentra al sur del estado de Mississippi. Sabiendo que aquella noche recibiría la confirmación o negación de su aplicación de ingreso a Harvard, una vez finalizado el encuentro deportivo se apuró para llegar a su casa y chequear los mensajes de su laptop junto con su familia.

Sólo es posible imaginarse la felicidad que invadió a la familia Harris al leer la palabra “Felicitaciones” en aquel mensaje que poseía como membrete un escudo color carmesí y el término Veritas (Verdad en latín), emblema oficial de la Universidad de Harvard.

Sucede que el ingreso a esta institución de educación superior es, dentro del grupo integrado por las universidades Ivy League, el más selectivo y difícil de todos. El porcentaje de admisión del año 2019 fue del 4.7%, es decir, sólo cinco de cada cien postulantes fueron aceptados.

Pero Harris contaba con las mejores aptitudes para ser admitido. Durante su paso por la secundaria de Hattiesburg, este joven emprendedor, además de haber sido el presidente del consejo estudiantil, participó intensamente en diferentes actividades de su comunidad. Y, como una temprana prueba de su interés por generar cambios positivos dentro de los espacios políticos, llegó a trabajar como ayudante interno del Senador Roger Wicker,

Es por ese motivo que, ya en su primer año como alumno de Harvard, Harris decidió postularse para liderar el cuerpo estudiantil de su flamante universidad, también conocido como el Consejo de Pregrado de Harvard.

Si bien en aquella oportunidad no ganó la presidencia, sí consiguió convertirse en el tesorero del comité financiero, teniendo a su cargo un presupuesto de U$D500 mil dólares para realizar proyectos dentro del campus universitario. Allí fue que conoció a su futura vice-presidenta, Jenny Gan, una joven de ascendencia asiática que compartía su visión de mejorar la vida estudiantil de los alumnos de Harvard a través de la inclusión y la diversidad.

Fue precisamente ese férreo compromiso social que demostró Harris meses antes de las elecciones estudiantiles de 2020, lo que finalmente convenció a sus compañeros de que él era el indicado para liderarlos durante el año que durará su mandato. El joven participó a mediados de año en varias protestas de Black Lives Matter y otros grupos de derechos humanos, para los cuales logró recaudar U$D300 mil dólares junto a otros estudiantes de su universidad.

Si bien la base racial del alumnado de Harvard actualmente cuenta con una gran diversidad, la historia de esta institución académica no siempre se destacó por la inclusión y la tolerancia. Habiéndose fundado en el año 1636 –hecho que la convierte en la universidad más antigua de los EEUU-, Harvard se mantuvo a tono con la corriente esclavista que practicaba buena parte de la clase blanca dominante de Norteamérica.

Así lo demuestra una detallada investigación realizada en 2011 por varios académicos y alumnos de la propia institución, la cual detalla que, a tan sólo tres años de su fundación: en el campus universitario trabajaban esclavos de color; existían conexiones entre donaciones del colegio y empresas que contaban con mano de obra esclava; tres de sus presidentes habían sido dueños de esclavos, etc. La lista es tan extensa como trágica.

Es por este motivo que la asunción del joven Noah Harris como presidente del consejo estudiantil de Harvard es un enorme logro en pos de una integración racial más justa de su alumnado en puestos de relevancia. Y, si bien es cierto que otros estudiantes afrodescendientes ya habían alcanzado la presidencia en otras prestigiosas universidades norteamericanas –Brown, MIT, University of California-, el caso de Harvard es especial debido tanto a su prominencia mundial como a su pasado esclavista.

Harris admite que el año pasado fue muy difícil para la comunidad afrodescendiente de su país. El asesinato de George Floyd –que derivó en un movimiento mundial contra el racismo y la violencia policial-, así como la crisis socioeconómica ocasionada por la pandemia de Covid-19, afectaron porfundamente a los norteamericanos de color. Es por ello que este joven emprendedor piensa utilizar el tiempo y los recursos de su reciente nombramiento para promover la tolerancia e inclusión racial dentro de su comunidad universitaria.

Ante la incógnita de qué le espera una vez que logre graduarse, las aspiraciones de Harris son tan importantes como sus logros ya obtenidos. Si bien planea estudiar leyes –su sueño es hacerlo en la misma Harvard- y convertirse en fiscal de corte, no descarta incursionar de lleno en la política.

Tras haber demostrado su gran compromiso por continuar cerrando la grieta racial dentro de su universidad, es indudable que, de llegar a ocupar un cargo político, este joven podría realizar enormes cambios positivos para las minorías estadounidenses. Por lo pronto, con su reciente e histórica designación para presidir el consejo estudiantil de la universidad más prestigiosa del planeta, logró darle un gran empujón a las ambiciones académicas de la juventud afrodescendiente de su país.


Fuentes
Hess, A. (14 de Diciembre de 2020). Meet Noah Harris, the first Black man elected student body president in Harvard’s 384-year history. CNBC. Obtenido de https://www.cnbc.com/
Ireland, C. (18 de Noviembre de 2011). Harvard and slavery. The Harvard Gazette. Obtenido de https://news.harvard.edu/
Richardson, R. (8 de Diciembre de 2020). A wave of Black students takes presidencies at top-tier universities. NBC News. Obtenido de https://www.nbcnews.com/

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