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¿Estamos solos en el universo? Una pregunta difícil de responder

Alienígenas. Salvo las conspiraciones que afirman que ya hemos sido visitados por entidades extraterrestres, no hay prueba fehaciente de que esto haya ocurrido así.

La pregunta sigue en el aire: ¿estamos solos en el universo? La dificultad de contestar a esta pregunta radica en otra: ¿por qué es tan difícil afirmarlo o negarlo? De momento, todo lo que podemos hacer es seguir las investigaciones más recientes en la búsqueda de vida extraterrestre, por pequeña que sea. Esto puede marcar un antes y un después en nuestra comprensión del universo.

Indicios de vida en Marte

Tal y como expresó Carl Sagan, renombrado divulgador científico del siglo XX, astrónomo, astrofísico y escritor, entre muchos otros títulos: «si estamos solos en el universo, seguro que sería una terrible pérdida de espacio».

Unos cazadores de meteoritos en la Antártida descubrieron en el año 1984 algo que después llenaría los titulares de todos los noticiarios. Se trataba de un meteorito que 12 años después fue anunciado por un equipo de científicos. Su procedencia era marciana y había aterrizado en nuestro planeta hacía 13.000 años.

La importancia de este descubrimiento es que incluso el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, lo anunció por televisión. Sin embargo, como diría Linda Billings, consultora de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria y miembro del Programa de Astrobiología de la NASA, no había evidencia ni consenso sobre vida microbacteriana.

Recordemos que una de las teorías más populares sobre el origen de la vida en la Tierra lo sitúa precisamente en Marte, donde cuya vida hace eones podría haber llegado al planeta azul. Esto es algo muy recurrente en las obras de ciencia ficción, pero tampoco se descarta en la comunidad científica, sobre todo a raíz del descubrimiento de la presencia de agua en el planeta rojo. El consenso hoy día es que el meteorito encontrado en el año 1984 no es prueba suficiente de vida en Marte, así que tenemos que seguir explorando nuevas opciones, algunas más y otras menos imaginativas.

Vida inteligente en otros planetas

Para saber primeramente cuál es el objetivo de esta búsqueda, primero debemos ir a la raíz del asunto: ¿qué es la vida? A una escala de un humano, de un perro o de un insecto es fácil de afirmar, pero no lo es tanto a escala microscópica. Nathanie Cabrol, directora del Centro Carl Sagan en el Instituto SETI, la ONG que busca señales de vida extraterrestre inteligente expone la siguiente situación.

En primera instancia, vemos los principios de los que está compuesto el universo: energía e información, calor y átomos respectivamente. Científicos en el campo de la neurociencia y la inteligencia artificial pueden definir la vida como un simple intercambio de energía e información. Pero ¿si todo es energía e información en el universo, está el universo vivo?

Volviendo a la ciencia ficción, el famoso escritor Isaac Asimov exploró una idea similar en los años 80, cuando amplió su saga de la Fundación para incluir nuevas novelas que ocurrirían antes y después de la trilogía original. En los nuevos tomos que la sucedieron —Los límites de la Fundación y Fundación y Tierra—, exploró el concepto de Galaxia, una especie de conciencia colectiva que sería una humanidad como un todo y no como la suma de individuos. En nuestra realidad, y si tenemos en cuenta a la definición previamente planeada, el intercambio de energía e información significaría un universo entero vivo, no solo la especie humana.

Al final del último libro de la Fundación que escribió el propio Asimov (ya que otros autores acabarían expandiéndola), Fundación y Tierra, el protagonista reflexiona sobre la raza humana, ya que no se ha encontrado a otra civilización alienígena. Varios siglos de este futuro lejano, por mucho tiempo que pueda parecer, solo significarían una milésima parte de la existencia humana, muy parecido a la situación que nos encontramos en la actualidad.

Perseverance y progresos en la búsqueda de vida extraterrestre

La misión Perseverance acaba de llegar exitosamente a Marte, pero otras como Dragonfly y Clipper explorarán los satélites de Titan y Europa. Por otro lado, cada año se realizan nuevos descubrimientos de exoplanetas en otros sistemas solares que pudieron haber tenido condiciones muy similares a las de nuestro hogar, llegando incluso a albergar vida. La búsqueda continúa.

Estas misiones requieren paciencia y no podemos esperar que la Perseverance nos diga nada realmente claro sobre la existencia de vida extraterrestre actual o pasada, aunque sea microscópica, a corto plazo. Es probable que se anuncie que hay importantes pruebas de la presencia de vida y que es posible analizarlas de una forma más detallada. Cabrol dice que también es posible que no puedas probar algo afirmativamente, pero que ahora tenemos las herramientas para al menos negarlo.

Entre un análisis y otro, el tiempo que se espera para la primera publicación con datos concretos y detallados de la Perseverance puede ser de al menos dos años. El momento del aterrizaje del rover en Marte fue emocionante, pero esta excitación se irá atenuando progresivamente hasta que los científicos puedan decirnos algo más. Ahora comienza la misión de verdad. No es espectacular, no es vistosa ni digna de una película de Hollywood, pero puede cambiar por completo la visión que tenemos de la vida en el universo.

Otro de los argumentos más en boga es aquel de la financiación. Obviamente, cuanto más lejos queramos ir, más caras serán las misiones y más presupuesto necesitarán. El debate surge a partir de la necesidad de financiar tantos miles de millones cuando existen tantos asuntos urgentes que tenemos que solucionar en el mundo antes de volar hacia las estrellas. Sin embargo, ¿cuál sería el precio de no descubrir vida inteligente en otros planetas? ¿Cuál puede ser el beneficio y cómo nos puede cambiar como raza el hacer un descubrimiento de tal calibre?

Según Cabrol, el mismo proceso de descubrimiento y análisis de vida microscópica hace que la ciencia y la tecnología, junto con el desarrollo de nuevos sistemas, repercute directamente y a mejor en la vida diaria de las personas.

A diferencia de las guerras, cuyo desarrollo tecnológico también ha influido posteriormente en las sociedades, la búsqueda de vida extraterrestre es pacífica, constructiva y sigue el mismo camino que hemos tomado como especie desde que caminamos erguidos (e incluso antes): la exploración y la búsqueda de la verdad.

 

Fuente
Beck, K. (s.f.). Is it aliens? Here’s why it’s hard to know for sure. Mashable. Obtenido de https://mashable.com/article/how-to-prove-alien-life/?europe=true

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