Written by destacados, futuro

Mujeres y su lucha contra la crisis: Indefensas ante la pandemia

Millones de mujeres serán más pobres si no se presta la atención social debida. ONU Mujeres y PNUD han hecho una gran contribución para hacerlo realidad en cualquier parte del mundo.

El flagelo de la Covid 19 sigue castigando con fuerza a los más vulnerables, lo hace con más intensidad y sin dudas, seguirá haciéndolo en este 2021. Las mujeres y las niñas, sobre todo las de escasos recursos económicos, forman parte importante del grupo  que se encuentra en mayor riesgo ¿De cuántas mujeres y niñas se está halando?

Según datos registrados por la ONU, son 47 millones de ellas que caerían en pobreza extrema. Esa es una realidad latente y llevaría a un mundo con la lamentable cifra de 435 millones de mujeres y niñas que vivirán en esa condición. Significa, entre otras cosas, que tendrán que vivir con menos de 1,90 dólares diarios ¿Qué se puede hacer para brindarles mayor bienestar social?

ONU mujeres, insiste en llamar la atención de los gobiernos para que en vista de esta realidad, se sumen esfuerzos para garantizarle sus derechos a este sector de la población. En ese sentido el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres llevaron adelante lo que denominaron COVID-19 Global Gender Response Tracker”, una magnífica iniciativa para proveer data en tiempo real de lo que están haciendo los gobiernos en relación al problema planteado. 

Son más de 2.500 medidas que incluyen aspectos como: seguridad económica para mujeres, sobre la violencia que se comete en contra de ellas, el cuidado no remunerado, seguridad social, entre otros ¿Por qué es importante esa información?

Las decisiones se toman en base a la información con la que se cuenta. Si esa información está cargada de datos escuetos o poco fiables, mal pudiera tomarse una decisión que permita resolver eficientemente un problema. Para los legisladores en el mundo, esta data que provee  Gender Tracker, servirá de gran apoyo para resolver situaciones ligadas a la protección de los sectores vulnerables durante esta crisis producida por el coronavirus u otras crisis.

La doctora en Sociología Constanza Tabbush, investigadora especialista en ONU Mujeres, lleva tiempo trabajando en la situación de vulnerabilidad de las mujeres y las niñas y aunque manifiesta que es conocido el esfuerzo que durante esta crisis sanitaria hacen muchos gobiernos del mundo para adelantar políticas que protejan a los más necesitados, era importante conseguir la forma de darle a los legisladores la información actualizada y en línea, para que estos pudieran decidir y argumentar esas decisiones tomadas o que se tomarán para brindarle la asistencia a estos grupos. Gender Tracker, es una estupenda herramienta para lograrlo.

La pobreza y las condiciones que vienen con ella, como mujeres que perdieron sus empleos por tener que quedarse en casa cuidando los niños, la falta de seguridad social, ayudas económicas por tiempo muy corto creadas para que pudieran paliar los embates de la crisis, entre otros, consiguen una luz en el túnel. Para estas situaciones y muchas otras, la mencionada herramienta de recopilación de data ofrece la oportunidad de atender mejor la crisis con una orientación a políticas de tipo laboral y de protección social.

La data que se tiene arroja lecciones como la de ubicar en el centro del tema socioeconómico a la mujer ¿Por qué? Las mujeres son las que pierden más sus empleos; sin embargo según ONU, de las 1.310 medidas en materia social implementadas durante la pandemia, apenas el 10% se dedican a las mujeres ¿No se trata de ayudar a los más vulnerables? Este porcentaje indica que eso no se está haciendo ¿No le parece?

Las ayudas en efectivo y las alimentarias van casi que directamente a las mujeres; pero esas ayudas son muy de bajo impacto. En la mayoría de los casos se dieron por tres meses y no se continuaron ¿Qué ha sido de esas mujeres durante los siguientes meses y qué será de ellas en adelante?

Este tipo de medidas necesitan más aliento, de lo contrario los niveles de pobreza de esta población caerá aún más rápido y en mayores cantidades a las esperadas.

Según la misma fuente, de 429 programas en el mundo que aportaban dinero a las mujeres en situación precaria, solo un porcentaje cercano al 8% ha continuado.

La informalidad laboral de las mujeres ha sido por años, antes y durante la pandemia, un alivio para buscar el sustento ¿Qué seguridad tienen? Ninguna, porque los sistemas de beneficios sociales existentes, no le brindan seguridad social a quienes trabajan en casa, o informalmente en las calles, o en la agricultura.

La verdad es que quizás sea muy ingenuo pensar que los gobiernos no llevan adelante políticas adecuadas y con la continuidad debida porque no tienen información sobre el particular. Vale decir, que esta herramienta ofrecida por ONU Mujeres y PNUD, es un gran apoyo, o por lo menos visibiliza situaciones que antes estaban veladas.

Otra de esas lecciones es que hay que mejorar los mecanismos para que las mujeres puedan pagar guarderías y así no perder oportunidades laborales. Un flaco 29% de 206 países, ha tomado cartas en el asunto, eso es inconcebible ¿Cómo puede ir a trabajar la mujer si debe quedarse en casa cuidando a los niños?

El pobre ingreso del padre de la familia, si es que lo hay, resulta pírrico para satisfacer las necesidades mínimas, con lo que la pobreza se alimenta y termina acabando con el poco bienestar de las familias vulnerables y eso es solo una parte del problema.

Costa Rica, Canadá y también Australia hicieron una declaración histórica. Le dieron estatus de esenciales al Cuidado Infantil. Un ejemplo que debería ser emulado, sin duda, por otros países.

La evidencia indica que cuando los países han invertido en protección social, han salido mejor parados de las crisis y eso es algo que ha dejado en evidencia esta crisis del coronavirus.

Antes de la pandemia el Banco Mundial (BM) había establecido la meta de acabar con la pobreza extrema para 2030. Desafortunadamente las proyecciones actuales de la ONU indican que para esa fecha, el número de mujeres y niñas en tan paupérrima situación estará en las cifras que se tenían antes de la pandemia, una realidad muy lejana a la meta establecida por el BM.

Los gobiernos deben legislar para que esta crisis no se convierta en un mayor retroceso que el que hasta ahora se tiene en materia de pobreza, sanidad y protección social. Una de las claves está en atender adecuadamente a las mujeres y a las niñas en situación de pobreza.

 

Referencias:
En este escrito expreso algunas reflexiones sobre la situación de vulnerabilidad que viven mujeres y niñas de todo el mundo que se han agudizado con la pandemia.
Fuentes: unwomen.org, OMS, EFE.

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