Written by ciencia y tecnologia

Los marcianos somos nosotros

Desde tiempos antiguos, Marte ha sido fuente de inmensa fascinación para los terrícolas. Los egipcios y babilonios lo veían como una entidad divina, y para los chinos eran la estrella que representaba al fuego. Por lo tanto, no debería sorprender que hoy en día la colonización del Planeta Rojo sea uno de los “sueños imposibles” más cercanos de la Humanidad.

Los marcianos son seres imaginarios que, sin embargo, sentimos cercanos. O tal vez, como dice Ray Bradbury, los marcianos seamos nosotros mismos en un futuro no tan lejano. Es lógico que Marte despierte fascinación por su cercanía con la Tierra: ya a finales del siglo XIX, astrónomos observaron unas largas y rectas líneas que atravesaban la cara visible de Marte, lo cual convenció a varios de que se trataban de signos inequívocos de una civilización marciana. Esas líneas eran, en realidad, ilusiones ópticas que sin embargo inspiraron montones de relatos de ficción.

Del mismo modo, es lógico que Marte se haya convertido en el principal candidato para una colonización humana fuera de la Tierra. Por el momento, hay varias instituciones que han anunciado su interés por colonizar Marte, aunque sus intenciones son, por supuesto, ambiciosas. Por ejemplo, Elon Musk, dueño de SpaceX, planea colonizar Marte para 2025, en tanto que la NASA puso como fecha la década de 2030. No parece demasiado tiempo para una de las hazañas más grandes de la Historia.

Los múltiples problemas de la colonización

Los planes de Musk y la Nasa despiertan numerosas razones para dudar de que sus capacidades estén a la altura de sus ambiciones. Por supuesto, sus conocimientos son vastos y sus capacidades económicas también, pero los desafíos son enormes si realmente comienzan a poner en marcha sus planes. Algunos de ellos son los siguientes:

-El traslado de cosas a Marte es un problema enorme. En el pasado reciente se han podido enviar elementos al Planeta Rojo, pero mover las herramientas y suministros necesarios para la colonización requerirá de un esfuerzo gigantesco.

-Marte es muy lindo desde lejos, pero, en realidad, es un ambiente increíblemente hostil para los humanos. Por ejemplo, Marte tiene agua, eso está comprobado, pero es tan poca que en caso de una colonización será necesario enviar más desde la Tierra, o encontrar la manera de conseguir más agua en la superficie marciana.

-Otro “pequeño” detalle: la atmósfera de Marte no nos protegerá de los rayos cósmicos. Es decir, contrariamente a lo que se cree, el planeta vecino sí tiene atmósfera, pero es tenue y, para peor, está desapareciendo. Por el contrario, la atmósfera de la Tierra mantiene lejos casi todos los rayos que continuamente bombardean a nuestro planeta. Así y todo, algunos se cuelan y generan diversos problemas para la salud humana. En Marte, los colonos estarán totalmente expuestos a los rayos cósmicos, por lo cual los edificios y vehículos deberán estar perfectamente blindados.

-No es menor el problema legal que suscita la colonización de Marte. El “Tratado sobre el espacio ultraterrestre”, firmado en 1967, contiene una cláusula importante que estable que las naciones no pueden reclamar propiedad sobre los cuerpos celestes. Con la colonización de Marte, se producirá un interesante debate sobre los fundamentos jurídicos de las colonias marcianas, lo cual es importante porque muchas de ellas tienen objetivos económicos.

-Los humanos tenemos suficientes experiencias trágicas en los procesos de colonización. Basta recordar el gran número de pioneros europeos que murieron en la conquista de América, y eso sin contar los aborígenes muertos. Es cierto que eran menos capaces que nuestras sociedades modernas, pero al mismo tiempo sus retos eran mucho más “modestos”.

Argumentos a favor de la colonización

A pesar los enormes problemas para colonizar Marte, lo cierto es que ya no se trata de pura especulación pseudo-científica. De hecho, los científicos se encuentran ahora buscando formas de que la colonia sea sea autosuficiente, que dependerá de los insectos y de los cultivos de alto contenido calórico cultivados en túneles.

Como ya mencionamos, la generación y/o traslado de alimentos es uno de los grandes inconvenientes. Sin embargo, los futuros colonos de Marte podrían alimentaron con carne cultivada en laboratorio, aunque los insectos también deberán formar parte del menú. Según los especialistas, los insectos otorgan una interesante cantidad de calorías y sólo exigen un poco de agua y comida para reproducirse.

Más allá de las posibilidades, existen las necesidades. Y muchos argumentan que colonizar Marte, o cualquier planeta o satélite, es necesario para la Humanidad. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si un asteroide golpeara nuestro planeta? ¿O si un virus mortal, peor que el coronavirus, se extendiera por todos los continentes? La lista de amenazas a la supervivencia humano no sólo es cada vez más extensa, sino que se percibe más cercana. Pensemos en el cambio climático, o en el colapso de las democracias capitalistas.

Bien podría decirse que es mejor salvar nuestro planeta antes que conquistar uno nuevo. Pero eso le importa poco a las personas con el suficiente dinero como para pensar en una colonización marciana. Además, como bien se sabe, el capitalismo es expansionista y siempre buscará nuevos horizontes para seguir explotando los recursos. Cuando la Tierra ya no puede tolerarnos, los afortunados simplemente se asentarán en otro territorio. Porque la pregunta no es si podemos colonizar Marte, sino para qué queremos hacerlo.

 

Fuentes
Nasa planning ‘Earth Independent’ Mars colony by 2030s, en https://www.telegraph.co.uk
Will We Ever Colonize Mars?, en https://www.space.com
How to colonize Mars, en https://www.theguardian.com

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