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La simple (y trágica) solución al misterio de Elisa Lam

Una docuserie producida por Netflix volvió a instalar el caso de la adolescente canadiense que desapareció sin dejar rastros en un hotel de Los Ángeles. Se trata, sin dudas, de un cautivante enigma real cuyas pruebas trascendieron los archivos policiales para volverse virales en Internet. Pero ¿qué pasaría si la respuesta estuvo siempre frente a nuestras narices?

Elisa Lam, de 21 años, era una canadiense de ascendencia china que, en 2013, decidió tomarse un tiempo libre de sus estudios para recorrer el mundo. Empezó por San Diego, en el Estado de California, Estados Unidos, y luego se trasladó a Los Ángeles, donde se hospedó en el infame hotel Cecil. Sus padres, inmigrantes dueños de un restaurante de comida china en Vancouver, le pidieron como condición para su partida que los llamara a diario sin falta, algo que Elisa hizo hasta que un día, el 1 de febrero de 2013, no llamó y sus padres de inmediato hicieron la denuncia a la policía. Por supuesto, no sabían que así iniciaban una de las investigaciones policiales más populares y misteriosas del mundo.

El primer paso de los investigadores fue indagar en el hotel Cecil, ubicado en el centro de Los Ángeles, más precisamente en Skid Row. Para quienes desconocen la zona, la idea de instalarse en un hotel céntrico de Los Ángeles suena sin dudas tentadora. Sin embargo, es un engaño producto de la publicidad y la ignorancia. Skid Row es, de hecho, uno de los barrios más peligrosos del mundo. Allí se acumulan miles y miles de indigentes, muchos de ellos recién salidos de prisión o de instituciones psiquiátricas, personas sin esperanzas, comida ni techo. También es una zona donde prolifera la prostitución y la venta de drogas ilegales.

Cuando llegó al hotel, Elisa fue ubicada en el quinto piso, más precisamente en una habitación compartida con otras dos adolescentes. Sin embargo, sus compañeras se quejaron por su errático comportamiento, y dos días después ella fue trasladada a una habitación propia. Más allá de estas quejas, Elisa era una adolescente, por así decirlo, normal, con los problemas típicos de su edad, con amigos que la describían como agradable y risueña, sin problemas de alcohol o drogas. Pero al llegar al Cecil las cosas cambiaron.

La maldición del Hotel Cecil

El hotel es, de hecho, el otro gran protagonista de esta historia. Construido en la década de 1920 como un hotel de lujo, cayó en desgracia tras la crisis del 30 y nunca logró recuperar su esplendor. Algunos de los asesinatos más famosos de Los Ángeles se cometieron allí o están íntimamente relacionados con el Cecil.

Por ejemplo, en 1964 una mujer fue asesinada y violada en una habitación del hotel; también varios asesinos seriales, como Richard Ramírez, residieron en habitaciones del maldito hotel. Además, se produjeron numerosos suicidios, uno de los cuales mató a un desgraciado peatón que justo pasaba por la entrada y fue golpeado por una mujer que se arrojó al vacío. En la docuserie de Netflix sobre el caso, la ex administradora del hotel dice que las llamadas al 911 por disturbios o posibles crímenes eran diarias.

La importancia del blog

Como millones de adolescentes, Elisa contaba las vicisitudes de su vida en un blog. Lo particular en ella era su constancia y el nivel de detalle, con información que luego sería fundamental para la causa. La actividad más frecuente se producía en su Tumblr, llamado “Nouvelle-Nouveau”. Allí, Elisa publicaba fotos de moda, citas de escritores y ponía en palabras sus pensamientos y preocupaciones. Por este blog se supo, por ejemplo, que estaba medicada con varios remedios para controlar su trastorno bipolar.

El día de la desaparición, Elisa fue vista por empleados del hotel, quienes dijeron que estaba sola. La última persona que la vio, sin embargo, fue la gerente de una librería cercana; según sus palabras, ese día Elisa “estaba extrovertida, muy animada, muy simpática”, y buscando regalos para llevar a su familia. En tanto, la policía comenzó a registrar cada habitación y rincón de hotel con perros entrenados, pero los resultados fueron nulos: no había el menor rastro de Elisa, y en su habitación tampoco había signos de violencia o robo.

Ante un total desconcierto, la policía tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la causa: publicar en Internet un video de la cámara de seguridad de un ascensor del hotel, que era, ni más ni menos, el último registro de Elisa.

Un macabro y bizarro video viral

El video, de dos minutos y medio, fue grabado el mismo día de la desaparición. Allí se la ve a Elisa sola, haciendo movimientos y gestos realmente extraños: sale del ascensor y se asoma varias veces, se esconde como si alguien la persiguiera, presiona varias veces los botones, y sin embargo las puertas permanecen abiertas; luego sale del ascensor y queda fuera de cámara, y entonces, en uno de los momentos más terroríficos, mueve las manos de una forma bizarra, como si estuviese poseída.

https://youtu.be/3TjVBpyTeZM

Por fin Elisa se marcha, y unos segundos después las puertas se cierran solas. Como era de esperarse, el video despertó la curiosidad de miles y miles de personas en todo el mundo. A primera vista, Elisa parece estar escapando de alguien, pero al mismo tiempo en ciertos momentos se la nota calmada, con una conducta difícil de explicar que va de la tranquilidad a la paranoia.

El video fue analizado, o incluso sobreanalizado. El consenso era una solo: las imágenes eran increíblemente perturbadoras. Se desarrollaron entonces cientos de teorías para intentar explicar las acciones de Elisa. Muchos cayeron en las explicaciones sobrenaturales, las cuales, por supuesto, no tuvieron peso en la investigación policial. Sin embargo, si el video fuese parte de una película sin dudas lo sobrenatural sería la primera explicación para el espectador.

Otros, menos fantasiosos, sugirieron que Elisa estaba bajo la influencia de alguna droga. Eso tenía más sentido. Como se mencionó, Skid Row es una zona donde circulan las drogas ilegales. Una chica de 21 años, de otro país, recién llegada a la ciudad, era la víctima perfecta para las oscuras personalidades que rondaban el Cecil.

Pero la locura de los internautas recién comenzaba. Al analizar el video en detalle, se descubrió que había sido editado antes de hacerse público: la fecha y el tiempo estaban tapados, y eran evidentes los recortes por los extraños movimientos de la puerta. La teoría principal era que el video había sido editado para eliminar a alguien que aparecía junto a Elisa.

Hubo, desde ya, teorías descabelladas, pero increíblemente contundentes. Una de ellas decía que Elisa era una agente encubierta, o parte de una investigación científica oscura relacionada con la tuberculosis. ¿Por qué? Un internauta descubrió que, en los días previos a la desaparición, la zona de Skid Row había sufrido un repentino brote de tuberculosis. Sin embargo, lo más llamativo fue que el test utilizado para detectar la enfermedad se llamaba LAM ELISA.

Elisa siempre estuvo allí

Mientras la policía continuaba con su investigación, algunos huéspedes del hotel empezaron a quejarse por la baja presión y el mal gusto del agua. Antes las constantes quejas, un empleado fue a revisar los depósitos en la azotea. Eran en total cuatro depósitos altos y enormes, con una capacidad de casi 4.000 litros cada uno, y una pequeña tapa en la parte de arriba que permitía el acceso al interior.

Al abrir uno de los depósitos, el empleado encontró el cuerpo de Elisa, que estaba boca arriba y por completo desnudo, apenas descompuesto e hinchado. No tenía, sin embargo, ningún signo de violencia. Luego, los análisis determinaron que Elisa no había consumido previamente drogas ilegales ni alcohol. Lejos de solucionarse, el misterio se agigantó: ¿cómo hizo Elisa para llegar hasta allí? ¿Alguien la ahogó o simplemente se suicidó? Si fue un suicidio, ¿por qué estaba desnuda? Las evidencias apuntaban a un homicidio, pero, como se dijo, el cuerpo no tenía signos de violencia y Elisa no había sido vista en compañía.

A pesar de esto, y sin más pruebas, unos pocos meses después la policía dio por cerrado el caso. Se había tratado de un ahogamiento accidental producto de un ataque maníaco por el trastorno bipolar de Elisa. El informe fue determinante: según el forense, al no encontrar ni el más mínimo rasgo de violencia la causa no podía ser caratulada como homicidio. Esto, desde ya, no dejó conforme a la opinión pública.

Las principales objeciones apuntaron al modo en que Elisa se metió en el tanque. Las puertas de acceso a la azotea estaban cerradas con llave, y si alguien las forzaba una alarma advertía a la administración del hotel. Por otra parte, la teoría del accidente no explica cómo entró al tanque sin ayuda: no había un acceso directo a los depósitos, y meterse por la tapa era casi imposible sin al menos rasguñarse. Otro detalle importante: cuando encontraron a Elisa, el depósito estaba cerrado y eso también era imposible desde adentro por el peso y el tamaño de la tapa.

Además, en el primer registro del hotel los perros de la policía olfatearon los depósitos de la azotea, pero no detectar ningún olor extraño. Para agregarle todavía más misterio al asunto, luego de la muerte de Elisa su blog se actualizó. La posible explicación está en una opción de Tumblr que permite las publicaciones automáticas cuando el usuario está ausente. Y hay todavía más: el teléfono de Elisa nunca fue encontrado, por lo que muchos dicen que el ladrón del teléfono fue el autor de esas entradas.

Una explicación algo decepcionante (pero verdadera)

Más allá de sus enigmas y extrañas coincidencias, el caso de Elisa Lam revela nuestra ignorancia sobre las enfermedades mentales. La desafortunada adolescente sufría de trastorno bipolar y depresión, y de hecho en su Tumblr habla varias veces sobre esto, sobre su sufrimiento por la enfermedad y el hartazgo por los medicamentos. El análisis toxicológico, de hecho, reveló que Elisa había dejado de tomar algunos de sus medicamentos justo antes de morir. Esto le habría producido un profundo desequilibrio emocional, agravado por un ataque maníaco.

Lo que vemos en el ascensor es probablemente su lucha contra un episodio de salud mental mientras está sola en otro país, en un hotel conocido por su delincuencia, sin su red de apoyo habitual. Quienes conocen la bipolaridad por sufrirla en carne propia o en algún conocido saben que los cambios de rutina son desencadenantes de episodios maníacos y de depresión. Uno de los efectos de un ataque bipolar son la paranoia y el movimiento involuntario del cuerpo, lo cual explica gran parte de la actitud de Elisa en el ascensor. También se puede adquirir una fuerza inusual en esos momentos.

La historia de Elisa es una historia sobre la salud mental, no sobre crimen. Por desgracia, se ha convertido en una historia sensacionalista basada en nuestra ignorancia. Es, sin dudas, un caso extraño, un accidente inusual, pero ni más ni menos que eso. Esta explicación incomoda mucho a la gente, que suele preferir las explicaciones conspiranoides o sobrenaturales antes que admitir que Elisa, como tantos otros, sufría de una enfermedad mental terrible y realmente aterradora.

Al elegir centrarnos en las entidades malignas de Los Ángeles, ya sean delincuentes o fantasmas, nos desviamos del tema que importa. A todos nos gustan los misterios espeluznantes, a todos nos gusta compartir teorías y bucear en Internet. Pero deberíamos poner nuestra energía en defender el acceso a la asistencia sanitaria y el apoyo a las personas con problemas de salud mental.

La fama del caso, y en especial del video del ascensor, nos hizo olvidar por momentos que Elisa era un ser humano con graves problemas. Recordemos que un día antes de su muerte fue trasladada a otra habitación por quejas de sus compañeras de cuarto. Algunos dirán que eso es cierto, pero también lo es que la gerenta de la librería la vio luego y estaba contenta y sociable. Eso es precisamente el trastorno bipolar: pasar de un estado de euforia a uno de depresión. 

Negarse a aceptar que los problemas de salud mental son reales, y en su lugar convertir la realidad en una historia de fantasmas, tiene un nombre: se llama capacitismo, y no es espeluznante ni escalofriante. Es simplemente la dura realida

Fuentes
Elisa Lam’s Cause of Death & Autopsy: What Happened at the Cecil Hotel?, en https://heavy.com
What Happened to Elisa Lam…?, en https://people.com
Dear Netflix, stop trivialising mental health issues, en https://axiaorigin.com

 

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